La “inyección en frío” acerca la fabricación industrial de emisores perovskita con color ultra puro para pantallas Rec. 2020

El mercado de las pantallas vive una obsesión muy concreta: la experiencia visual inmersiva. No se trata solo de que un televisor tenga más resolución, sino de que los colores se vean con la misma intensidad y fidelidad con la que los percibe el ojo. Para medir eso, la industria usa referencias como DCI-P3 (muy habitual hoy en cine y dispositivos premium) y el estándar Rec. 2020, pensado para la nueva generación de contenidos y capaz de abarcar un rango de color notablemente mayor.

El problema es que ampliar la paleta no depende únicamente de “subir el brillo”. En la práctica, los materiales emisores deben producir colores muy “finos”, como si fueran notas musicales precisas y no acordes difusos. En términos técnicos, esa finura se expresa con el FWHM (ancho a media altura): cuanto más estrecho, más puro el color. Los emisores orgánicos suelen moverse alrededor de 50 nm de FWHM, mientras que muchos puntos cuánticos rondan 30 nm. Eso funciona muy bien para gran parte del mercado, pero se queda corto cuando el objetivo es cumplir con la exigencia cromática de Rec. 2020. Continúa leyendo «La “inyección en frío” acerca la fabricación industrial de emisores perovskita con color ultra puro para pantallas Rec. 2020»