Carly es un escáner OBD2 acompañado de una aplicación móvil que permite a cualquier conductor obtener información detallada sobre el estado de su coche sin necesidad de ser experto en mecánica. Se conecta fácilmente al puerto OBD del vehículo (presente en la mayoría de modelos desde el año 2000) y, mediante Bluetooth, sincroniza los datos con la app para mostrar códigos de error, estado de mantenimiento y muchas otras funciones. Su uso se asemeja al de hacerse un chequeo médico sin tener que ir al hospital: sencillo, directo y desde casa.