La inteligencia artificial sigue expandiendo su influencia, no solo en el mundo del software, sino ahora también en el terreno físico. OpenAI, la organización detrás de ChatGPT, ha anunciado la adquisición de io, la startup de hardware fundada por Jony Ive, legendario ex jefe de diseño de Apple. Esta operación, valorada en cerca de 6.500 millones de dólares, marca un cambio estratégico que apunta a una nueva generación de dispositivos inteligentes.
¿Qué es io y quién está detrás?
La empresa io nació de la mano de Jony Ive junto a otros veteranos del diseño y la ingeniería de Apple como Scott Cannon, Evans Hankey y Tang Tan. Su propósito era crear dispositivos que ofrecieran una experiencia tecnológica profundamente humana, más allá de lo que actualmente vemos en el mercado.
Si bien Ive no se incorpora directamente a OpenAI, su firma de diseño LoveFrom asumirá el control del diseño de todos los productos de OpenAI, tanto a nivel de hardware como de software. Esta colaboración representa una fusión entre creatividad, precisión técnica y visión futurista.
Más que una adquisición: un nuevo enfoque de producto
Con esta compra, unos 55 expertos en hardware, software y fabricación se integrarán a OpenAI. La primera tanda de productos resultante de esta unión verá la luz en 2026.
Sam Altman, CEO de OpenAI, subraya que el primer dispositivo no pretende competir con los smartphones tradicionales. En sus palabras: “Así como el smartphone no eliminó al portátil, nuestro primer dispositivo no reemplazará al móvil, será una categoría totalmente nueva”.
La idea es crear un aparato que funcione como una especie de asistente contextual inteligente, sin pantalla, pero con la capacidad de entender el entorno del usuario. Esto lo aleja de propuestas como las gafas inteligentes o los pines vestibles, y lo aproxima a un concepto más discreto, pero profundamente integrado en la vida cotidiana.
Diseño al servicio de la inteligencia artificial
Durante una entrevista con Bloomberg, Ive fue claro al opinar que muchos intentos recientes de hardware con IA, como el Humane Pin o el Rabbit R1, son “productos muy pobres”, faltos de originalidad y verdadera innovación.
Lo que diferencia a este proyecto es su enfoque multidisciplinario. El equipo reunido por OpenAI e io no solo incluye diseñadores e ingenieros, sino también científicos, físicos, expertos en manufactura y desarrollo de producto, que llevan años trabajando juntos. El objetivo es construir una experiencia tecnológica más orgánica, donde la inteligencia artificial no sea intrusiva, sino empática y útil.
Un dispositivo sin pantalla, de bolsillo y sensible al contexto
Los primeros detalles filtrados hablan de un dispositivo de bolsillo, sin pantalla y que no son gafas inteligentes, lo que descarta inmediatamente comparaciones con productos como los de Meta o Google Glass. Este aparato será capaz de percibir el entorno del usuario y actuar en consecuencia, ofreciendo ayuda o información cuando sea pertinente, sin necesidad de comandos constantes.
Altman, entusiasmado con el proyecto, declaró que se trata del “artefacto tecnológicamente más fascinante que el mundo haya visto”. Ive, por su parte, se mostró agradecido por participar en lo que considera una culminación de su carrera: “Todo lo que he aprendido en 30 años me ha llevado a este punto”.
Más allá del gadget: una nueva forma de convivir con la tecnología
Este movimiento representa una evolución interesante: pasar de crear herramientas digitales en la nube a diseñar objetos tangibles que coexistan con el ser humano. En lugar de distraernos o saturarnos, el nuevo hardware de OpenAI buscará acompañarnos, como una brújula silenciosa que nos guía sin pedir protagonismo.
La clave estará en lograr que la IA se adapte a nuestros comportamientos y no al revés. El hecho de que el dispositivo sea sin pantalla refuerza esta filosofía: menos notificaciones, más atención al presente, menos dependencia visual, más interacción intuitiva.
Una visión ambiciosa con raíces en la experiencia
Para OpenAI, esta compra no es solo una inversión, sino un compromiso con una visión: que el futuro de la inteligencia artificial no solo se escriba en código, sino también en forma, textura y función. Con LoveFrom a cargo del diseño, se espera una línea de productos tan sofisticada como funcional.
La alianza con Ive también aporta credibilidad y experiencia a un terreno que aún está en construcción. A diferencia de otros intentos fallidos, este proyecto se fundamenta en años de trabajo colaborativo, diseño centrado en el usuario y una filosofía que prioriza el valor humano.
