Desde este 17 de octubre, las empresas obligadas por la nueva ley de atención a la clientela solo pueden hacerte llamadas comerciales desde números que empiecen por 400. Lo establece una resolución de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones publicada en el BOE el 16 de abril, que daba seis meses para que el nuevo rango estuviera operativo. Si te llama un 400, sabes que es publicidad; y tu operadora puede ofrecerte la desconexión de todas.
Es una buena noticia con letra pequeña. No afecta a todas las empresas, no frena las llamadas que llegan del extranjero y no impide que alguien se haga pasar por otro número.
¿Qué cambia desde hoy?
Las llamadas comerciales pasan a tener su propio rango de numeración: el 400, con números de nueve cifras. La resolución, firmada por el secretario de Estado Antonio Hernando, fija tres reglas que importan al usuario:
- Son números solo de salida: no puedes llamar a un 400 ni devolver la llamada.
- No pueden usarse para atención al cliente ni para ningún otro fin.
- Las operadoras pueden ofrecer a sus clientes, si lo piden, la desconexión del servicio, es decir, bloquear todas las llamadas que lleguen desde un 400.
La base legal es la Ley 10/2025 de servicios de atención a la clientela, en vigor desde el 28 de diciembre, que obliga a separar el número comercial del de atención al cliente. La atención telefónica puede seguir usando 800, 900, números fijos o números cortos, pero ya no móviles. La CNMC es la encargada de supervisarlo.
¿Qué empresas están obligadas?
No todas. La ley se aplica a las empresas de servicios básicos de interés general, como agua, gas, electricidad, transporte de pasajeros, servicios postales, telecomunicaciones y servicios financieros, y al resto solo si son grandes: al menos 250 trabajadores, más de 50 millones de euros de facturación o más de 43 millones de balance. Las pymes quedan fuera.
Hay además un hueco relevante. Según la disposición transitoria de la ley, las comercializadoras de luz, gas y telefonía que no lleguen al 5 % del mercado y no cumplan esos umbrales de tamaño quedan exentas de momento. Son, precisamente, un sector con muchas llamadas comerciales.
Las grandes operadoras ya han anunciado sus números, según Xataka Móvil. Movistar llamará desde el 400 00 1004 y mantendrá el 1004 para atención al cliente; Digi usará varios números que empiezan por 400 120 y mostrará «Llamada comercial» en pantalla; Avatel, el 400 887 887.
¿Cómo las bloqueo?
Pidiéndoselo a tu operadora. Es la vía que prevé la norma y la única segura: ninguna fuente describe un ajuste propio de Android o iPhone para bloquear un prefijo completo, aunque cada móvil permite bloquear números concretos y existen aplicaciones de filtrado como Truecaller y su modo guardián para familias.
Hay otras herramientas complementarias. La Lista Robinson, gratuita y gestionada por la Asociación Española de Economía Digital, sirve para excluirte de la publicidad por teléfono, correo, email y SMS. Y la ley añade que los consentimientos para recibir llamadas comerciales caducan a los dos años, según La Moncloa, y que los contratos cerrados en llamadas no consentidas son nulos.
Si recibes una llamada comercial que no cumple, puedes reclamar ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o denunciar ante la CNMC. Tenemos además una guía sobre cómo denunciar una llamada de spam.
¿Por qué no acabará con el spam?
Porque el problema más grave no son las empresas que cumplen. La obligación del 400 se aplica a la numeración española, así que, como advierte Xataka Móvil, una empresa que traslade su centro de llamadas fuera de España podrá seguir llamando como hasta ahora. Y Xataka añade dos límites más: la suplantación del número de origen seguirá siendo posible mientras no haya autenticación de extremo a extremo, y el bloqueo por patrones siempre irá un paso por detrás.
Desde junio de 2025, las operadoras ya bloquean las llamadas y SMS internacionales que fingen un origen español, y desde el 15 de septiembre de 2026 los SMS enviados con un nombre de remitente no registrado en la CNMC, según el propio organismo. La ley añade que las operadoras deben bloquear las llamadas con indicios de ser comerciales que no usen el código específico, pero esa detección llega cuando el emisor ya ha hecho muchas llamadas.
Y hay un riesgo nuevo: que el usuario confíe demasiado en el prefijo. Un 400 no garantiza que la llamada sea legítima. Si alguien dice llamar de tu banco o tu operadora, cuelga y llama tú al número oficial. Es el mismo consejo que sirve con las aplicaciones que filtran llamadas de spam mientras conduces.
Mi lectura es que el 400 es útil, pero sobre todo para quien ya cumplía. Ordena las llamadas de las grandes empresas y te da un botón para silenciarlas todas, que no es poco. Lo que no toca es el spam de verdad, el de los centros de llamadas que operan desde fuera, y deja exentas a las pequeñas comercializadoras de energía y telefonía, un sector famoso por su insistencia. Funcionará si las operadoras bloquean con decisión lo que no venga del 400 y si la CNMC sanciona. Hasta entonces, la desconexión del 400 es una buena idea, pero no es un escudo.
