El envejecimiento cerebral no se nota solo en las canas o en el cansancio mental al final del día. A nivel celular, el cerebro va perdiendo parte de su capacidad para fabricar neuronas nuevas, un proceso conocido como neurogénesis. Esto no implica que, al cumplir años, el cerebro “se apague”, pero sí que cambia el equilibrio: se reduce la renovación, algunas funciones se vuelven menos ágiles y el margen de recuperación ante estrés, enfermedad o lesiones se estrecha.
Una de las piezas más importantes en esta historia son las células madre neurales (NSC, por sus siglas en inglés). Son como una pequeña reserva de “semillas” que, bajo ciertas condiciones, pueden dividirse y dar lugar a neuronas y otros tipos de células del sistema nervioso. En un cerebro joven, esas semillas están más activas; con el tiempo, tienden a entrar en un estado de quietud, casi como si pasaran de estar “en primera línea” a quedarse en la banca. Continúa leyendo «Una proteína llamada DMTF1 logra “rejuvenecer” células madre del cerebro en el laboratorio»