Si alguna vez has tenido una carpeta con archivos llamados «informe_final.docx», «informe_final_v2.docx», «informe_FINAL_definitivo.docx» y «informe_FINAL_definitivo_ESTE_SÍ.docx», ya sabes por qué necesitas un sistema de control de versiones. Git es la herramienta que resuelve ese problema, y aunque nació en el mundo de la programación —Linus Torvalds lo creó en 2005 para gestionar el código del kernel de Linux—, su utilidad va mucho más allá del código. Escritores, diseñadores, investigadores, traductores y equipos de cualquier tipo pueden beneficiarse de un sistema que guarda cada cambio, permite volver a cualquier versión anterior y facilita la colaboración sin pisar el trabajo de otros. Continúa leyendo «Git para no-programadores: cómo el control de versiones puede salvar tu trabajo (y tu cordura)»