La herramienta Grok, el chatbot impulsado por Elon Musk dentro de X (la red social antes conocida como Twitter), ha restringido la generación y edición de imágenes con IA a usuarios que paguen una suscripción. El ajuste llega después de una oleada de críticas por el uso del sistema para crear imágenes sexualizadas, incluidos casos de deepfakes sexuales de mujeres y, de forma especialmente grave, de menores.
El propio bot respondió a usuarios en X con un mensaje directo: la creación y edición de imágenes queda “limitada a suscriptores de pago”. Dicho de otra manera, si no pasas por caja, esa función desaparece. Si pagas, tienes que facilitar datos personales y una tarjeta, un detalle que no es menor cuando se habla de herramientas capaces de manipular imágenes sensibles.
La decisión no reduce solo “la comodidad” de los curiosos. Cambia el acceso a una capacidad técnica concreta: tomar una foto real y transformarla con un par de indicaciones, como si fuera un editor con superpoderes. El problema es que esos superpoderes también se han usado para algo tan viejo como la malicia humana, solo que con una nueva capa de automatización. Continúa leyendo «Grok pone el “candado” a la edición de imágenes con IA: por qué el pago no resuelve el problema de los desnudos falsos»