La superposición cuántica se suele contar con una historia famosa: un sistema puede estar “en dos estados a la vez” hasta que lo medimos. A fuerza de repetirse, a veces suena a juego filosófico. La parte interesante es que, en el laboratorio, la superposición no es una licencia poética: deja huellas medibles, igual que unas… Continúa leyendo »

Hay exoplanetas que se comportan como una olla a presión sin tapa. WASP-121b es uno de ellos: un gigante gaseoso que orbita tan cerca de su estrella que su atmósfera se calienta a miles de grados. Con ese nivel de energía, las capas altas se vuelven ligeras y “se hinchan”, y parte del gas termina… Continúa leyendo »

El phishing no triunfa por sofisticación técnica, sino por costumbre. Abrimos un enlace, vemos una pantalla que “se parece” a la de siempre y, casi sin pensar, dejamos que el gestor de contraseñas haga su trabajo. Ese piloto automático es justo el hueco por el que se cuelan muchas estafas: basta con que el sitio… Continúa leyendo »

Un robot aprende a mover los labios mirando a humanos en YouTube y ensaya cómo “sonar” con la cara

Si alguna vez has hablado con alguien en un lugar ruidoso, sabes el truco instintivo: miras la boca para “rellenar” lo que el oído no capta. Esa costumbre revela algo importante: la sincronización labial no es un adorno, es una parte central de cómo interpretamos intención, emoción y hasta confianza. Por eso, cuando un robot humanoide mueve los labios tarde, exagera una mueca o “masca” el aire, lo notamos al instante. Un brazo torpe puede parecer simpático; una boca rara puede resultar inquietante. Esa sensibilidad alimenta el famoso valle inquietante, ese punto en el que algo casi humano provoca rechazo justo por no serlo del todo.

Durante años, muchas caras robóticas han dependido de reglas fijas: si suena tal fonema, el motor hace tal gesto. El resultado suele parecer una marioneta: correcto en teoría, extraño en la práctica. Lo interesante del nuevo trabajo es que cambia la lógica: en lugar de dictarle a la máquina cómo debe moverse, le permite aprenderlo observando, como un niño practicando frente al espejo. Continúa leyendo «Un robot aprende a mover los labios mirando a humanos en YouTube y ensaya cómo “sonar” con la cara»

TikTok asegura su futuro en Estados Unidos tras ceder el control a inversores locales

La historia de TikTok en Estados Unidos llevaba años pareciendo una serie con temporada infinita: cada cierto tiempo reaparecía el riesgo de veto, surgían nuevas exigencias regulatorias y volvían las dudas sobre quién controlaba realmente los datos y el algoritmo. Esta semana, el guion cambia con una decisión de calado: ByteDance, el grupo chino propietario de TikTok, ha cerrado la venta de la mayoría de sus operaciones en territorio estadounidense a un consorcio de inversores no chinos. El nuevo esquema deja más del 80% de la entidad en manos de socios estadounidenses, lo que permite que la plataforma siga funcionando y desactiva, al menos por ahora, la amenaza de una prohibición.

La clave no es que TikTok “cambie de pasaporte” por completo, sino que ajusta su estructura para cumplir el tipo de requisitos que Washington viene reclamando: control societario mayoritariamente estadounidense y garantías de seguridad nacional vinculadas a cómo se almacenan, auditan y protegen los datos de los usuarios. Es un poco como cuando una comunidad de vecinos decide que la llave del cuarto de contadores no puede depender de una sola persona: se busca un sistema de acceso y supervisión que reduzca la desconfianza. Continúa leyendo «TikTok asegura su futuro en Estados Unidos tras ceder el control a inversores locales»

Microsoft lleva la IA a Paint y Notepad: libros para colorear con prompts y más Markdown en Windows 11

Durante años, Microsoft Paint y Notepad han sido esas herramientas “de toda la vida” que abres sin pensar: Paint para recortar una imagen rápido o hacer un esquema simple; Notepad para pegar texto limpio, sin formato, y salir del paso. Microsoft quiere que sigan siendo igual de inmediatas, pero con un giro claro hacia la IA integrada en Windows 11.

Según explicó la compañía en un comunicado en su blog de Windows y recogió Gadgets 360, estas novedades están empezando a desplegarse para usuarios del programa Windows Insider, concretamente en los canales Canary y Dev. No están disponibles para todo el mundo todavía, y Microsoft anticipa que llegarán de forma más amplia en los próximos meses. Continúa leyendo «Microsoft lleva la IA a Paint y Notepad: libros para colorear con prompts y más Markdown en Windows 11»

Cinco reglas prácticas de impresión 3D que evitan fallos y mejoran tus piezas en casa

La impresión 3D tiene algo de magia doméstica: pulsas “imprimir” y, capa a capa, aparece un objeto que antes solo existía en pantalla. Con una impresora de consumo puedes fabricar desde un soporte para el móvil hasta piezas para un proyecto DIY. También conviene asumir una realidad menos fotogénica: una parte importante de los trabajos acaba mal. BGR citaba que alrededor del 31% de las impresiones fallan por motivos muy variados, desde ajustes mínimos hasta detalles del entorno. Ese dato no pretende desanimar; sirve para entender que aquí, como en la cocina, la receta importa, pero el horno, los ingredientes y la forma de usarlos importan igual.

La buena noticia es que muchos de esos fallos se repiten con patrones claros. No se trata de “suerte” ni de ser un manitas excepcional: son hábitos. Piensa en estas reglas como una lista mental de comprobación, sin obsesionarte. Cuanto más consistentes sean tus rutinas, menos dependerás de prueba y error. Continúa leyendo «Cinco reglas prácticas de impresión 3D que evitan fallos y mejoran tus piezas en casa»

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James Webb observa a WASP-121b “desangrándose”: dos colas gigantes de helio dibujan su fuga atmosférica

Hay exoplanetas que se comportan como una olla a presión sin tapa. WASP-121b es uno de ellos: un gigante gaseoso que orbita tan cerca de su estrella que su atmósfera se calienta a miles de grados. Con ese nivel de energía, las capas altas se vuelven ligeras y “se hinchan”, y parte del gas termina escapando al espacio. No es una metáfora gratuita; es física gravitatoria básica: cuando las partículas se mueven lo bastante rápido, dejan de estar “atadas” al planeta.

En los últimos años se ha hablado mucho de la pérdida atmosférica como una fuerza silenciosa que, con paciencia geológica, puede remodelar mundos enteros. Lo interesante aquí no es solo que WASP-121b esté perdiendo gas, sino que ahora se ha podido seguir el proceso con una continuidad poco habitual, como si en vez de ver una foto borrosa viéramos el vídeo completo. Continúa leyendo «James Webb observa a WASP-121b “desangrándose”: dos colas gigantes de helio dibujan su fuga atmosférica»

Un “gato de Schrödinger” con 7.000 átomos: cómo se estira la superposición cuántica y qué le está pasando a la ciencia en EE. UU.

La superposición cuántica se suele contar con una historia famosa: un sistema puede estar “en dos estados a la vez” hasta que lo medimos. A fuerza de repetirse, a veces suena a juego filosófico. La parte interesante es que, en el laboratorio, la superposición no es una licencia poética: deja huellas medibles, igual que unas ondas en el agua dejan un dibujo cuando se cruzan. Si has visto dos altavoces reproduciendo el mismo tono y notado zonas donde el sonido se refuerza y otras donde casi desaparece, ya tienes la intuición: interferencia. En cuántica, esa interferencia aparece cuando un objeto se comporta como onda.

La novedad de estos días es que ese comportamiento ondulatorio se ha observado en un objeto muchísimo más grande de lo habitual: un conjunto de más de 7.000 átomos. Es un salto de escala que ayuda a explorar una pregunta con sabor muy humano: ¿dónde está el límite entre lo cuántico y lo cotidiano? Continúa leyendo «Un “gato de Schrödinger” con 7.000 átomos: cómo se estira la superposición cuántica y qué le está pasando a la ciencia en EE. UU.»

Un nuevo mapa revela el relieve oculto bajo el hielo de la Antártida con solo mirar su superficie

La Antártida guarda un secreto incómodo para la ciencia del clima: gran parte de lo que ocurre bajo su capa de hielo sigue siendo una incógnita. No porque falten ganas, sino porque el método clásico para cartografiar el terreno subglacial es trabajoso y, por definición, incompleto. Durante décadas, equipos científicos han arrastrado instrumentos de radar sobre el hielo con motos de nieve o han colgado antenas bajo aviones para “iluminar” el subsuelo con ondas de radio capaces de atravesar kilómetros de hielo y rebotar en el lecho rocoso. El resultado es valioso, pero tiene un límite práctico: el radar solo “ve” justo debajo de su trayectoria. Si entre dos rutas de medición hay decenas de kilómetros sin pasar, queda una franja ciega.

En una noticia publicada en Science, la glacióloga Helen Ockenden (Universidad Grenoble Alpes) y su equipo describen una vía alternativa que busca rellenar esos huecos sin tener que recorrer cada metro de la superficie: construir un mapa continuo del bedrock antártico usando imágenes satelitales del hielo y las pequeñas ondulaciones que delatan lo que hay debajo. La idea es sencilla de contar y difícil de ejecutar bien: si el hielo se apoya en un relieve con valles, colinas o canales, su superficie no queda perfectamente lisa; se deforma con señales sutiles que pueden medirse desde el espacio. Continúa leyendo «Un nuevo mapa revela el relieve oculto bajo el hielo de la Antártida con solo mirar su superficie»

Todoist Ramble: hablar para crear tareas, con IA y sin teclear

A cualquiera le ha pasado: vas saliendo de casa, recuerdas que tienes que pedir cita al dentista, comprar pilas, responder un correo y reservar un tren. Sabes que si no lo apuntas en ese instante, el pensamiento se te escapa como un pez resbaladizo. El problema es que sacar el móvil, abrir la app, escribir y ordenar la idea requiere manos, tiempo y atención. Doist, la empresa detrás de Todoist, cree que ese “friction” cotidiano se puede recortar con una función que transforma la conversación en organización: Todoist Ramble, un sistema de voz a tareas que permite describir lo que necesitas hacer con lenguaje natural y convertirlo en tareas estructuradas.

Según contó TechCrunch, la idea no es que hables “perfecto”, sino que puedas balbucear, corregirte y pensar en voz alta. Ramble toma esa forma desordenada del pensamiento —ese “ramble”, ese divagar— y lo traduce a elementos que Todoist entiende: tareas, fechas, prioridades, duración, responsables y contexto. Continúa leyendo «Todoist Ramble: hablar para crear tareas, con IA y sin teclear»

SunSpring y el atasco que frena a muchas plantas solares

La desalinización solar suena, sobre el papel, como una tetera puesta al sol: calientas agua salada, recoges el vapor y obtienes agua potable. El problema aparece cuando el sistema lleva horas o días funcionando y la sal empieza a comportarse como la cal en una cafetera: se deposita, forma costras y termina bloqueando poros, canales y superficies calientes. Ese “atasco” por cristalización es uno de los motivos por los que muchos prototipos prometedores se quedan en demostraciones breves y no llegan a operar de forma estable en condiciones reales.

Un equipo de investigación ha presentado un prototipo que intenta atacar justo ese punto débil. El sistema, bautizado SunSpring, se plantea como un destilador solar capaz de trabajar de forma continua sin que la sal colapse el conjunto, algo especialmente difícil en entornos de alta salinidad. La idea no es solo producir agua dulce, sino hacerlo sin la típica degradación progresiva que obliga a parar, limpiar y volver a empezar. Continúa leyendo «SunSpring y el atasco que frena a muchas plantas solares»

La IA ya escribe cerca de un tercio del código nuevo: qué cambia en la programación y quién sale ganando

Que una máquina “ayude” a escribir software ya no es una anécdota de laboratorio. Un estudio publicado en la revista Science por un equipo del Complexity Science Hub (CSH) estima que, hacia finales de 2024, alrededor de un tercio de las nuevas funciones de software en Estados Unidos se creaban con apoyo de IA generativa. Hablamos de “funciones” en el sentido clásico de la programación: pequeñas piezas autocontenidas que hacen una tarea concreta, como una receta dentro de un recetario. No es todo el libro, pero sí muchos de los pasos que se repiten a diario.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores analizaron más de 30 millones de contribuciones en Python realizadas por unas 160.000 personas en GitHub, y entrenaron un modelo capaz de estimar si ciertos fragmentos tenían señales compatibles con haber sido generados por herramientas como ChatGPT o GitHub Copilot. La elección no es casual: GitHub funciona como un registro de cambios global, una especie de “historial clínico” del código, donde quedan anotados los añadidos, correcciones y mejoras.

En la práctica, si tu empresa vive de software —y hoy casi cualquier sector lo hace, desde banca hasta automoción—, que una parte tan grande del código nuevo nazca con asistencia algorítmica es una pista sobre el ritmo al que cambian los hábitos de trabajo, la forma de aprender, la productividad y también la competencia entre países. Continúa leyendo «La IA ya escribe cerca de un tercio del código nuevo: qué cambia en la programación y quién sale ganando»