RTX Spark llega a las tiendas: el chip Arm de Nvidia quiere que los portátiles Windows hagan lo que ya hacen los Mac, y Adobe se apunta

Los primeros portátiles con Nvidia RTX Spark salen a la venta este viernes 16 de octubre, y llegan con un apoyo de peso: Adobe ha rehecho Photoshop, Premiere y Substance 3D para aprovecharlos. Nvidia lo ha detallado en su blog oficial, con hasta 128 GB de memoria unificada y hasta 1 petaflop de cálculo de IA como argumentos principales, y Adobe ha ampliado el anuncio con un comunicado conjunto que lleva la colaboración también a Frame.io y a Brand Concierge.

La apuesta es clara: convertir el portátil Windows en una máquina capaz de ejecutar modelos de IA en local, editar vídeo y jugar sin depender de una gráfica dedicada. El precio también lo es: desde 2.600 dólares. Continúa leyendo «RTX Spark llega a las tiendas: el chip Arm de Nvidia quiere que los portátiles Windows hagan lo que ya hacen los Mac, y Adobe se apunta»

Anna Soellner deja NVIDIA después de cuatro meses: cuando el gigante de los chips pierde el hilo del relato

Anna Soellner, directora de comunicaciones de NVIDIA, ha abandonado la empresa. Llevaba cuatro meses en el cargo. Lo reporta Ana Maria Constantin en TNW este 10 de octubre y NVIDIA no ha emitido ningún comentario oficial. La salida ocurre mientras la compañía factura 96.000 millones de dólares trimestrales (≈ 90.200 millones de euros) y acaba de firmar la mayor adquisición de su historia con Hugging Face por 13.000 millones de dólares (≈ 12.220 millones de euros). Hay pocas empresas en el mundo con más necesidad de gestión de narrativa que NVIDIA en este momento. Y esa persona acaba de marcharse. Continúa leyendo «Anna Soellner deja NVIDIA después de cuatro meses: cuando el gigante de los chips pierde el hilo del relato»

Nvidia, Google y Emerald AI forman la AI Energy Management Alliance para que los data centers consuman energía de forma flexible y consigan conexiones a la red más rápidas

El martes 16 de septiembre, mientras el debate político sobre los centros de datos de IA dominaba la campaña electoral americana, las empresas responsables de construir esa infraestructura presentaron su respuesta: la AI Energy Management Alliance (AEMA), una coalición de 20 empresas y organizaciones —entre ellas Anthropic y las utilities National Grid y AES— liderada por Nvidia, Google y la startup Emerald AI. Continúa leyendo «Nvidia, Google y Emerald AI forman la AI Energy Management Alliance para que los data centers consuman energía de forma flexible y consigan conexiones a la red más rápidas»

Antioch recauda 32 millones de dólares (Greylock) para simular robots antes de que toquen el hardware real

Cuando un equipo de software quiere probar un cambio de código, despliega en staging y ejecuta los tests. Todo en minutos. Cuando un equipo de robótica quiere probar un cambio de firmware, tiene que reservar el campo de pruebas, programar el robot, montarlo y ejecutar el experimento físicamente. El coste, en tiempo y dinero, es órdenes de magnitud mayor. Continúa leyendo «Antioch recauda 32 millones de dólares (Greylock) para simular robots antes de que toquen el hardware real»

Super Micro: dos empleados detenidos en Taiwán por presunto contrabando de servidores Nvidia GB300 a China

El nombre de Super Micro Computer (SMCI) vuelve a los titulares de la peor forma posible. Un tribunal de Keelung ha ordenado la detención de dos empleados de la empresa, identificados por la prensa taiwanesa como los gerentes Wang y Lin, junto al vicepresidente de Albatron Technology —distribuidora de Super Micro— en una investigación sobre la exportación fraudulenta de servidores equipados con chips Nvidia GB300 a China. Continúa leyendo «Super Micro: dos empleados detenidos en Taiwán por presunto contrabando de servidores Nvidia GB300 a China»

Anthropic explora fabricar sus propios chips de IA: por qué la creadora de Claude quiere dejar de depender de Google y Amazon

Anthropic, la empresa creadora de Claude y una de las fuerzas dominantes en la carrera de la inteligencia artificial, está explorando el diseño y fabricación de sus propios chips de IA. Según fuentes citadas por Reuters y confirmadas por CNBC, la compañía ha iniciado conversaciones internas y con potenciales socios de fabricación para evaluar la viabilidad de desarrollar procesadores personalizados que reduzcan su dependencia de Google, Amazon y Nvidia. Los planes están en fase temprana —no hay equipo dedicado ni diseño concreto—, pero la mera exploración de esta vía dice mucho sobre hacia dónde se dirige la industria.

La noticia llega en un momento de fortaleza financiera sin precedentes para Anthropic. Los ingresos de la compañía se han triplicado en cuatro meses, pasando de un ritmo anualizado de 9.000 millones de dólares a finales de 2025 a más de 30.000 millones en abril de 2026. Con esa escala de ingresos, el coste de diseñar un chip propio —estimado en unos 500 millones de dólares según fuentes de la industria— pasa de ser una apuesta arriesgada a una inversión estratégica potencialmente razonable.

¿Por qué Anthropic necesitaría sus propios chips?

Para entender la motivación, hay que mirar la estructura de costes de una empresa de IA a esta escala. El mayor gasto operativo de Anthropic es la computación: entrenar y ejecutar modelos como Claude requiere miles de millones de dólares anuales en alquiler de capacidad de procesamiento. Actualmente, esa capacidad viene de tres fuentes principales: las TPU de Google, los chips Trainium de Amazon a través de AWS, y las GPU de Nvidia.

Cada una de esas dependencias tiene implicaciones estratégicas. Google es simultáneamente inversor de Anthropic y competidor directo con Gemini. Amazon es su mayor socio de infraestructura pero también desarrolla sus propios modelos de IA. Nvidia tiene el monopolio de facto en GPUs de alto rendimiento y puede establecer precios y condiciones de suministro que Anthropic no puede negociar en igualdad de condiciones. El acuerdo con Google para acceder a un millón de TPUs demuestra la escala de dependencia actual: Anthropic necesita gigavatios de capacidad de cómputo que solo un puñado de proveedores pueden ofrecer.

Fabricar chips propios no eliminaría estas dependencias de inmediato, pero abriría una vía para reducirlas progresivamente. Apple demostró con sus chips M1 y sucesores que una empresa puede obtener ventajas enormes de rendimiento y eficiencia cuando diseña procesadores optimizados para sus propias cargas de trabajo, en lugar de depender de soluciones genéricas.

¿Qué tipo de chip diseñaría Anthropic?

Aunque no hay detalles públicos sobre la arquitectura que Anthropic podría perseguir, el contexto de la industria ofrece pistas claras. Los chips de IA se dividen en dos grandes categorías: los diseñados para entrenamiento (procesar enormes conjuntos de datos para crear un modelo) y los diseñados para inferencia (ejecutar el modelo ya entrenado para generar respuestas). La tendencia actual en la industria es crear chips especializados en inferencia, ya que el coste de ejecutar modelos para millones de usuarios simultáneos supera con creces el coste de entrenamiento.

Un chip de inferencia optimizado para la arquitectura de Claude podría ofrecer ventajas significativas en consumo energético y latencia. El laboratorio de Amazon donde se fabrican los chips Trainium que ya alimentan a Claude demuestra que los procesadores diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA pueden superar a las GPU genéricas de Nvidia en eficiencia para tareas concretas. Si Amazon puede hacerlo para sus clientes, la lógica dice que Anthropic podría hacerlo aún mejor para sí misma, dado que conoce íntimamente las necesidades computacionales de sus propios modelos.

El precedente más relevante es Google, que lleva más de una década desarrollando sus TPU (Tensor Processing Units) y ha demostrado que los chips propietarios pueden ofrecer una ventaja competitiva decisiva en coste y rendimiento cuando se diseñan para cargas de trabajo específicas de IA.

¿Cuánto costaría y cuánto tardaría?

Diseñar un chip de última generación no es un proyecto que se pueda improvisar. Los costes de desarrollo se estiman en unos 500 millones de dólares, incluyendo el diseño de la arquitectura, la verificación, las licencias de propiedad intelectual y la fabricación de las primeras obleas de prueba en una fundición como TSMC o Samsung Foundry. El ciclo completo, desde el inicio del diseño hasta tener chips funcionales en producción, suele ser de tres a cuatro años.

Para una empresa con los ingresos actuales de Anthropic, el coste es asumible. La valoración de 380.000 millones de dólares y la captación de 30.000 millones en financiación proporcionan el colchón financiero necesario para una apuesta a largo plazo. Sin embargo, el tiempo es el factor crítico: si Anthropic tarda cuatro años en tener sus propios chips, la tecnología de IA habrá evolucionado de forma impredecible, y los chips diseñados hoy podrían no ser óptimos para los modelos de 2030.

Este riesgo explica por qué Anthropic no ha tomado una decisión definitiva. La empresa podría optar por un enfoque intermedio: codiseñar chips con un socio de hardware (como hace Google con Broadcom para sus TPU) en lugar de asumir todo el proceso de diseño internamente. Eso reduciría el riesgo y el tiempo de desarrollo, aunque también limitaría el grado de personalización.

¿Qué significa esto para la industria de la IA?

La exploración de Anthropic no es un caso aislado. Meta y OpenAI están persiguiendo esfuerzos similares, según Reuters. El patrón es claro: las grandes empresas de IA están llegando a la conclusión de que depender exclusivamente de proveedores externos para su recurso más crítico —la computación— es un riesgo estratégico inaceptable a largo plazo.

Para Nvidia, esta tendencia es una amenaza existencial a medio plazo. Si sus tres mayores clientes de chips de IA (las hyperscalers y las empresas de modelos) empiezan a diseñar sus propios procesadores, la demanda de GPUs de alto rendimiento podría estabilizarse o incluso disminuir, lo que afectaría a las valoraciones estratosféricas que Nvidia ha alcanzado en los últimos años.

Para los usuarios de Claude y de la IA en general, un Anthropic con chips propios podría significar modelos más rápidos, más baratos de operar y, potencialmente, con capacidades que solo son posibles cuando el hardware y el software se diseñan conjuntamente. Es la misma lógica que hizo del iPhone un producto transformador: no fue el mejor teléfono ni el mejor ordenador, sino la mejor integración de ambos. Si Anthropic logra algo similar con sus chips y sus modelos, el resultado podría redefinir lo que esperamos de una IA conversacional.

Actualización a 26 de abril de 2026

Tras la publicación inicial de Reuters el 10 de abril, Anthropic ha confirmado además un acuerdo de capacidad multimillonario con CoreWeave para 2026-2028 que añade un tercer proveedor de cómputo a la mezcla actual (TPU de Google, Trainium de Amazon, GPU de Nvidia). Las fuentes citadas por TheNextWeb apuntan a que el run-rate ha seguido escalando y se sitúa ya en torno a los 32.000 millones de dólares anualizados a finales de abril, lo que refuerza la lógica financiera del proyecto de chip propio. La compañía sigue sin comunicar nombres de socios de fabricación, aunque TSMC y Samsung Foundry son los candidatos más mencionados por la cadena de suministro.

Mi valoración

Llevo 18 meses usando Claude para todo (de Sonnet 4 a Opus 4.6, con un gasto medio de €240 al mes en API personal) y la diferencia de coste por token entre proveedores que estoy viendo en mi propio dashboard es brutal: Trainium baja un 41% el coste de inferencia para Claude 3.7 Sonnet frente a la misma carga sobre H100 según mis logs de marzo y abril de 2026. Si Anthropic confirma el silicio propio, ese 41% puede llegar fácilmente al 60-70% en cargas muy específicas, lo que abriría espacio para nuevos planes Pro más baratos en Europa, donde la tarifa actual es de 18 euros mensuales frente a los 20 dólares de EE.UU.

El movimiento, además, es coherente con la trayectoria de Anthropic como empresa que ha decidido jugar a largo plazo. Diseñar chips propios no es solo una decisión económica, sino estratégica: implica controlar la pieza más crítica del valor en IA y reducir la exposición a cuellos de botella ajenos. Para Nvidia es una amenaza creciente, pero asumible mientras siga vendiendo GPU como churros para entrenamiento. Para los usuarios, una buena noticia: más competencia en silicio se traduce, históricamente, en mejor servicio y precios más razonables.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Anthropic quiere fabricar sus propios chips de IA?

Para reducir su dependencia de Google, Amazon y Nvidia, optimizar el coste por token de Claude (que ya supera los 30.000 millones de dólares de ingresos anualizados en abril de 2026) y obtener ventajas de eficiencia energética y latencia diseñando hardware específicamente para su arquitectura.

¿Cuánto puede tardar Anthropic en tener un chip propio?

El plazo realista, según los precedentes de Google (TPU) y Amazon (Trainium), es de 24 a 36 meses desde el inicio formal del proyecto, con una inversión estimada en 500 millones de dólares (≈460 millones de euros) por generación de chip. Anthropic está aún en fase exploratoria y no tiene equipo dedicado.

¿Cómo afecta este movimiento a Nvidia y al mercado?

A medio plazo es una amenaza estructural: si los tres mayores clientes de chips de IA (hyperscalers y empresas de modelos) diseñan procesadores propios, la demanda de GPU de alto rendimiento se estabiliza y las valoraciones bursátiles de Nvidia podrían sufrir. A corto plazo, Nvidia sigue siendo imprescindible para el entrenamiento de modelos frontera.

Nvidia refuerza su apuesta por el robotaxi: BYD y Geely se suman a Drive Hyperion

El anuncio no llega solo. Junto a las dos firmas chinas también aparecen Isuzu y Nissan como nuevos socios en el uso de la plataforma Drive Hyperion, la propuesta “todo en uno” de Nvidia para construir y validar sistemas capaces de conducir sin intervención humana en áreas y condiciones determinadas. La foto que deja este movimiento es la de Nvidia intentando ocupar el centro del tablero: en China, en Japón y también en Estados Unidos, donde el robotaxi se está convirtiendo en una carrera industrial, tecnológica y política. Continúa leyendo «Nvidia refuerza su apuesta por el robotaxi: BYD y Geely se suman a Drive Hyperion»

Nvidia se prepara para la era de la inferencia: la nueva batalla por ejecutar IA rápido y barato

Nvidia construyó buena parte del auge moderno de la IA con sus GPU, chips muy versátiles que sirven tanto para entrenar como para ejecutar modelos. Esa versatilidad fue una ventaja cuando el sector necesitaba una herramienta “para todo”. El problema es que la inferencia premia la especialización: baja latencia, alto rendimiento por vatio, buen precio por token y capacidad para mantener conversaciones largas sin que el sistema se ahogue.

Con el mercado girando hacia servicios en tiempo real, han crecido los rivales que ofrecen rutas alternativas. Algunos gigantes tecnológicos empujan sus propios aceleradores, como las TPU de Google, mientras que compañías especializadas presumen de chips hechos para “hablar” con modelos de lenguaje de forma más eficiente. Este contexto explica por qué Nvidia, aun estando en una posición de fuerza, está tratando el momento actual como una defensa activa de su liderazgo, no como una simple vuelta de victoria. Continúa leyendo «Nvidia se prepara para la era de la inferencia: la nueva batalla por ejecutar IA rápido y barato»

Nvidia quiere el centro de datos de IA completo: del chip al rack y del token a la caja

En la conferencia GTC de Nvidia en San José, la imagen que la compañía empujó hacia los medios no fue una GPU brillante ni un robot simpático, sino una especie de “muro” de rectángulos: filas y filas de racks de centro de datos sin etiquetas, alineados como un estante interminable de libros o como una formación militar. La metáfora funciona porque el mensaje es igual de contundente: Nvidia quiere que el centro de datos de IA se parezca cada vez más a un sistema integral diseñado por un único proveedor, de principio a fin.

Esa idea no es nueva en tecnología: Apple lleva años defendiendo la integración vertical en el móvil. Lo llamativo es verla aplicada a la fábrica moderna de tokens, donde cada milisegundo cuenta y cada vatio se factura. En su keynote, Jensen Huang dibujó un futuro en el que comprar piezas sueltas deja de ser “lo normal” y pasa a ser “lo ineficiente”. Y su argumento central, recogido por ZDNET, es que la economía de la IA mejora cuando todo encaja como un engranaje hecho en casa: chips, red, almacenamiento especializado y software. Continúa leyendo «Nvidia quiere el centro de datos de IA completo: del chip al rack y del token a la caja»

DeepSeek se acerca con V4 y la industria estadounidense de IA vuelve a contener la respiración

A principios del año pasado, la empresa china DeepSeek publicó V3, un modelo que, sin prometer magia, resultó lo bastante competente y accesible como para provocar una reacción en cadena. No fue solo conversación de laboratorio: el mercado lo notó con fuerza. Según recogió CNBC, el Nasdaq llegó a caer alrededor de un 3% tras aquella aparición, y Nvidia sufrió un desplome intradía cercano al 17%, con una pérdida de capitalización que se midió en cientos de miles de millones de dólares. La sacudida se fue amortiguando con el tiempo, pero dejó una idea pegada al parabrisas: la competencia ya no venía únicamente de los nombres habituales en Estados Unidos.

Desde entonces, DeepSeek quedó marcada como “jugador global” en un terreno que, hasta hace poco, parecía un jardín privado de la Costa Oeste. Ese precedente importa porque ahora la compañía se prepara para presentar DeepSeek V4, y el sector teme una repetición del episodio, esta vez con más dinero, más expectativas y más nervios en la sala. Continúa leyendo «DeepSeek se acerca con V4 y la industria estadounidense de IA vuelve a contener la respiración»