Los satélites europeos documentan diez años de retroceso glaciar en Colombia: 5,5 km² de hielo andino que ya no existen

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Europa mira a Colombia desde el espacio y lo que registran sus satélites es definitivo: el glaciar Cerros de la Plaza ha desaparecido. Lo recoge R. Badillo en El Confidencial de este 10 de mayo de 2026. Los satélites Copernicus Sentinel-2, operados por la Agencia Espacial Europea (ESA) y el programa de observación terrestre de la Unión Europea, han documentado con precisión milimétrica el proceso de desaparición de esta masa de hielo tropical ubicada en el Parque Nacional Natural El Cocuy, en el norte de Colombia.

La pérdida fue comunicada oficialmente en marzo de 2026 por el IDEAM, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, tras constatar que la masa glaciar ya no era visible en las observaciones. Pero la noticia ha llegado al público en los primeros días de mayo, cuando la ESA ha difundido la secuencia de imágenes Copernicus que documenta el proceso.

Lo que esas imágenes muestran es inequívoco: en poco más de una década, una estructura glaciar que llegó a tener 5,5 km² de superficie ha desaparecido por completo.

Diez años ante los ojos del satélite

Las imágenes captadas por Copernicus Sentinel-2 entre el 27 de marzo de 2016 y el 28 de febrero de 2026 permiten seguir la evolución del glaciar con una perspectiva que ningún equipo de terreno podría haber sostenido durante tanto tiempo y a este nivel de detalle.

En 2016, la superficie glaciar aparecía en las imágenes como una mancha brillante de tonos cian y blanco sobre un terreno rojizo y marrón, característico del entorno de páramo andino de alta montaña. Las observaciones de 2018 y 2020 mostraban ya una masa claramente reducida. En 2022 y 2024 el hielo aparecía más fragmentado, con la unidad original dividida en bloques cada vez más pequeños y oscurecidos por material morrénico. A comienzos de 2025 quedaban solo restos aislados. En 2026, la señal visual del glaciar había desaparecido de la imagen.

Más que una noticia climática puntual, esta secuencia es un archivo visual de un proceso que llevaba décadas en marcha y que ahora tiene un punto final documentado. El glaciar Cerros de la Plaza no se «está derritiendo»: ya no existe.

Por qué importa más allá del dato

El glaciar Cerros de la Plaza no era solo hielo. Formaba parte de un paisaje andino remoto caracterizado por vegetación de páramo, lagunas glaciares y una biodiversidad singular propia de los ecosistemas de alta montaña tropical colombiana.

Los páramos andinos son uno de los ecosistemas más frágiles y valiosos del planeta. Actúan como esponjas naturales que regulan el ciclo hidrológico de regiones enteras: absorben el agua de lluvias y deshielos y la liberan gradualmente hacia los valles. Según la información difundida por Copernicus, la zona desempeñaba un papel importante en la regulación regional del agua y del clima. Su pérdida no solo es ecológicamente irreversible; tiene consecuencias directas sobre los sistemas de abastecimiento de agua que dependen de esas cuencas.

Colombia es uno de los países del mundo con mayor concentración de glaciares tropicales, la categoría climáticamente más vulnerable de todas. A diferencia de los glaciares de latitudes altas, los glaciares tropicales están expuestos a temperaturas cálidas durante todo el año y tienen muy poca capacidad de recuperación frente a los ciclos de deshielo. Los científicos llevan décadas advirtiendo de que Colombia perdería todos sus glaciares tropicales en pocas décadas. El Cerros de la Plaza es la última prueba de que ese proceso se está acelerando.

Desde wwwhatsnew.com llevamos años siguiendo el uso de satélites de observación terrestre para monitorizar fenómenos que de otra forma serían invisibles a escala humana. En este caso, la capacidad de Copernicus Sentinel-2 para generar imágenes comparables de alta resolución en periodos de tiempo largos convierte una crisis ecológica gradual —que habría pasado desapercibida año a año— en una narrativa visual incontrovertible.

Mi valoración

La desaparición del glaciar Cerros de la Plaza no es un caso aislado. Es el ejemplo más reciente de un patrón global que los satélites de observación terrestre llevan décadas documentando: los glaciares tropicales son los primeros en desaparecer y los más lentos en recuperarse.

Lo que más destaca de esta historia no es el dato del glaciar en sí, sino la herramienta que lo documenta. Los satélites Copernicus Sentinel-2 no ven lo que los humanos vemos: ven tendencias. Y la tendencia que muestran en el Cocuy es clara desde 2016.

Lo que más preocupa es la dimensión de regulación hídrica. La desaparición de un glaciar tropical no solo supone una pérdida de biodiversidad: altera la disponibilidad de agua para las comunidades que dependen de esas cuencas. En regiones donde el agua ya es un recurso escaso o estacional, la pérdida de un regulador natural de esta magnitud tiene consecuencias directas para las personas.

Lo más significativo estructuralmente es que esta noticia llega en 2026 aunque el glaciar desapareció en 2025. Es el tiempo que tarda el sistema científico en procesar, verificar y comunicar lo que los satélites ya habían visto. La brecha entre lo que detectamos y lo que comunicamos es parte del problema: cuando la noticia llega, la ventana de acción ya se ha cerrado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el glaciar Cerros de la Plaza y dónde estaba?

El glaciar Cerros de la Plaza era una masa de hielo tropical situada en el Parque Nacional Natural El Cocuy, en el norte de Colombia, dentro del ecosistema andino de alta montaña. Formaba parte de un paisaje de páramo con lagunas glaciares y una biodiversidad singular. En su momento de mayor extensión documentada, tenía una superficie de aproximadamente 5,5 km².

¿Por qué desapareció este glaciar colombiano?

Los glaciares tropicales como el Cerros de la Plaza son especialmente vulnerables al cambio climático porque están expuestos a temperaturas cálidas durante todo el año, sin los ciclos de acumulación de nieve invernal que caracterizan a los glaciares de latitudes altas. El calentamiento global sostenido durante las últimas décadas ha acelerado su retroceso hasta la desaparición completa, confirmada oficialmente por el IDEAM en marzo de 2026.

¿Qué son los satélites Copernicus Sentinel-2 y cómo documentaron la desaparición del glaciar?

Copernicus Sentinel-2 es una familia de satélites de observación terrestre operados por la ESA (Agencia Espacial Europea) dentro del programa Copernicus de la Unión Europea. Capturan imágenes multiespectrales de alta resolución de la superficie terrestre de forma regular. En este caso, las imágenes entre 2016 y 2026 muestran la evolución de la superficie glaciar, pasando de una masa brillante y continua a restos fragmentados y, finalmente, a su desaparición completa.