En aplicaciones de empresa, la diferencia entre una IA que “parece viva” y otra que se siente torpe suele estar en un detalle que no sale en los anuncios: el tiempo hasta el primer token. Es ese instante inicial en el que el sistema todavía no ha empezado a contestar. Si tarda dos segundos en… Continúa leyendo »
Cursor apuesta por “Automations”: agentes de programación que se activan solos y llaman al humano cuando toca
En el desarrollo de software con IA ya no basta con saber escribir buen código: también hay que saber “dirigir tráfico”. Con la expansión del agentic coding, un solo ingeniero puede tener en marcha varios agentes de programación en paralelo, cada uno generando cambios, proponiendo parches, abriendo pull requests o revisando módulos distintos. El resultado se parece a una cocina con demasiados fogones encendidos: el problema no es solo cocinar, es vigilar que nada se queme.
Ahí aparece una limitación muy terrenal: la atención humana. No por falta de capacidad técnica, sino porque el trabajo se llena de microdecisiones: “¿esto es seguro?”, “¿rompe algo?”, “¿qué cambió exactamente?”, “¿por qué este agente tocó ese archivo?”. Según contó TechCrunch, Cursor presenta una respuesta a ese caos con una propuesta concreta: dejar de vivir en el ciclo de “promptear y monitorizar” y pasar a un modelo donde los agentes se lancen por sí mismos y el humano entre en escena solo cuando el flujo lo necesite. Continúa leyendo «Cursor apuesta por “Automations”: agentes de programación que se activan solos y llaman al humano cuando toca»