Elon Musk presentó el sábado 21 de marzo TERAFAB, un proyecto de fabricación de semiconductores valorado en 20.000-25.000 millones de dólares que unirá a Tesla, SpaceX y xAI bajo un mismo techo industrial. El evento tuvo lugar en la antigua central eléctrica de Seaholm, en Austin (Texas), con focos proyectando haces de luz al cielo nocturno —porque Musk no hace anuncios sin una puesta en escena que parezca el lanzamiento de un cohete—. El objetivo declarado: producir un teravatio de potencia de computación IA al año, integrando diseño de chips, litografía, fabricación, producción de memoria, empaquetado avanzado y pruebas en una sola instalación. Si se cumple, sería la mayor fábrica de semiconductores jamás construida, con una capacidad equivalente al 70% de la producción global actual de TSMC.
«Es el ejercicio de construcción de chips más épico de la historia, con diferencia», dijo Musk. También dijo que estamos «empezando una civilización galáctica». Conviene evaluar ambas afirmaciones por separado.
¿Qué fabricará TERAFAB?
Dos tipos de chips. Primero, procesadores de inferencia (AI5 y sucesores) para vehículos Tesla y robots Optimus. Musk ha dicho que Optimus podría llegar a producirse en mayores cantidades que los coches Tesla, lo que requiere una oferta masiva de procesadores personalizados. Segundo, chips D3 diseñados específicamente para centros de datos orbitales que SpaceX lanzaría con Starship. La idea: satélites con IA alimentados por energía solar continua, donde la computación en órbita sería más barata que en tierra «en cuanto el coste de lanzar cosas al espacio baje lo suficiente».
La fábrica usará tecnología de proceso de 2 nanómetros —el nodo más avanzado entrando en producción comercial— y producirá entre 100.000 y 200.000 millones de chips al año a plena capacidad. La producción a pequeña escala del AI5 está prevista para 2026, con producción en volumen para 2027, aunque Tesla ya había retrasado el AI5 a mediados de 2027 antes de este anuncio, y el AI6 acumula seis meses de retraso por problemas de Samsung con su nodo de 2nm.
La instalación comenzará con una «fábrica de tecnología avanzada» en Austin, cerca de la Gigafactory de Texas. Ya se han publicado ofertas de empleo bajo el nombre TERAFAB en la web de Tesla, con puestos en Austin y Palo Alto.
El contexto: ¿necesidad real o ambición descontrolada?
Musk lleva más de un año argumentando que la cadena de suministro externa no puede seguir el ritmo de sus necesidades. En la call de resultados del Q4 2025, advirtió que TSMC, Samsung y Micron alcanzarían un techo de capacidad en tres o cuatro años. «Estamos muy agradecidos a nuestra cadena de suministro existente», dijo en el evento de TERAFAB, «pero hay una tasa máxima a la que se sienten cómodos expandiéndose. Esa tasa es mucho menor de la que nos gustaría.» Según sus cálculos, todas las fábricas de chips del planeta producen solo el 2% de lo que necesitaría para todos sus proyectos.
Esas cifras merecen contexto. Construir una fábrica de semiconductores desde cero es uno de los proyectos industriales más complejos que existen. Requiere entre 2.000 y 5.000 procesos individuales para fabricar un solo chip, miles de ingenieros especializados, equipamiento de litografía extremadamente escaso (las máquinas EUV de ASML tienen listas de espera de años) y una curva de aprendizaje que incluso empresas con décadas de experiencia —como Intel— han tardado años en dominar. Musk no tiene experiencia en fabricación de semiconductores.
Electrek comparó TERAFAB con el Battery Day de Tesla de 2020, cuando Musk prometió las celdas 4680 con reducción de costes del 50% y producción masiva en un año. Cinco años después, el programa 4680 ha sido una decepción. El principal proveedor de baterías de Tesla dijo públicamente que «Elon no sabe fabricar celdas de batería». La analogía es incómoda pero pertinente: prometer a escala industrial es fácil; ejecutar es otra cosa.
Bloomberg señaló que el CFO de Tesla reconoció que el coste total de TERAFAB no está incluido en el plan de gasto de capital récord de 2026, que ya supera los 20.000 millones de dólares. Es decir, los 20-25.000 millones de TERAFAB son adicionales a un presupuesto que ya es históricamente alto.
¿Qué hay de los centros de datos orbitales?
Es la parte más especulativa —y más Musk— del anuncio. La idea es que, una vez el coste de lanzar carga al espacio sea suficientemente bajo (gracias a Starship), poner servidores de IA en órbita con energía solar continua sería más barato que operar centros de datos terrestres. SpaceX adquirió xAI en febrero en un acuerdo de acciones, y TERAFAB es la materialización industrial de esa fusión: fabricar los chips que alimentarán una constelación de satélites con IA.
Es un concepto con lógica teórica —la energía solar en órbita es constante e inagotable, sin nubes ni ciclo día/noche— pero con desafíos de ingeniería monumentales: refrigeración en el vacío, latencia de comunicación tierra-órbita, mantenimiento de hardware inaccesible y radiación que degrada componentes electrónicos. Musk reconoce estos retos pero proyecta que la computación orbital será competitiva en 2-3 años.
Mi lectura: TERAFAB es el proyecto más ambicioso que Musk ha anunciado desde Starship. Si se ejecuta aunque sea parcialmente, cambiará la estructura del mercado de semiconductores y dará a Tesla/SpaceX/xAI una ventaja de integración vertical que ningún competidor puede igualar. Pero «si se ejecuta» es una cláusula con mucho peso. Musk tiene un historial documentado de prometer revoluciones industriales con plazos agresivos y entregar resultados parciales con años de retraso. La fábrica de baterías, la conducción autónoma completa, el Cybertruck original, los robotaxis — todos llegaron tarde y con menos capacidad de la prometida. TERAFAB podría ser el proyecto que rompa ese patrón o el que lo confirme definitivamente. La industria de semiconductores, que lleva 60 años aprendiendo lo difícil que es fabricar chips a escala, observa con escepticismo profesional.
Preguntas frecuentes
¿Qué es TERAFAB? Un proyecto de fabricación de semiconductores de 20-25.000 millones de dólares que unirá a Tesla, SpaceX y xAI para producir chips de IA en una sola instalación en Austin, Texas.
¿Cuándo estará operativa? La producción a pequeña escala del chip AI5 está prevista para finales de 2026, con volumen en 2027. La fábrica completa tardará años en alcanzar plena capacidad.
¿Competirá con TSMC o Nvidia? No directamente. TERAFAB fabricará chips propios para los productos de Musk (coches Tesla, robots Optimus, satélites SpaceX). Musk dice que seguirá comprando chips de Nvidia en paralelo.
