Alguna vez te habrá pasado: hueles pan recién horneado y, sin aviso, te ves de nuevo en la cocina de tu abuela. Esa capacidad de los olores para despertar recuerdos intensos y emocionales es algo que muchos hemos experimentado, pero ¿por qué ocurre esto? Y más aún, ¿por qué recordamos mejor un olor que una cara?
La respuesta está en cómo funciona nuestro cerebro y en las rutas que sigue la información sensorial. Mientras que los rostros pasan por un largo proceso antes de ser codificados como recuerdos, los olores toman un atajo directo hacia las emociones y la memoria. Continúa leyendo «Por qué recordamos mejor los olores que las caras: el poder de la memoria olfativa»