Durante la última década, CRISPR se ha convertido en el “buscador y reemplazador” más famoso de la biología. En su versión clásica, encuentra una secuencia concreta del ADN y la corta para desactivar un gen o para intentar corregirlo. Ese gesto —cortar— es potente, pero también delicado: cuando abres una doble hélice como quien hace una obra en casa, hay riesgo de que aparezcan grietas en paredes que no querías tocar.
Un equipo de UNSW Sydney propone una alternativa que suena más suave y, si se confirma en los siguientes pasos, podría ser más segura para ciertos usos terapéuticos: edición epigenética basada en CRISPR. En lugar de “tijeras”, el sistema se usa como un GPS molecular que lleva herramientas químicas a un punto exacto del genoma para cambiar su comportamiento sin alterar la secuencia de letras. El trabajo, realizado con colaboradores de St Jude Children’s Research Hospital, se publicó en Nature Communications y se apoya en una idea tan sencilla como útil: a veces no hace falta reescribir el texto; basta con quitar un candado que lo mantiene cerrado. Continúa leyendo «CRISPR sin tijeras: la edición epigenética que apaga y enciende genes sin cortar el ADN»