Colonizar Marte ya no es solo ciencia ficción: con Surviving Mars: Pioneer, esta experiencia se convierte en un desafío de estrategia y supervivencia en realidad virtual (VR), disponible en acceso anticipado para Meta Quest y PC VR. El estudio Bolverk Games, conocido por su título de acción Genotype, da un giro total hacia una propuesta más pausada y reflexiva donde la gestión de recursos y las decisiones críticas son las protagonistas.
Una llegada hostil al planeta rojo
Desde el inicio, el jugador asume el rol de un colono contratado para sobrevivir en Marte con un equipamiento mínimo. No hay enemigos ni criaturas que ataquen desde la oscuridad, pero el verdadero antagonista es la escasez. Alimentos, oxígeno, minerales y baterías son tus compañeros constantes en esta aventura.
El bucle de juego inicial gira en torno a la extracción de minerales básicos que permiten mantenerte con vida mientras construyes los cimientos de una futura colonia. Imagina que vas al supermercado con solo 5 euros y tienes que decidir entre comprar pan o leche, porque no puedes pagar ambos. Esa es la tensión constante en este juego.
Decisiones pequeñas, consecuencias enormes
Lo que hace brillar a Surviving Mars: Pioneer es su enfoque en los dilemas de supervivencia de bajo nivel. ¿Minas cobre para construir un horno vital o eliges hierro para vender y comprar una impresora de alimentos que garantice tu subsistencia a largo plazo? Cada acción tiene un costo, y no solo en recursos, sino en tiempo y energía. Esta especie de «ballet logístico» es el alma del juego.
Conforme se avanza, el mapa se expande y abre nuevas regiones que prometen mayores recompensas, pero también nuevos retos. Tras unas tres horas, el jugador probablemente habrá agotado la mayoría de los recursos de la zona inicial y se verá obligado a adentrarse en territorios desconocidos, donde el verdadero juego parece comenzar.
Un diseño de interfaz que se queda corto
Uno de los aspectos más criticables del juego es su interacción poco intuitiva en VR. En lugar de aprovechar las posibilidades del medio, se apoya en un sistema basado en menús planos y punteros láser. Por ejemplo, para montar en tu hoverbike no puedes simplemente agarrar el manillar; debes apuntar, abrir un menú y seleccionar la única opción disponible. El acceso al inventario sigue el mismo patrón, lo que rompe la inmersión.
Es especialmente decepcionante porque su anterior juego, Genotype, había demostrado una implementación mucho más centrada en la realidad virtual. Este retroceso resulta desconcertante y representa una oportunidad perdida para hacer de este título algo realmente memorable en VR.
Ritmo lento, pero con potencial
La primera parte del juego puede sentirse monótona, sobre todo al tener que cruzar grandes extensiones desérticas para recolectar materiales. No obstante, la incorporación de un hoverbike introduce una sensación de velocidad y libertad muy necesaria. Eso sí, su uso conlleva una nueva complicación: la gestión de baterías, que se suma a la lista de recursos esenciales.
Este tipo de decisiones agrega profundidad al juego, pero también puede frustrar a quienes busquen una experiencia más directa. Surviving Mars: Pioneer no está pensado para quienes anhelan acción constante, sino para quienes disfrutan de la planificación cuidadosa, la exploración metódica y el aprendizaje a base de errores.
Rendimiento desigual según la plataforma
Curiosamente, la versión para Meta Quest parece estar mejor optimizada que la de PC VR, al menos en esta fase inicial. En PC, se han reportado errores como archivos de guardado desaparecidos o fallos en zonas clave como la plataforma de lanzamiento, que pueden romper mecánicas centrales como el comercio.
Esta situación puede cambiar con futuras actualizaciones, pero por ahora, quienes busquen una experiencia más estable podrían optar por jugar en Quest.
Un juego de supervivencia para los que disfrutan de lo lento
Surviving Mars: Pioneer no pretende competir con títulos como No Man’s Sky ni ofrecer un festín de efectos especiales. Es un juego introspectivo, donde cada paso es meditado, cada recurso cuenta, y cada día de supervivencia es una victoria silenciosa. Para quienes buscan una experiencia centrada en la supervivencia solitaria, la estrategia y la exploración, puede ser una apuesta interesante, aunque no exenta de tropiezos.
