Un ultrasonido portátil para vigilar el cáncer de mama con más frecuencia, dentro y fuera de la consulta

La mamografía es una pieza central en el control del cáncer de mama, pero su lógica es la de una “foto fija” tomada con cierta periodicidad. Si algo cambia rápido entre una revisión y la siguiente, puede pasar desapercibido durante meses. Ese es el terreno de los llamados cánceres de intervalo, tumores que se detectan después de una mamografía normal y antes del siguiente control programado, y que con frecuencia se describen como más agresivos.

En la práctica, esto se parece a revisar una grieta en una pared solo una vez al año: la mayoría de las veces no ocurre nada, pero si la grieta avanza de golpe, el momento de intervenir importa. En salud, detectar antes suele ampliar las opciones terapéuticas y mejorar el pronóstico. Por eso, en personas con alto riesgo —por antecedentes, genética u otros factores clínicos— se valora complementar la mamografía con técnicas que puedan repetirse con más frecuencia. Continúa leyendo «Un ultrasonido portátil para vigilar el cáncer de mama con más frecuencia, dentro y fuera de la consulta»