Vender en Wallapop o Vinted y Hacienda: qué datos envían las plataformas y cuándo tienes que declarar

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Vender en Wallapop o Vinted y Hacienda: qué datos envían las plataformas y cuándo tienes que declarar

Para quién es: para quien vende ropa, muebles, móviles o cualquier objeto de segunda mano en plataformas online y ha oído que «Hacienda ya lo ve todo». Qué consigues: separar dos cosas que se mezclan constantemente, la obligación de las plataformas de informar y tu obligación de pagar impuestos, y saber en qué casos la segunda existe de verdad.

Empiezo por la conclusión, porque es la que más confusión ha generado: que una plataforma comunique tus ventas a Hacienda no crea ningún impuesto nuevo. Lo dice la propia Agencia Tributaria en sus preguntas frecuentes sobre la DAC7: el objetivo «no es la recaudación de un nuevo impuesto», y «no existen cambios en las obligaciones tributarias ya existentes para los vendedores». Si vendes tus cosas usadas por menos de lo que te costaron, lo normal es que no tengas nada que pagar. Si ganas dinero, ya tenías que declararlo antes de la DAC7.

Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento fiscal de un profesional para tu caso concreto.

¿Qué es la DAC7 y qué datos envían las plataformas?

La DAC7 es el nombre corto de la Directiva (UE) 2021/514, que obliga a los operadores de plataformas digitales a recopilar datos de sus vendedores y comunicarlos a la administración tributaria. España la incorporó con la Ley 13/2023, publicada en el BOE el 25 de mayo de 2023 y en vigor desde el día siguiente, que añadió una nueva disposición a la Ley General Tributaria. La directiva obliga a los Estados a aplicar estas normas a partir del 1 de enero de 2023.

En la práctica, las plataformas lo cumplen con el modelo 238, que según la Agencia Tributaria se presenta en enero del año siguiente al de las ventas. De cada vendedor que entre en el informe, la directiva y la AEAT detallan qué se comunica:

  • Nombre y apellidos, dirección principal y fecha de nacimiento.
  • Número de identificación fiscal y país que lo emite (o, si no hay, lugar de nacimiento).
  • Identificador de la cuenta en la que cobras, si la plataforma lo tiene.
  • El importe total cobrado en cada trimestre y el número de operaciones.
  • Las comisiones y tasas que te haya retenido o cobrado la plataforma.

La información no se queda en España: la administración que la recibe la comparte con la del país de residencia del vendedor. Y la ley obliga a la plataforma a avisarte antes de enviar tus datos para que puedas ejercer tus derechos de protección de datos.

Si no facilitas lo que te piden, la Ley 13/2023 prevé que, tras dos recordatorios y 60 días desde la primera solicitud, la plataforma cierre tu cuenta e impida que vuelvas a registrarte, o retenga tus cobros hasta que entregues los datos.

¿Quién entra en el informe? La regla de las 30 ventas y los 2.000 euros

Aquí está el malentendido más extendido. Mucha gente entiende que la plataforma informa si superas las 30 ventas y los 2.000 euros. Es al revés.

La norma define como «vendedor excluido» al que, en el año, hizo menos de treinta ventas de bienes y no superó los 2.000 euros cobrados. Para quedarte fuera tienes que cumplir las dos condiciones a la vez. Basta con que llegues a 30 ventas, aunque sean de cinco euros, o con que pases de 2.000 euros, aunque sea con una sola venta, para que tus datos se comuniquen.

La lógica, según la lectura que hace la OCU, es poner el foco en quien, por volumen, tiene más probabilidades de obtener beneficios o de dedicarse a la compraventa como actividad. La propia OCU reconoce que la transposición ha creado «bastante confusión». Mi opinión es que el umbral es razonable, pero que se ha explicado mal: la DAC7 es un sistema de información, no un impuesto a la segunda mano.

¿Tengo que pagar impuestos por vender mis cosas usadas?

Depende de una sola pregunta: ¿has ganado dinero respecto a lo que pagaste?

  • Si vendes por menos de lo que te costó, no hay ganancia que declarar. Y esa pérdida tampoco te sirve para compensar otras ganancias: la Ley del IRPF, en su artículo 33.5, excluye las pérdidas «debidas al consumo», y la OCU explica que Hacienda no deja computar la pérdida de valor por el uso normal de bienes de consumo duradero, como el coche.
  • Si vendes por más de lo que te costó, tienes una ganancia patrimonial. Según el artículo 46 de la misma ley, las ganancias derivadas de transmisiones van a la base del ahorro de tu declaración de la renta. El ejemplo típico es una pieza de colección o un objeto que se ha revalorizado.
  • Si compras para revender de forma habitual, ya no hablamos de vender tus cosas, sino de una actividad económica. La Dirección General de Tributos, en su consulta vinculante V2170-17, dejó claro que el IVA solo grava a empresarios o profesionales, y que la venta de «objetos y enseres personales y familiares» al margen de una actividad empresarial no está sujeta.

Esa misma consulta añade un detalle que casi nadie menciona: cuando la venta es entre particulares, la operación queda sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, que debe liquidar el comprador, no el vendedor. Lo apunto porque existe, no porque sea un riesgo habitual para quien vende.

Qué te conviene hacer

No hace falta cambiar nada si vendes cuatro cosas al año por debajo de su precio de compra. Pero sí merece la pena tener algunos hábitos:

  1. Guarda las facturas de lo que compras con valor (móviles, consolas, bicicletas, relojes). Son tu prueba de que vendiste por menos de lo que pagaste si alguna vez te preguntan.
  2. Revisa los avisos de la plataforma. Si te pide el NIF o la fecha de nacimiento, es la diligencia debida de la DAC7, no necesariamente una estafa; aun así, facilítalos solo desde la aplicación o la web oficial, nunca desde un enlace recibido por mensaje.
  3. Sé honesto con tu volumen. Si compras para revender, la conversación es otra y te toca hablar con un asesor.

Y si lo que vendes es un móvil o un portátil, antes de preocuparte por Hacienda preocúpate por tus datos: hay una guía sobre qué hacer antes de vender o regalar un móvil u ordenador para que tus datos no se vayan con él. Si estás al otro lado de la operación, también te puede servir la de cómo comprar móviles y portátiles reacondicionados o de segunda mano sin llevarte un susto.

La DAC7 no persigue al que vacía el armario, persigue al que factura sin declarar. Creo que el mayor daño de la confusión ha sido el contrario al previsto: gente que deja de vender objetos usados por miedo a un impuesto que no existe, en un mercado de segunda mano que tiene todo el sentido económico y ambiental. Si vendes por debajo de lo que pagaste, sigue vendiendo.