China acelera en interfaces cerebro-computadora y deja de hablar solo de laboratorio

Cuando se menciona interfaz cerebro-computadora o BCI (por sus siglas en inglés), el imaginario colectivo suele ir directo a Neuralink y a la figura de Elon Musk. La lectura que se impone es la de un futuro todavía en fase de demostración, casi de feria tecnológica. El matiz que aporta la última fotografía del sector es que, mientras Occidente sigue midiendo cada paso, en China el mercado está empezando a comportarse como industria: con empresas que salen del laboratorio, con ensayos clínicos que crecen en número y, sobre todo, con un estado que está colocando carriles para que la tecnología llegue al sistema sanitario.

En esa transición de “promesa” a “producto” aparece un dato que lo cambia todo: varias provincias chinas ya han definido precios de servicios médicos para BCI, un movimiento administrativo que, aunque suene gris, funciona como el equivalente a poner señales y peajes en una autopista antes de abrirla. El objetivo es acelerar la integración de estas terapias y dispositivos en el sistema nacional de seguros médicos. Si se logra, el incentivo para hospitales, pacientes y fabricantes se multiplica, porque deja de depender de pagos puntuales o programas piloto. Continúa leyendo «China acelera en interfaces cerebro-computadora y deja de hablar solo de laboratorio»