Webb asoma la linterna en una galaxia “tapada” y encuentra un caldo químico inesperado

Cuando se habla de galaxias activas, muchas veces se piensa en un centro brillante y fácil de observar. IRAS 07251-0248 es justo lo contrario: su núcleo está tan cubierto por gas y polvo que, visto con telescopios “normales”, es como intentar mirar una bombilla envuelta en varias mantas. Esa manta no solo es opaca; también absorbe gran parte de la radiación que sale del entorno del agujero negro supermasivo central, dificultando reconstruir qué procesos dominan dentro.

Este tipo de objeto se clasifica como galaxia infrarroja ultraluminosa (una ULIRG). El apodo no es caprichoso: buena parte de su energía se “re-emite” en infrarrojo porque el polvo calienta, absorbe luz más energética y la devuelve al espacio en longitudes de onda más largas. En términos cotidianos, es como una cocina con mucho humo: la luz visible apenas atraviesa, pero una cámara térmica sí puede distinguir formas y focos de calor. Continúa leyendo «Webb asoma la linterna en una galaxia “tapada” y encuentra un caldo químico inesperado»

NASA y el Webb afinan el “mapa invisible” del cosmos: nuevas pistas sobre cómo la materia oscura moldea el universo

La materia oscura tiene fama de fantasma cósmico: no emite luz, no la refleja, no la absorbe y tampoco la bloquea. Si fuera un objeto cotidiano, sería como el aire en una habitación: no lo ves, pero su presencia se delata por lo que mueve y por cómo cambia el entorno. En el universo, ese “aire” se manifiesta con gravedad, y esa gravedad deja huellas medibles. Con datos del telescopio espacial James Webb (JWST), un equipo liderado por la astrofísica Diana Scognamiglio, del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, ha producido uno de los mapas de materia oscura más detallados y nítidos logrados hasta ahora, publicado en Nature Astronomy.

La idea central es potente por sencilla: si no puedes fotografiar directamente una sustancia, observa cómo deforma el escenario. El equipo ha reconstruido la distribución de materia oscura como una especie de “andamiaje” que sostiene y guía a la materia ordinaria: gas, polvo, estrellas y galaxias. Según describen, la nueva cartografía gana nitidez respecto a mapas anteriores: no es solo un “más de lo mismo”, sino un salto en resolución que permite ver grumos y filamentos con mayor claridad, como pasar de una imagen desenfocada a otra donde los bordes y las texturas por fin encajan. Continúa leyendo «NASA y el Webb afinan el “mapa invisible” del cosmos: nuevas pistas sobre cómo la materia oscura moldea el universo»

James Webb observa a WASP-121b “desangrándose”: dos colas gigantes de helio dibujan su fuga atmosférica

Hay exoplanetas que se comportan como una olla a presión sin tapa. WASP-121b es uno de ellos: un gigante gaseoso que orbita tan cerca de su estrella que su atmósfera se calienta a miles de grados. Con ese nivel de energía, las capas altas se vuelven ligeras y “se hinchan”, y parte del gas termina escapando al espacio. No es una metáfora gratuita; es física gravitatoria básica: cuando las partículas se mueven lo bastante rápido, dejan de estar “atadas” al planeta.

En los últimos años se ha hablado mucho de la pérdida atmosférica como una fuerza silenciosa que, con paciencia geológica, puede remodelar mundos enteros. Lo interesante aquí no es solo que WASP-121b esté perdiendo gas, sino que ahora se ha podido seguir el proceso con una continuidad poco habitual, como si en vez de ver una foto borrosa viéramos el vídeo completo. Continúa leyendo «James Webb observa a WASP-121b “desangrándose”: dos colas gigantes de helio dibujan su fuga atmosférica»

Pandora: el pequeño telescopio de la NASA que ayuda al James Webb a evitar “falsos positivos” al buscar atmósferas en exoplanetas

El James Webb Space Telescope se ha convertido en la referencia para estudiar exoplanetas con un nivel de detalle que hace una década habría sonado a ciencia ficción. Su espejo dorado y su enorme sensibilidad permiten analizar cómo cambia la luz de una estrella cuando un planeta pasa por delante. Ese pequeño “mordisco” de luz, filtrado por la atmósfera del planeta, puede descomponerse como si fuera un arcoíris y revelar pistas sobre moléculas como vapor de agua, dióxido de carbono o metano. En términos cotidianos, es como oler una sopa sin verla: por el aroma intuyes qué ingredientes hay dentro.

El problema es que, cuando se busca una señal tan sutil, cualquier distracción importa. Y en astronomía, la mayor distracción suele ser la propia estrella. La ambición científica del Webb es enorme, pero su agenda también: cada hora de observación es oro. Por eso la NASA ha impulsado una misión complementaria, más modesta en tamaño y coste, con un objetivo muy específico: ayudar a separar lo que viene del planeta de lo que, en realidad, es “ruido” de la estrella. Esa misión se llama Pandora. Continúa leyendo «Pandora: el pequeño telescopio de la NASA que ayuda al James Webb a evitar “falsos positivos” al buscar atmósferas en exoplanetas»

El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b

Hay exoplanetas que se comportan como una sartén al rojo vivo: cuanto más cerca están del fuego, más difícil es que conserven nada “delicado” en la superficie. TOI-561 b encaja en ese perfil extremo. Es una super-Tierra (un planeta rocoso más grande o masivo que la Tierra) que completa una vuelta a su estrella en apenas 10,56 horas, lo que equivale a un “año” que cabe en media jornada. Su órbita es tan ajustada que se mueve a una distancia diminuta comparada con la de Mercurio al Sol, y eso dispara la radiación recibida.

Lo llamativo no es solo el calor, sino la edad del sistema. La estrella anfitriona se describe como muy antigua, de alrededor de 10.000 millones de años, dentro de una población vieja de la Vía Láctea asociada al disco grueso. En un escenario así, el manual clásico diría que un planeta pequeño y tan irradiado habría perdido su envoltura gaseosa hace muchísimo tiempo. Continúa leyendo «El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b»

Un planeta de carbono y helio: la atmósfera inexplicable que detectó el telescopio Webb

PSR J2322-2650b no es un nombre fácil de recordar, pero el planeta que lleva esa denominación ha logrado captar la atención de la comunidad científica. Fue observado gracias al telescopio espacial James Webb, y lo que se descubrió sobre él ha dejado a los astrónomos con más preguntas que respuestas. Orbitando un púsar —una estrella de neutrones que gira rápidamente y emite radiación en pulsos regulares— este planeta gaseoso tiene una atmósfera que no encaja con ninguna teoría conocida de formación planetaria.

Lo primero que sorprende de este exoplaneta es su forma: no es esferoidal como Júpiter, sino alargado, con un aspecto que recuerda a un limón deformado. Esta forma extraña es el resultado de la fuerza gravitacional extrema del púsar, que estira al planeta a lo largo de su órbita, situada a apenas un millón de millas de su estrella. Para tener una referencia, la Tierra está a cien millones de millas del Sol. Continúa leyendo «Un planeta de carbono y helio: la atmósfera inexplicable que detectó el telescopio Webb»

James Webb desvela la complejidad de la Nebulosa de la Araña Roja como nunca antes

El Telescopio Espacial James Webb, uno de los instrumentos más avanzados jamás construidos para observar el universo, ha ofrecido una nueva y sorprendente mirada a la Nebulosa de la Araña Roja, revelando detalles que hasta ahora permanecían ocultos a nuestros ojos. La imagen, publicada el 26 de octubre de 2025 por la NASA, muestra una estructura compleja y visualmente impactante que redefine nuestra comprensión de este objeto celeste. Continúa leyendo «James Webb desvela la complejidad de la Nebulosa de la Araña Roja como nunca antes»

Cuando el Sol muera: posibilidades de vida alrededor de enanas blancas

El destino final de nuestro Sol está sellado: cuando agote su combustible de hidrógeno, se expandirá en una gigante roja, engullendo a los planetas más cercanos, incluida la Tierra, para luego colapsar en una enana blanca. Este tipo de estrella moribunda, del tamaño de la Tierra pero con la mitad de la masa del Sol, representa una etapa avanzada en la vida de estrellas de baja masa. Aunque parezca el fin, algunos científicos creen que es, en realidad, el comienzo de una nueva posibilidad para la vida en otros mundos. Continúa leyendo «Cuando el Sol muera: posibilidades de vida alrededor de enanas blancas»

El telescopio James Webb y el espectacular estallido de luz en el agujero negro de nuestra galaxia

El telescopio espacial James Webb ha revolucionado nuestra comprensión del cosmos al explorar los rincones más lejanos y antiguos del universo. Pero esta vez, los astrónomos decidieron dirigir su mirada hacia un objeto cósmico mucho más cercano: el agujero negro supermasivo Sagittarius A*, ubicado en el centro de la Vía Láctea, a unos 26,000 años luz de la Tierra. Lo que encontraron fue un espectáculo de luz sin precedentes.

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Algo que dábamos por supuesto en el Universo, parece que es falso

El universo conocido comenzó con el Big Bang, y las estrellas y galaxias se fueron formando poco a poco. Eso es lo que siempre hemos creído, lo que corresponde con el modelo cosmológico actual, pero parece que no es del todo cierto.

Si miramos con un telescopio superpotente a lo más lejano de nuestro planeta, podemos llegar a ver cómo estaban las galaxias poco después del Big Bang, y la mayoría de las veces se han visto siempre galaxias jóvenes, poco masivas, con estrellas jóvenes… todo recién nacido. Hasta ahora. Continúa leyendo «Algo que dábamos por supuesto en el Universo, parece que es falso»