Hay momentos en los que el ordenador está haciendo “lo suyo” y tú no quieres levantarte, o directamente no estás en casa. Piensa en una descarga larga, un documento que olvidaste en el escritorio, una app que solo tienes instalada en el PC o ese ajuste que necesitas tocar rápido. En esas situaciones, controlar el ordenador con el móvil se parece a tener un mando a distancia para tu casa digital: no sustituye al teclado y al ratón en el día a día, pero te saca de apuros con una comodidad sorprendente.
En el caso de Android, esta idea tiene un punto extra a favor: incluso un teléfono antiguo puede convertirse en un controlador dedicado. Si ya no usas ese móvil como teléfono principal, puede acabar funcionando como “mando del ordenador” en el sofá, en la cama o en una habitación distinta. Continúa leyendo «Controla tu ordenador desde un Android: dos métodos sencillos (y cuándo conviene cada uno)»