Cuando Apple lanzó el Apple Watch en 2015, las relojerías de gama media no lo vieron venir. En diez años, las consecuencias son cuantificables: Swatch Group, propietaria de Tissot, Hamilton y Longines, tiene ingresos un 28% menores en 2025 que en 2014. Fossil Group, con Michael Kors, Armani y Kate Spade, cayó un 70%. El negocio de los relojes de precio medio —entre 150 y 500 dólares— quedó devastado por un dispositivo tecnológico que también servía como reloj. Continúa leyendo «El ‘playbook’ Apple Watch aplicado a las gafas: cómo la manzana planea destruir el mercado óptico de 200.000 millones»