Cargar una batería muy rápido se parece a intentar llenar una botella con un grifo abierto al máximo: si el cuello es estrecho, el líquido se desborda. En las baterías, ese “cuello” suele ser la química interna, que limita cuánta corriente puede entrar sin degradar el material o elevar la temperatura. La propuesta de Graphene Manufacturing Group (GMG) con su batería de aluminio-ion con grafeno (G+AI) busca ensanchar ese cuello de botella para permitir una carga en 6 minutos con un riesgo menor de sobrecalentamiento y sin usar litio. La compañía desarrolla esta tecnología junto con la University of Queensland (UQ) dentro de un acuerdo de codesarrollo con Rio Tinto, y con pruebas de terceros realizadas por el Battery Innovation Center (BIC) de Indiana, según su comunicación corporativa difundida por varios medios del sector. Continúa leyendo «La batería de aluminio-ion con grafeno de GMG: qué promete la carga completa en 6 minutos y qué falta por demostrar»