Tech layoffs 2025-2026: por qué la industria vuelve a recortar y qué nos dice sobre el futuro cercano

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Ilustración de arte pop minimalista sobre pagos digitales y tecnología empresarial"

Los despidos tecnológicos no aparecen de la nada: suelen llegar cuando la industria pasa de acelerar a levantar el pie. Durante la pandemia, muchas compañías contrataron como quien llena la despensa “por si acaso”: creció la demanda de apps, juegos, comercio online y herramientas de teletrabajo. Cuando el consumo se normalizó, se quedaron con estructuras pensadas para un pico que ya no era la rutina.

A ese ajuste clásico se le sumó un factor que cambia el tono de esta etapa: la inteligencia artificial. No es solo una nueva línea de negocio; en muchos equipos funciona como una navaja suiza que automatiza tareas que antes requerían manos humanas, desde atender consultas hasta producir informes. El resultado es incómodo: se invierte fuerte en IA, pero se recorta en puestos que la IA puede sustituir o “amplificar” con menos personas.

Según el recuento de Android Headlines, el periodo 2025-2026 está dejando un mapa muy claro: las empresas no recortan por un único motivo, sino por una mezcla de restructuración, presión competitiva, apuestas que no salieron bien y la necesidad de priorizar. Es como cuando una familia revisa gastos: no se cancela solo una suscripción, se replantea el presupuesto entero.

Economía, política y costes: la parte menos “tech” del problema

En esta oleada también pesa el contexto económico y político. Android Headlines menciona el impacto de los aranceles impulsados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que encarecen importar desde ciertos países. Cuando sube el coste de traer componentes o productos, las empresas se ven ante decisiones poco glamourosas: absorber el golpe y reducir márgenes, subir precios y arriesgar ventas, o redibujar operaciones cerrando oficinas regionales y acercando parte de la producción o la gestión al mercado estadounidense.

Esa presión no se nota igual en todas. Algunas tienen más “colchón” y otras viven con el agua al cuello; algunas recortan para financiar nuevas apuestas, otras para sobrevivir a un trimestre difícil. Lo común es la palabra prioridad: con recursos finitos, se eligen las áreas que prometen crecimiento o ahorro rápido.

El tablero de los grandes recortes, empresa a empresa

En Intel, Android Headlines sitúa el recorte como el mayor de 2025, con una cifra estimada de 33.900 empleos, dentro de un plan para bajar de unos 109.000 trabajadores a 75.000. El trasfondo se entiende con una metáfora simple: en una carrera de relevos, Intel está intentando cambiar de corredor sin perder velocidad. La competencia en chips de IA está dominada por NVIDIA, y en áreas como los chips móviles el avance no ha ido al ritmo de rivales como TSMC y Qualcomm. A eso se suman controversias recientes en torno a sus CPU, que han erosionado confianza y obligan a reajustes que duelen.

En Apple, los recortes llaman la atención porque son poco habituales en comparación con otras tecnológicas. En noviembre de 2025, Android Headlines habla de decenas de puestos eliminados en el área de ventas, con foco en gestores de cuentas para grandes empresas, educación y administraciones públicas, junto con personal de centros de briefing. Un punto especialmente sensible fue el equipo de ventas a gobiernos, que trabajaba con agencias como el Departamento de Defensa y el Departamento de Justicia de EE. UU. A los afectados se les dio margen hasta el 20 de enero de 2026 para recolocarse internamente o recibir indemnización; algunas personas llevaban dos o tres décadas en la compañía, un recordatorio de que la lealtad no siempre protege cuando la estrategia cambia.

En Amazon, enero de 2026 llegó con un recorte de 16.000 empleados, descrito por la empresa como un empuje “anti-burocracia”. Android Headlines lo enmarca como la segunda gran reducción desde octubre de 2025, cuando se recortaron alrededor de 14.000 puestos corporativos. Aquí la lógica parece la de “quitar capas” para moverse más rápido: menos estructura interna, más foco en desarrollo de IA y operaciones más ligeras.

En Meta, la tijera se centró en Reality Labs, con unos 1.500 despidos en enero de 2026, cerca del 10% del equipo según Android Headlines. La cifra es la punta del iceberg de un problema mayor: Reality Labs habría acumulado más de 70.000 millones de dólares en pérdidas desde 2021. Si el metaverso fue una apuesta tipo “construir una casa enorme esperando visitas”, la realidad ha sido un flujo de usuarios y negocio muy por debajo del coste. El giro apunta hacia wearables con IA, como las gafas inteligentes Ray-Ban, con la idea de llevar la IA a un objeto cotidiano que la gente sí se pone al salir de casa. En 2025 ya se había producido otro recorte, de unos 3.600 empleados (aproximadamente el 5% de la plantilla), con Mark Zuckerberg pidiendo ajustes para encarar presupuestos de 2026.

En Microsoft, julio de 2025 trajo cerca de 9.100 despidos en distintos departamentos, con un golpe notable en Xbox. Android Headlines menciona estudios afectados como King (Candy Crush), ZeniMax, Turn 10 (Forza Motorsport) y The Initiative (Perfect Dark). Phil Spencer explicó que la intención era posicionar el negocio para un “éxito duradero” y concentrarse en áreas estratégicas. Venía precedido por más recortes entre mayo y junio de 2025, superiores a 6.000 puestos. En la práctica, es como podar un árbol para que crezca hacia donde interesa; el problema es que la poda se lleva ramas con talento y proyectos.

En Google, Android Headlines sitúa en abril de 2025 cientos de despidos en Android y Pixel tras la fusión de los equipos de Android y Chrome. Antes hubo ofertas de salida voluntaria en enero, y durante 2025 continuaron paquetes de salida (“Voluntary Exit Package”) en áreas como Search, Ads, marketing, investigación e ingeniería. El antecedente de 2023, con unos 12.000 despidos, muestra que el ajuste no fue un episodio aislado, sino una forma de operar más prudente tras años de expansión.

En Verizon, noviembre de 2025 dejó 13.000 despidos, equivalentes a un 13% de su plantilla de alrededor de 100.000 personas, siempre según Android Headlines. Afectó a todos los departamentos e incluyó recorte de costes por externalización. También cerró una tienda y transformó 179 tiendas propias en franquicias, moviendo piezas para reducir gastos fijos. Su CEO, Dan Schulman, lo describió como medidas “audaces” y “fiscalmente responsables”, dentro de una reducción acumulada de unas 20.000 posiciones en tres años.

Cuando la IA se convierte en “plan de eficiencia”

Hay casos donde la relación entre recorte y IA es directa. Salesforce habría despedido alrededor de 5.000 personas en 2025, con un recorte especialmente visible en atención al cliente: Android Headlines señala que se redujo aproximadamente a la mitad, reemplazando parte del trabajo humano con agentes de IA capaces de resolver consultas. IBM, con unos 9.000 despidos en 2025 según el mismo recuento, aparece en una dinámica similar: ajustar costes y redirigir la organización hacia servicios de nube e IA, mientras se encogen áreas heredadas que ya no crecen igual.

Aquí conviene una imagen sencilla: la IA no es solo una herramienta nueva, es como instalar lavavajillas industrial en un restaurante. El trabajo sigue existiendo, pero se necesitan menos manos para el mismo volumen, y las manos que se quedan deben saber operar y mantener la máquina.

Los recortes “de supervivencia” y los “de reenfoque”

No todo gira alrededor de la IA. Sonos recortó más de 200 puestos en febrero de 2025, en un contexto descrito por Android Headlines como deterioro del negocio y presiones operativas. Es el tipo de ajuste que suele ocurrir cuando el mercado no responde, los productos no despegan o la ejecución falla: se reduce para ganar tiempo.

Pinterest anunció un recorte del 15% de su plantilla. Con 4.666 empleados a cierre de 2024, Android Headlines estima que el ajuste rondaría 700 puestos. La narrativa aquí es de reenfoque: liberar recursos para roles y productos centrados en IA. Traducido al día a día: cerrar una habitación de la casa para reformar la cocina, porque ahí es donde se prepara la comida.

Qué debería mirar quien trabaja o consume tecnología

Esta oleada deja señales prácticas. Para profesionales, se revaloriza lo que conecta con IA aplicada, datos, seguridad, infraestructura, producto y operaciones: perfiles capaces de traducir objetivos de negocio en sistemas que funcionen. A la vez, hay vulnerabilidad en áreas donde la automatización reduce volumen de tareas repetitivas, y en apuestas de largo plazo sin retorno claro.

Para usuarios, los recortes suelen traer productos con ciclos más conservadores: menos experimentos, más foco en lo que vende, soporte y servicios que intentan escalar con automatización. Eso puede mejorar tiempos de respuesta en algunos casos, o empeorar la experiencia cuando la “eficiencia” se come la atención humana.

Lo más importante es entender que los recortes de plantilla no significan que la tecnología se frene; indican que está cambiando de forma. Como una ciudad que deja de expandirse hacia las afueras y empieza a renovar edificios por dentro: menos inauguraciones vistosas, más obras estructurales.