Llevamos una década escuchando que la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) van a cambiar el mundo. En 2016, con el lanzamiento del Oculus Rift y el HTC Vive, la promesa era que en cinco años todos tendríamos gafas VR en casa. Han pasado diez años y la realidad —valga la redundancia— es más matizada. La VR no ha conquistado el salón como predijeron los más optimistas, pero tampoco ha muerto como proclamaron los escépticos. Ha encontrado nichos donde funciona extraordinariamente bien y un mercado que crece, aunque más despacio de lo previsto: 20,6 millones de unidades vendidas en 2025 según IDC, frente a los 1.400 millones de smartphones. Continúa leyendo «Realidad virtual y aumentada en 2026: qué ha cumplido, qué ha fallado y merece la pena comprar unas gafas»