Para quién es: para cualquiera que quiera cerrar su perfil a desconocidos, y para padres que quieren saber cómo vienen configuradas las cuentas de sus hijos. Qué consigues: en Instagram y TikTok basta un interruptor para que solo tus seguidores aprobados vean tus publicaciones. En Facebook no existe ese interruptor: hay que ajustar la audiencia publicación a publicación o limitarla en bloque.
En las tres plataformas, tu nombre, tu nombre de usuario y tu foto de perfil siguen a la vista de cualquiera, también de quien no tiene cuenta. «Privado» significa «menos visible», no «invisible». Las rutas de menú salen de los centros de ayuda oficiales y pueden cambiar con cada actualización.
Instagram: un interruptor y tres excepciones
El centro de ayuda de Instagram indica estos pasos en la aplicación:
- Toca Perfil o tu foto de perfil, abajo a la derecha.
- Toca el Menú, arriba a la derecha.
- En Quién puede ver tu contenido, toca Privacidad de la cuenta.
- Activa Cuenta privada y confirma con Cambiar a modo privado.
Primera excepción: los perfiles de empresa no pueden ser privados. Si convertiste tu cuenta en profesional para ver estadísticas, tendrás que volver a una cuenta personal antes de cerrarla.
Segunda excepción: los seguidores que ya tenías se quedan. Instagram recuerda que, si alguien te seguía antes del cambio y no quieres que vea tus publicaciones, tienes que eliminarlo de tu lista de seguidores o bloquearlo. Es el paso que casi todo el mundo olvida, y el que más importa si quieres cerrarte a un ex, un acosador o un compañero de trabajo.
Tercera excepción, la menos conocida: aunque tu cuenta sea privada, cualquier persona en Instagram y Threads puede ver qué cuentas públicas sigues y cuáles te siguen. Solo las cuentas privadas de esas listas quedan reservadas a tus seguidores. Tu red de contactos públicos dice bastante de ti.
A cambio, tus publicaciones desaparecen de Explorar, de los hashtags y de los buscadores externos, y nadie puede descargar tus reels, remezclarlos ni insertar tus fotos en otras webs.
Menores: según Instagram, las cuentas de menores de 18 años son privadas por defecto. Los menores de 16 (la edad puede variar según la ley de cada país) necesitan permiso de su padre, madre o tutor para hacerla pública. Los de 16 y 17 pueden cambiarla solos, salvo que tengan supervisión activada.
¿Se puede hacer privado un perfil de Facebook?
No con un único interruptor. Facebook funciona por audiencias: cada publicación lleva un selector (Público, Amigos, Solo yo y otras) y tú decides con quién la compartes, según explica su página sobre el selector de audiencia. La audiencia que elijas en una publicación solo afecta a esa; las siguientes usarán tu audiencia predeterminada.
El ajuste que más privacidad gana de golpe es Limitar publicaciones anteriores, que convierte en «Amigos» todo lo que publicaste en abierto. La ruta oficial en ordenador es esta: foto de perfil, Configuración y privacidad, Configuración, Publicaciones y Limitar publicaciones anteriores. Ten en cuenta dos cosas que advierte Facebook. No se puede deshacer con un clic: tendrías que cambiar la audiencia publicación a publicación. Y si etiquetaste a alguien, esa persona y su audiencia siguen viendo la publicación.
Después, pasa por la Comprobación de la configuración de privacidad (foto de perfil, Configuración y privacidad). Según su ayuda, ahí eliges quién ve tu teléfono, tu correo, tu cumpleaños o tu situación sentimental, quién puede enviarte solicitudes de amistad y si alguien puede encontrarte buscando tu teléfono o tu correo.
Lo que nunca podrás cerrar en Facebook es tu perfil público. Según su página de información pública, incluye tu nombre, tu género, tu nombre de usuario, tu identificador de usuario (el número de cuenta), la foto de perfil y la de portada. También son públicos tu rango de edad, tu idioma, tu país y el número de seguidores. Y todo lo que publiques o comentes en grupos públicos o en páginas es público, se configure como se configure tu perfil.
TikTok: privada por defecto si tienes menos de 18
TikTok solo explica esta ruta en su ayuda en inglés: la página no tiene versión en español, ni siquiera al pedirla desde España. Allí la describe así (la traducción de los menús es nuestra): Perfil, botón de Menú (☰), Ajustes y privacidad, Privacidad y el interruptor Cuenta privada. Los nombres exactos pueden variar ligeramente en la aplicación en español.
Con la cuenta privada, solo las personas que apruebes pueden seguirte y ver tus vídeos, tus directos, tu descripción, tus «me gusta» y tus listas de seguidores y seguidos. Además, nadie puede hacer Dúo o Pegar con tus vídeos, crear stickers con ellos, descargarlos ni añadirlos a sus Stories. Aun así, otros usuarios pueden buscar tu cuenta, y tu nombre, tu usuario y tu foto siguen visibles para cualquiera, dentro o fuera de TikTok.
Para adolescentes, la página de ajustes predeterminados de TikTok es clara. Las cuentas de 13 a 15 años y las de 16 a 17 son privadas por defecto. Entre los 13 y los 15, los mensajes directos no están disponibles y la descarga de vídeos está desactivada sin opción a cambiarla. Y para todos los menores de 18 la opción de recomendar la cuenta a otros viene desactivada. En una nota de agosto de 2021, TikTok ya daba por implantado que las cuentas de menores de 16 fueran privadas por defecto.
¿Qué sigue siendo público aunque cierres la cuenta?
| Instagram privada | Facebook (máximo cierre) | TikTok privada | |
|---|---|---|---|
| Nombre y nombre de usuario | Visible para todos | Visible para todos | Visible para todos |
| Foto de perfil | Visible para todos | Visible para todos (y la de portada) | Visible para todos |
| Biografía o descripción | Visible para todos | Según ajustes de cada dato | Solo seguidores aprobados |
| Quién te sigue y a quién sigues | Las cuentas públicas, visibles en Instagram y Threads | Según ajustes | Solo seguidores aprobados |
| Publicaciones | Solo seguidores | Según audiencia de cada una | Solo seguidores aprobados |
| Comentarios en espacios públicos | Visibles donde comentes | Públicos en grupos y páginas públicas | Visibles donde comentes |
A esto se suma lo que ninguna plataforma controla: lo que otros comparten de ti. Facebook lo dice sin rodeos: «es posible que otras personas hagan pública información que has compartido, incluso si tú no lo has hecho». Una captura de pantalla convierte en pública cualquier publicación privada, y tu foto de perfil abierta es, a mi juicio, la materia prima más fácil para quien quiera crear un perfil falso con tu cara.
Hay otro malentendido. Una cuenta privada protege lo que publicas, pero no tu cuenta: si alguien entra con tu contraseña, lo ve todo. Para eso sirven una contraseña única guardada en un gestor de contraseñas, la herramienta que más mejora tu seguridad, y una verificación en dos pasos que no dependa solo del SMS, por las razones que explicamos en por qué el SMS ya no es un segundo factor seguro.
Mi postura: haz privadas las cuentas personales, pero no te quedes ahí. Lo que más expone a la gente no es el interruptor, sino tres cosas que el interruptor no toca: los seguidores antiguos que nunca se limpiaron, una foto de perfil reconocible que cualquiera puede descargar y el historial de publicaciones abiertas de hace años. Diez minutos con la lista de seguidores y con «Limitar publicaciones anteriores» valen más que el interruptor.
