Las baterías de iones de litio han sido las estrellas en el mundo del almacenamiento de energía durante años. Sin embargo, la escasez de litio y su creciente demanda han impulsado la búsqueda de alternativas más accesibles. Aquí es donde entran en juego las baterías de iones de sodio (SIBs), una solución prometedora debido a la abundancia de sodio en la naturaleza. Investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Japón (JAIST) han dado un paso significativo hacia la comercialización de estas baterías con el desarrollo de un nuevo material aglutinante de electrodos.