AI Impact Summit 2026: el plan de Google para llevar la IA a infraestructuras, ciencia, gobierno y clima

Google ha reunido en India su AI Impact Summit 2026 con un mensaje que sirve como hilo conductor: los avances de la última década en inteligencia artificial ya están ayudando a afrontar retos grandes —salud, ciencia, productividad pública, energía—, pero el siguiente paso es que esos beneficios sean accesibles para más países, instituciones y comunidades. En la colección de anuncios publicada en The Keyword, la compañía presenta un paquete que mezcla alianzas globales, inversión, investigación y nuevas infraestructuras digitales, con India como escenario y a la vez como socio estratégico.

La foto completa recuerda a una caja de herramientas: no es un único “gran lanzamiento”, sino varias piezas que, juntas, buscan que la IA aplicada sea más útil en lo cotidiano. Desde cables submarinos que sostienen la conectividad hasta convocatorias de financiación para laboratorios, pasando por acuerdos para agricultura o energía renovable, el objetivo es que la tecnología no se quede en el laboratorio ni en un puñado de mercados. Continúa leyendo «AI Impact Summit 2026: el plan de Google para llevar la IA a infraestructuras, ciencia, gobierno y clima»

Fusión nuclear: por qué el “sol artificial” de China y la IA están cambiando el ritmo de esta carrera energética

La fusión nuclear es el proceso que mantiene encendidas a las estrellas: dos núcleos atómicos ligeros se unen para formar uno más pesado y, en ese “pegado”, liberan energía. La idea suena casi poética, pero es pura física. Parte de la masa “desaparece” y se convierte en energía, tal como describe la ecuación E=mc² atribuida a Einstein. A diferencia de la fisión nuclear (la tecnología de las centrales actuales, basada en partir núcleos pesados), la fusión busca hacer lo contrario: unir.

La promesa es tentadora para cualquier debate sobre transición energética: combustible muy abundante, emisiones directas prácticamente nulas en la generación y una densidad energética enorme. El Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA) lo resume con una comparación difícil de ignorar: por kilogramo de combustible, la fusión podría producir casi cuatro millones de veces más energía que el carbón o el petróleo. En términos cotidianos, es como pasar de calentar una casa con cerillas a hacerlo con un pequeño calentador que no se agota.

La receta más mencionada para una futura planta eléctrica es la mezcla de deuterio y tritio, dos isótopos del hidrógeno. El deuterio se puede obtener del agua; por eso aparecen analogías llamativas como la de que unos litros de agua de mar podrían equivaler, energéticamente, a enormes cantidades de gasolina. Es una forma de decirlo, no una invitación a llenar bidones de océano: el reto no es “tener combustible”, sino crear y mantener las condiciones extremas para que la reacción ocurra de manera controlada y útil. Continúa leyendo «Fusión nuclear: por qué el “sol artificial” de China y la IA están cambiando el ritmo de esta carrera energética»

La Genesis Mission: una apuesta por meter inteligencia artificial en el método científico

La administración Trump ha puesto nombre y ambición a un plan que suena a “proyecto paraguas”: la Genesis Mission, un esfuerzo federal para incorporar IA en la investigación científica con una escala que el Departamento de Energía (DoE) compara, por intención y coordinación, con grandes programas históricos. La idea central es sencilla de explicar con una imagen cotidiana: si hoy muchos laboratorios trabajan como cocinas separadas, con recetas guardadas en cajones distintos, Genesis quiere una “mesa de trabajo compartida” donde modelos, datos y simulaciones se conecten y aceleren el ritmo de descubrimiento.

Según explicó el DoE en un documento de 26 páginas difundido el 13 de febrero de 2026 y recogido por The Register, el objetivo político-tecnológico que enmarca todo es elevar la productividad en I+D de Estados Unidos y duplicar su impacto en un plazo de una década. Ese enunciado es deliberadamente amplio: no promete un invento concreto, promete velocidad. Y ahí está el punto delicado: la velocidad en ciencia no se compra solo con software; requiere datos de calidad, infraestructura, talento y tiempo de validación. Continúa leyendo «La Genesis Mission: una apuesta por meter inteligencia artificial en el método científico»

DES2026 cumple diez años y se convierte en un “evento de eventos” para empresas que quieren competir mejor

La décima edición de DES – Digital Enterprise Show llega con una decisión clara: dejar de ser un gran paraguas tecnológico para transformarse en una plataforma multi-especialista. La cita será del 9 al 11 de junio de 2026 en Málaga, y la organización plantea un modelo que se parece más a un gran centro comercial de innovación que a una feria tradicional: en lugar de una única propuesta generalista, el visitante podrá entrar directamente en “tiendas” temáticas dedicadas a áreas concretas como inteligencia artificial, ciberseguridad, cloud computing y comercio electrónico.

La lógica es sencilla. En un entorno en el que la tecnología avanza como una autopista con muchos carriles, las empresas no siempre necesitan “más tecnología”, sino identificar cuál es la herramienta exacta que les ayuda a ganar eficiencia, reducir riesgos o vender mejor. Según explica Sandra Infante, directora de DES, el objetivo pasa por una “hiper-especialización” que mejore la experiencia del visitante y permita conectar innovación, conocimiento y talento con oportunidades reales de transformación. Continúa leyendo «DES2026 cumple diez años y se convierte en un “evento de eventos” para empresas que quieren competir mejor»

Cuando la inteligencia artificial inquieta: qué hay detrás de la ansiedad por la IA y cómo convivir con ella

Hay una inquietud nueva que aparece en conversaciones cotidianas, en consultas médicas y en reuniones de trabajo: una especie de cosquilleo mental que no llega a ser pánico, pero tampoco se va. Se parece a esa sensación de entrar en tu app bancaria y descubrir que han movido todos los botones: sabes que sigue siendo “tu banco”, pero te sientes menos seguro. A eso mucha gente ya le pone nombre: ansiedad por la IA.

En un texto difundido por la University of Melbourne, el médico Grant Blashki describe esa incomodidad persistente como una respuesta lógica a un cambio acelerado que rediseña sistemas sociales y laborales sin que la mayoría sienta que participa en la decisión. Un dato clave ayuda a entenderlo: encuestas recientes muestran que el público general suele estar más preocupado por la inteligencia artificial que los propios expertos, con especial tensión alrededor del empleo y la conexión humana, mientras que la desinformación inquieta a ambos grupos. Continúa leyendo «Cuando la inteligencia artificial inquieta: qué hay detrás de la ansiedad por la IA y cómo convivir con ella»

El auge de la IA y su huella de carbono en EE. UU.: cuánto pesa realmente y qué se puede hacer

La inteligencia artificial se ha colado en tareas tan distintas como filtrar currículos, optimizar rutas de reparto, detectar fraude o ajustar inventarios. Vista desde fuera, parece “magia”: un modelo responde, recomienda o predice en segundos. Por dentro, esa magia tiene un precio muy terrenal: electricidad. Cada consulta, cada entrenamiento y cada despliegue a gran escala se apoya en centros de datos y hardware especializado que consumen energía, y esa energía, según cómo se genere, se traduce en emisiones de CO₂.

Un trabajo publicado en Environmental Research Letters (IOP Publishing) pone números a este debate para el caso de Estados Unidos: si la adopción de IA se expande de forma amplia en la economía estadounidense, las emisiones anuales de dióxido de carbono podrían aumentar en torno a 900.000 toneladas. La cifra del estudio se concreta en unas 896.000 toneladas de CO₂ al año, vinculadas al incremento de demanda eléctrica por esa adopción. Los autores, Anthony R. Harding y Juan Moreno-Cruz, insisten en que el impacto es medible, pero pequeño si se compara con el total del país. Continúa leyendo «El auge de la IA y su huella de carbono en EE. UU.: cuánto pesa realmente y qué se puede hacer»

ONCO-ACS: una brújula con inteligencia artificial para tratar el infarto en pacientes con cáncer

Un infarto de miocardio ya es, por sí solo, un evento que obliga a decidir rápido y con pocos márgenes de error. Si la persona tiene cáncer, la situación se vuelve todavía más delicada. El sistema cardiovascular suele estar más frágil, ya sea por el propio tumor, por tratamientos oncológicos previos o por un estado general debilitado. En ese contexto, el riesgo no es solo “volver a tener otro susto”: se incrementan las probabilidades de morir, de sufrir un sangrado grave o de padecer otro episodio cardiovascular importante en los meses posteriores.

La dificultad práctica se parece a conducir con lluvia intensa y obras en la carretera a la vez: frenar demasiado puede hacerte chocar por detrás; frenar poco puede sacarte de la vía. En medicina, ese equilibrio se traduce en escoger la prevención secundaria adecuada tras un síndrome coronario agudo: hay que reducir el riesgo de nuevos coágulos, sin disparar el riesgo de sangrado. En pacientes con cáncer, esa balanza es especialmente inestable. Continúa leyendo «ONCO-ACS: una brújula con inteligencia artificial para tratar el infarto en pacientes con cáncer»

Tech layoffs 2025-2026: por qué la industria vuelve a recortar y qué nos dice sobre el futuro cercano

Los despidos tecnológicos no aparecen de la nada: suelen llegar cuando la industria pasa de acelerar a levantar el pie. Durante la pandemia, muchas compañías contrataron como quien llena la despensa “por si acaso”: creció la demanda de apps, juegos, comercio online y herramientas de teletrabajo. Cuando el consumo se normalizó, se quedaron con estructuras pensadas para un pico que ya no era la rutina.

A ese ajuste clásico se le sumó un factor que cambia el tono de esta etapa: la inteligencia artificial. No es solo una nueva línea de negocio; en muchos equipos funciona como una navaja suiza que automatiza tareas que antes requerían manos humanas, desde atender consultas hasta producir informes. El resultado es incómodo: se invierte fuerte en IA, pero se recorta en puestos que la IA puede sustituir o “amplificar” con menos personas.

Según el recuento de Android Headlines, el periodo 2025-2026 está dejando un mapa muy claro: las empresas no recortan por un único motivo, sino por una mezcla de restructuración, presión competitiva, apuestas que no salieron bien y la necesidad de priorizar. Es como cuando una familia revisa gastos: no se cancela solo una suscripción, se replantea el presupuesto entero. Continúa leyendo «Tech layoffs 2025-2026: por qué la industria vuelve a recortar y qué nos dice sobre el futuro cercano»

Amazon recorta 16.000 puestos corporativos en 2026: qué implica su apuesta por eficiencia e IA

Amazon arranca 2026 con un recorte de unas 16.000 posiciones corporativas, que se suman a las aproximadamente 14.000 salidas ejecutadas a finales de 2025. El total se acerca a 30.000 puestos, la mayor cifra de recortes corporativos asociada a la compañía en un periodo tan corto. El matiz importante es dónde cae el golpe: el foco está en el empleo de oficina, no en el personal de almacenes y reparto que sostiene el día a día del comercio electrónico.

La compañía ronda los 1,57 millones de empleados en todo el mundo, pero la parte corporativa se sitúa alrededor de 350.000. Visto con una metáfora simple, es como si una cadena de supermercados decidiera rediseñar cómo funciona su sede central sin tocar, de entrada, la caja, la reposición o la logística de tienda. Continúa leyendo «Amazon recorta 16.000 puestos corporativos en 2026: qué implica su apuesta por eficiencia e IA»

Cuando el peligro no termina con el primer temblor

Un terremoto fuerte suele sentirse como el final de un episodio, pero en sismología muchas veces es solo el principio. Las réplicas son esos temblores posteriores que llegan cuando la gente intenta salir, cuando los equipos de rescate entran en edificios dañados o cuando se restablecen servicios críticos. En ocasiones, el daño añadido de una réplica puede ser tan grave —o más— que el del evento principal, porque encuentra estructuras ya debilitadas y comunidades en pleno esfuerzo de respuesta.

El problema práctico es que, tras un sismo relevante, autoridades y servicios de emergencia necesitan una idea rápida y razonable de qué puede ocurrir en las siguientes horas. Es como si, después de una tormenta, tuvieras que decidir en minutos si conviene cerrar una carretera por riesgo de desprendimientos: no esperas el informe perfecto de varios días si puedes disponer de un pronóstico fiable en el momento. Continúa leyendo «Cuando el peligro no termina con el primer temblor»