HiLumi LHC: el “ensayo general” de 95 metros que prepara al LHC para la década de 2030

En una nave de pruebas en superficie, CERN ha puesto en marcha un proceso que suena simple y es todo lo contrario: enfriar hasta 1,9 kelvin (-271,3 °C) una instalación de 95 metros que reproduce, a escala real, cómo irá montado bajo tierra uno de los conjuntos más delicados del futuro High-Luminosity LHC (HiLumi LHC). Este banco de pruebas, conocido como Inner Triplet String (IT String), no es un prototipo pequeño ni una maqueta; es un “pasillo” completo de tecnología de aceleradores que imita la configuración que rodeará los puntos de colisión de ATLAS y CMS.

La razón de construir este escenario completo es muy práctica: el LHC funciona como un reloj suizo, y tocar piezas cercanas a los experimentos es como intervenir un motor de Fórmula 1 sin permitirte improvisar. En el IT String se prueba que todo encaja y se comporta como un sistema único: imanes, criogenia, alimentación eléctrica, protecciones, alineación y procedimientos. Según explicó Oliver Brüning, responsable de Aceleradores y Tecnología en CERN, el objetivo es validar la integración y pulir la forma de operar antes de instalarlo en el túnel. Continúa leyendo «HiLumi LHC: el “ensayo general” de 95 metros que prepara al LHC para la década de 2030»

CERN enfría su “cuerda” de imanes: el ensayo general que prepara al LHC para la alta luminosidad

En un edificio de pruebas de CERN, lejos del anillo subterráneo que cruza la frontera franco-suiza, hay una pieza que suena a metáfora musical: la Inner Triplet String o IT String. “String” aquí no es una cuerda de guitarra, pero la idea se parece: es una línea larga y continua de equipos que deben “tocar” en perfecta sincronía. Se trata de un banco de pruebas de unos 95 metros que replica, a escala real, el conjunto de hardware que se instalará cerca de los puntos donde chocan los protones en ATLAS y CMS dentro del programa High-Luminosity LHC (HL-LHC / HiLumi LHC).

La razón para construir esta réplica completa es práctica: cuando el trabajo se traslada al túnel, cada hora cuenta y los márgenes de error se vuelven mínimos. Probarlo todo primero “en superficie” es como montar la cocina entera en un taller antes de subirla a un piso sin ascensor: se detectan roces, fugas y piezas incompatibles cuando todavía es barato corregirlos. Continúa leyendo «CERN enfría su “cuerda” de imanes: el ensayo general que prepara al LHC para la alta luminosidad»