A comienzos del siglo XVII, Edo no era más que un asentamiento modesto en el este de Japón. Su transformación comenzó en 1603, cuando Tokugawa Ieyasu eligió esta ciudad como base del nuevo gobierno militar que lideraba. Desde ese momento, Edo se convirtió en el corazón administrativo del shogunato Tokugawa, el centro desde el cual se controlaría el país durante más de dos siglos.
A pesar del aislamiento internacional impuesto por el sakoku, que limitaba severamente los contactos con el exterior entre 1639 y 1853, Edo vivió un auge demográfico y cultural que sorprende por su escala. En una época en la que muchas ciudades europeas sufrían crisis sanitarias y conflictos internos, la capital japonesa multiplicaba su población de forma casi exponencial. Continúa leyendo «El sorprendente crecimiento de Edo: cómo Tokio se convirtió en la ciudad más grande del mundo durante el sakoku»