Mucha gente usa servicios privados creyendo que eso garantiza su anonimato al 100%, pero no es así.
La colaboración entre servicios de cifrado y las autoridades legales ha permitido identificar a un activista que participaba en el movimiento independentista en Cataluña. Este caso pone de relieve la tensión existente entre la privacidad de los usuarios y la acción de la justicia, mostrando cómo incluso las plataformas más seguras pueden ser compelidas a revelar información bajo el marco legal adecuado.