Canva ha lanzado Canva Craft, el primer modelo de generación de imágenes que ha entrenado desde cero su laboratorio interno, Canva Research. Está disponible para todos los usuarios de Canva en el mundo, desde la pestaña Dream Lab, y para desarrolladores a través de su API pública. Genera imágenes de hasta 2K en más de 30 relaciones de aspecto (o una personalizada), y su particularidad es haber aprendido sobre todo de plantillas de diseño hechas por personas y no de fotografías. Lo presentó la compañía en su nota oficial del 22 de octubre, y lo han cubierto TechCrunch, TechRadar y SmartCompany.
TechCrunch apunta que tener un modelo propio le permite controlar mejor la calidad y la velocidad, y probablemente ahorrar en lo que paga por usar los de otros.
¿Qué tiene de distinto Canva Craft?
Planifica la imagen antes de dibujarla. Según Canva, la mayoría de modelos generan los píxeles directamente a partir del texto, mientras que Craft trabaja en dos fases. Primero, un modelo de planificación interpreta la petición y escribe un plan de la composición: qué elementos aparecen, dónde, a qué escala, con qué jerarquía visual y qué texto debe llevar. Después, otro modelo convierte ese plan en la imagen.
La ventaja que promete es la precisión: texto legible, objetos donde se piden y la posibilidad de cambiar un elemento concreto sin alterar el resto. Esa misma estructura encaja con Magic Layers, la herramienta de Canva que convierte una imagen en capas de diseño editables. Es justo lo que hace falta para el trabajo de diseño del día a día, como el que repasamos en hacer presentaciones con IA en PowerPoint, Google Slides o Gamma.
¿Con qué se ha entrenado?
Con millones de plantillas de la biblioteca de Canva: carteles, publicaciones para redes, presentaciones, infografías, menús y diseños con mucha tipografía. Canva sostiene que, a diferencia de una foto plana, una plantilla enseña cómo encajan la maquetación, la jerarquía y el texto.
Después del preentrenamiento, la compañía ajustó el modelo con ejemplos supervisados y aprendizaje por refuerzo, con la opinión de sus diseñadores profesionales. Según la nota, esos diseñadores evaluaron más de 25.000 parejas de imágenes frente a modelos líderes, y cuando la evaluación automática y el criterio humano no coincidían, se quedaron con el del diseñador. TechCrunch añade que los investigadores de Leonardo.ai, la plataforma de generación que Canva compró en 2024, participaron en el desarrollo.
La nota no detalla si los autores de esas plantillas han tenido voz en su uso para entrenar el modelo, una cuestión que conecta con de quién es una imagen creada con IA.
¿Es tan bueno como dice Canva?
Según la clasificación de DesignArena, se estrenó como el cuarto mejor modelo de generación de imágenes. La propia Canva destaca que es el primero en retratos (de 87 modelos) y en paisajes (de 85), segundo en imágenes abstractas y cuarto en productos. De ahí saca su titular: que Canva Research es el segundo laboratorio del mundo en generación de imágenes. TechRadar precisa que los tres modelos que quedan por delante son de OpenAI.
Conviene leerlo con perspectiva. DesignArena es un ranking de votaciones colectivas, las fuentes publican posiciones y no puntuaciones, y la conclusión sobre el «segundo laboratorio» la saca la propia Canva.
¿Cómo se usa y qué viene ahora?
Desde Dream Lab, en el panel inferior izquierdo de Canva, o desde la API pública. Se puede escribir la petición en cualquier idioma, y el modelo genera texto dentro de la imagen en 55 idiomas, según la nota, que no publica la lista. Tampoco aclara cuánto consume de los límites de uso de IA de cada plan.
Canva prepara dos variantes más baratas y rápidas, Craft-fast y Craft-ultrafast, y la conexión con asistentes de IA a través de su servidor MCP, que está «próximamente». TechCrunch concreta que la idea es poder generar imágenes con Craft desde ChatGPT o Gemini.
El momento no es casual. TechCrunch recuerda que Canva rebajó su previsión de crecimiento para 2026 y que, según analistas externos, su valoración habría caído de 42.000 a 35.000 millones de dólares.
Mi lectura: Craft es una apuesta coherente. Canva no compite por hacer la imagen más espectacular, sino la más útil para maquetar, con texto que se lee y capas que se editan, y para eso tiene algo que no tiene casi nadie: millones de diseños propios. El mercado, eso sí, está muy concurrido, y un usuario profesional ya puede elegir entre Firefly, los modelos de Google u OpenAI o la española Magnific (antes Freepik), como explicamos en qué permiten de verdad las imágenes con IA para tu negocio. La prueba de fuego será si las versiones baratas mantienen la calidad, y si Canva aclara cuánto cuesta usarlo en cada plan.
