La IA está encendiendo de nuevo las “centrales de emergencia” más sucias de Estados Unidos

La inteligencia artificial tiene una cara visible, hecha de chatbots, generación de imágenes y herramientas que prometen ahorrar tiempo. La otra cara está en un sitio menos glamuroso: el enchufe. Entrenar modelos y, sobre todo, operarlos a escala exige una cantidad creciente de electricidad, y esa demanda se concentra en lugares concretos donde se construyen grandes centros de datos de IA. Cuando esa presión llega a redes que ya iban ajustadas, el sistema tira de lo que tenga más a mano para evitar apagones o tensiones. Y, en Estados Unidos, eso está significando el regreso de un viejo conocido: las plantas “peaker”.

Reuters ha puesto el foco en un efecto colateral que resume bien el dilema: instalaciones fósiles antiguas, pensadas para usarse muy poco, se están volviendo rentables de nuevo porque el mercado paga por estar disponibles en momentos de pico. Es como si una ciudad, ante un atasco permanente, decidiera reabrir un túnel antiguo sin ventilación porque es la forma más rápida de sumar carriles, aunque empeore el aire del barrio. Continúa leyendo «La IA está encendiendo de nuevo las “centrales de emergencia” más sucias de Estados Unidos»

El auge de los centros de datos de IA y su impacto en las plantas energéticas más contaminantes

El crecimiento explosivo de la inteligencia artificial está generando un efecto colateral inesperado: la reactivación de antiguas plantas de energía altamente contaminantes, conocidas como plantas «peaker», que estaban destinadas al retiro. Estos sistemas, diseñados para operar solo en momentos de alta demanda, se han vuelto esenciales ante la creciente presión que los centros de datos ejercen sobre las redes eléctricas de Estados Unidos.

En Chicago, el ejemplo más visible es el de la planta Fisk, una instalación construida en los años 60 que iba a cerrar definitivamente en 2026. Sin embargo, el aumento de la demanda eléctrica vinculado al funcionamiento intensivo de los centros de datos ha hecho que su propietaria, NRG Energy, decida mantenerla activa. El motivo principal: ahora es rentable nuevamente. Continúa leyendo «El auge de los centros de datos de IA y su impacto en las plantas energéticas más contaminantes»