El crecimiento de los modelos de inteligencia artificial generativa ha sido posible gracias a una alimentación masiva de datos provenientes de libros, películas, imágenes, canciones e incluso publicaciones en redes sociales. Esta hambre de información, esencial para que la IA «aprenda», ha sido desde el inicio un tema candente en el ámbito legal. Pero la discusión ya no gira solamente en torno a lo que las máquinas consumen para entrenarse, sino a lo que producen.
Según un artículo reciente de Politico, especialistas en derecho de autor están poniendo el foco sobre el contenido que las herramientas de IA están generando. Ya no se trata solo del uso de obras protegidas como insumo, sino de las consecuencias legales de que una IA cree una versión visual casi exacta de personajes como SpongeBob o de escenas que imitan sin disimulo obras existentes. Continúa leyendo «OpenAI, derechos de autor y el nuevo frente legal que amenaza a la inteligencia artificial»