Chai Discovery cierra 130 millones en Serie B: la apuesta de OpenAI por la biotecnología que diseña moléculas

La startup Chai Discovery acaba de conseguir un nuevo impulso financiero que la coloca en el centro de una tendencia cada vez más visible: aplicar inteligencia artificial para acortar el camino entre una hipótesis científica y un candidato a fármaco. Según informó TechCrunch, la compañía ha levantado 130 millones de dólares en una Serie B con una valoración de 1.300 millones, en una operación liderada por General Catalyst y Oak HC/FT, con participación de firmas como Menlo Ventures, Thrive Capital y la propia OpenAI, entre otros inversores.

En números redondos, el mensaje del mercado es claro: cuando la promesa es “diseñar moléculas con ordenador” y el equipo afirma mejoras medibles frente a métodos previos, los cheques aparecen con rapidez. En este caso, la financiación acumulada de Chai ya supera los 225 millones de dólares, una cifra notable para una empresa fundada en 2024. Continúa leyendo «Chai Discovery cierra 130 millones en Serie B: la apuesta de OpenAI por la biotecnología que diseña moléculas»

El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b

Hay exoplanetas que se comportan como una sartén al rojo vivo: cuanto más cerca están del fuego, más difícil es que conserven nada “delicado” en la superficie. TOI-561 b encaja en ese perfil extremo. Es una super-Tierra (un planeta rocoso más grande o masivo que la Tierra) que completa una vuelta a su estrella en apenas 10,56 horas, lo que equivale a un “año” que cabe en media jornada. Su órbita es tan ajustada que se mueve a una distancia diminuta comparada con la de Mercurio al Sol, y eso dispara la radiación recibida.

Lo llamativo no es solo el calor, sino la edad del sistema. La estrella anfitriona se describe como muy antigua, de alrededor de 10.000 millones de años, dentro de una población vieja de la Vía Láctea asociada al disco grueso. En un escenario así, el manual clásico diría que un planeta pequeño y tan irradiado habría perdido su envoltura gaseosa hace muchísimo tiempo. Continúa leyendo «El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b»

Nanoimanes que atacan el cáncer de hueso y ayudan a reconstruirlo

Tratar el cáncer de hueso suele parecerse a apagar un incendio dentro de una casa de madera: hay que eliminar el foco sin dañar la estructura que sostiene todo. Por eso resulta tan llamativo el enfoque que describe un equipo de investigación de Brasil y Portugal, recogido por New Atlas y publicado en la revista Magnetic Medicine: un material diminuto que combina dos funciones que durante años han sido difíciles de reunir en la misma pieza.

La idea se apoya en nanopartículas magnéticas de óxido de hierro recubiertas con vidrio bioactivo, formando nanocompuestos tipo “núcleo-caparazón”. El núcleo responde con fuerza a los campos magnéticos; la capa exterior, por su química, interactúa con el entorno para favorecer la regeneración ósea. Dicho de forma cotidiana: sería como usar un “microcalefactor” que calienta justo donde interesa y, cuando termina el trabajo duro, se queda como andamio para que el hueso vuelva a crecer.

La autora de correspondencia, Ângela Andrade (UFOP, Brasil), subraya que el reto histórico ha sido lograr alta magnetización sin sacrificar bioactividad. En su planteamiento, ambas propiedades conviven en el mismo material, lo que abre la puerta a una intervención con intención terapéutica y reparadora en un solo gesto. Continúa leyendo «Nanoimanes que atacan el cáncer de hueso y ayudan a reconstruirlo»

Gemini en Google Keep: de bloc de notas rápido a asistente de productividad (con matices)

Durante años, Google Keep ha sido ese sitio donde tiramos de todo: una lista de la compra a medio hacer, una idea que llega en el metro, un recordatorio para llamar al dentista. Funciona como un cajón de cocina: útil, sencillo, algo caótico y, precisamente por eso, cómodo. La llegada de Gemini a Keep puede sonar, de primeras, como ponerle un motor a una bicicleta estática: ¿para qué tanta inteligencia en un tablero de notas adhesivas?

La experiencia que describe Parth Shah en Android Police sugiere otra lectura: la integración no pretende convertir Keep en una app compleja, sino quitar fricción en tareas repetitivas. Dicho de forma cotidiana: si Keep era la libreta, Gemini pasa a ser la persona que te ayuda a rellenarla cuando tienes prisa o la cabeza saturada. No es magia, pero puede ahorrar tiempo si sabes qué pedirle. Continúa leyendo «Gemini en Google Keep: de bloc de notas rápido a asistente de productividad (con matices)»

El LHC apaga motores para ponerse más fuerte: qué cambia en CERN hasta 2030

Cuando se habla de que el Gran Colisionador de Hadrones (el LHC) “se apaga”, mucha gente imagina un adiós definitivo. Lo que ocurre es más parecido a llevar un coche de competición al taller para cambiarle medio motor, reforzar la suspensión y reprogramar la electrónica: no compite durante un tiempo, pero vuelve con más capacidad.

El LHC es ese anillo subterráneo de unos 27 kilómetros, en la frontera entre Suiza y Francia, que acelera protones casi a la velocidad de la luz para provocar colisiones de partículas. Esas colisiones recrean, de forma controlada, condiciones parecidas a las del universo muy temprano. En 2012, el acelerador se hizo mundialmente famoso por la detección del bosón de Higgs, una pieza clave del modelo estándar que ayuda a explicar por qué las partículas tienen masa, un hallazgo confirmado por los experimentos ATLAS y CMS en el CERN.

El cierre temporal, según se ha explicado en medios como The Guardian y en comunicaciones del propio CERN, no busca frenar la ciencia, sino preparar un salto técnico que multiplique el rendimiento del acelerador durante la próxima década. Continúa leyendo «El LHC apaga motores para ponerse más fuerte: qué cambia en CERN hasta 2030»

Vesículas extracelulares: la pista “joven” que podría frenar la senescencia celular

La senescencia celular suena casi elegante, como si fuera el nombre de una fragancia cara, pero describe algo mucho menos glamuroso: el momento en que una célula pierde la capacidad de dividirse y renovarse. No “muere” de inmediato; se queda como un aparato viejo que sigue enchufado, consume recursos y funciona a medias. Con el tiempo, esa acumulación de células senescentes se asocia con el envejecimiento de tejidos, inflamación y deterioro.

Un equipo de la Universidad de Cornell plantea una vía interesante para frenar ese proceso usando vesículas extracelulares procedentes de células madre embrionarias. Su trabajo, publicado en Journal of Biological Chemistry y difundido por Cornell, sugiere que estos “paquetes” microscópicos pueden ayudar a otras células a resistir el estrés oxidativo, una de las presiones más conocidas que empujan a la célula hacia la senescencia. Continúa leyendo «Vesículas extracelulares: la pista “joven” que podría frenar la senescencia celular»

ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno

Si hoy miras alrededor, es fácil encontrar dispositivos que “piensan”: un móvil, una tele, un altavoz inteligente, un coche con pantalla central, un robot aspirador. Lo curioso es que muchos comparten un mismo punto de partida: diseños de procesador basados en ARM. Y aquí llega la parte que desconcierta a quien asocia la industria del silicio con fábricas y obleas: ARM no suele fabricar chips. Su poder está en otra capa, menos visible y mucho más transversal.

Esa discreción explica por qué a veces ARM se siente como la infraestructura de una ciudad: no la ves, pero condiciona cómo circula todo. Mientras marcas como Apple, Qualcomm, Samsung o fabricantes de automoción compiten por productos concretos, ARM influye en el “idioma” que habla el hardware de miles de millones de dispositivos. Continúa leyendo «ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno»

China frena el CEPC: qué significa pausar el mayor colisionador planeado

El Circular Electron Positron Collider (CEPC) estaba diseñado para convertirse en el mayor acelerador de partículas del planeta: un anillo subterráneo de unos 100 kilómetros de circunferencia. La comparación ayuda a entender la escala: el Large Hadron Collider (LHC) de CERN mide 27 kilómetros, y ya es una infraestructura que parece sacada de una novela de ciencia ficción.

El giro llega por la vía menos espectacular y más determinante: la planificación estatal. El CEPC no ha entrado en el próximo plan quinquenal chino (2026–2030), lo que en la práctica lo coloca en una estantería de “prioridad baja”. El físico Wang Yifang, del Instituto de Física de Altas Energías (IHEP), ha confirmado que el equipo intentará volver a presentar la propuesta en 2030.

Pausar un proyecto así no equivale a admitir derrota científica. Es más parecido a construir una casa: si el presupuesto y los materiales se necesitan para otras obras urgentes, el plano puede seguir ahí, esperando una ventana política y económica más favorable. En grandes infraestructuras de ciencia básica, el calendario real casi siempre lo marca la financiación. Continúa leyendo «China frena el CEPC: qué significa pausar el mayor colisionador planeado»

Una batería discreta en el borde de la vida

La membrana celular suele describirse como una “piel” que separa el interior de la célula del exterior. Esa imagen se queda corta: no es una pared quieta, es más bien una lona elástica que se mueve, se curva y responde a lo que ocurre dentro y fuera. Un trabajo teórico firmado por equipos de la University of Houston y Rutgers University plantea que ese movimiento constante podría esconder una fuente de energía inesperada: pequeñas ondulaciones de la membrana capaces de generar voltaje transmembrana utilizable para ciertos procesos biológicos. El estudio se publicó en PNAS Nexus, y fue divulgado al gran público por ScienceAlert a comienzos de enero de 2026.

Lo interesante no es solo la idea de “electricidad en la membrana”, porque la biología ya convive con la bioelectricidad desde siempre. Lo llamativo es el mecanismo propuesto: no dependería únicamente de canales iónicos abriéndose y cerrándose o de bombas trabajando a base de energía química, sino de una propiedad física general que convierte la deformación mecánica en señal eléctrica. Continúa leyendo «Una batería discreta en el borde de la vida»

Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa

La promesa de la computación cuántica lleva años asociada a tareas que a los ordenadores clásicos se les atragantan, como ciertas simulaciones químicas, optimización o criptografía. El problema práctico es menos glamuroso: los QPU (quantum processing units) actuales suelen moverse entre decenas y unos pocos cientos de qubits físicos, y eso queda muy lejos de lo que exigirían aplicaciones con corrección de errores a escala industrial. En muchos escenarios se habla de miles de qubits lógicos, que en la práctica se traducen en millones de qubits físicos.

Una vía para escapar del “techo” de un único dispositivo consiste en conectar varios QPU mediante una red cuántica para que trabajen como si fueran un solo sistema. La idea recuerda a cómo un centro de datos suma servidores para construir una máquina virtual mayor, con una diferencia crucial: en cuántica no basta con cablear nodos y enviar datos como en Ethernet. Los estados cuánticos no se pueden copiar y se degradan con facilidad, lo que obliga a apoyarse en un ingrediente específico: el entrelazamiento. Continúa leyendo «Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa»