Universal Cart ya funciona en Estados Unidos dentro del buscador de Google y de la app de Gemini: es un carrito único que guarda productos de distintas tiendas, avisa de bajadas de precio y permite pagar con Google Pay en pocos toques. Lo anunció la compañía este 15 de octubre en su blog oficial, en un post firmado por Suresh Ganapathy, director sénior de producto de compras para consumidores.
La herramienta se enseñó por primera vez en el Google I/O de mayo y llega ahora, a tiempo para la campaña navideña estadounidense. Lo interesante no es tanto el carrito como lo que revela: Google quiere que la compra empiece, se compare y se pague dentro de sus propias superficies. Y la autopreferencia en compras es justo el terreno por el que Bruselas le multó hace menos de tres meses.
¿Qué hace exactamente Universal Cart?
Universal Cart reúne en un solo sitio productos de varias tiendas que el usuario va guardando mientras busca en Google o conversa con Gemini. El carrito recuerda lo guardado entre una superficie y otra, de modo que un bolso añadido desde el AI Mode del buscador sigue ahí cuando, horas después, se añade un jersey desde la app de Gemini.
Google resume la propuesta en cuatro funciones:
- Guardar productos de varios comercios desde cualquier punto de Google, como alternativa a las pestañas abiertas y las capturas de pantalla.
- Vigilar precio y existencias: el carrito se apoya en los más de 60.000 millones de fichas de producto del Shopping Graph y envía avisos cuando algo baja de precio o vuelve a estar disponible.
- Encontrar ahorros: se apoya en Google Wallet para conocer las ventajas de las tarjetas del usuario y sugerir con cuál pagar. También muestra códigos promocionales.
- Pagar: con Google Pay en pocos toques o trasladando los productos al carrito de la propia tienda.
Entre los comercios con este pago simplificado, Google cita a Nike, Sephora, Target, Ulta Beauty, Walmart, Wayfair y muchos vendedores de Shopify. La tienda sigue siendo la vendedora a todos los efectos, con su propia confirmación y su atención al cliente.
¿Qué ha cambiado desde lo que Google prometió en mayo?
El carrito llega con retraso y con menos funciones de las anunciadas. En el post del I/O, firmado el 19 de mayo por Vidhya Srinivasan, vicepresidenta y directora general de Anuncios y Comercio, Google prometía el despliegue en Search y Gemini en Estados Unidos «este verano»; ha llegado a mediados de octubre.
Aquel anuncio también describía funciones que el post de lanzamiento no menciona, como avisar de incompatibilidades entre componentes al montar un PC con piezas de varias tiendas. Y prometía la llegada posterior a YouTube y Gmail, sin fecha. Nada de esto invalida el producto, pero conviene leerlo como lo que es: una primera versión de algo más ambicioso.
Por debajo funciona el Universal Commerce Protocol (UCP), el estándar abierto que Google presentó a principios de año para que agentes de IA y tiendas se entiendan en todo el proceso de compra, pago incluido. Lo explicamos en su día al hablar del Universal Commerce Protocol, el idioma común de Google para compras con agentes de IA. Google lo sitúa además junto a su Agent Payments Protocol (AP2), pensado para que un agente compre por su cuenta dentro de límites fijados por el usuario y que, según el post de mayo, llegaría primero a Gemini Spark.
¿Por qué no llega a Europa?
Google no ha dicho que Universal Cart vaya a llegar a la Unión Europea. En mayo, la compañía anunció que ampliaría su pago basado en UCP a Canadá y Australia «en los próximos meses» y después al Reino Unido. La UE no aparece en esa hoja de ruta, un detalle que The Next Web subraya en su cobertura.
Es difícil no conectar esa ausencia con el contexto regulatorio. El 23 de julio de 2026, la Comisión Europea multó a Google con 890 millones de euros por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA): 460 millones por favorecer sus propios servicios en el buscador, en concreto en resultados de compras, hoteles, transporte y deportes, y 430 millones por las restricciones de Google Play. La Comisión le dio 60 días para corregir ambas conductas, según recoge la American Society of International Law; The Next Web confirma el total, los 460 millones por autopreferencia y el plazo.
Mi lectura es que Universal Cart es, en su diseño, exactamente el tipo de producto que la DMA vigila: un carrito propio, dentro de los resultados de Google, que agrupa ofertas de comercios rivales y cobra el pago con un sistema de la casa. No hace falta suponer mala fe para ver el problema. Basta con preguntarse qué tiendas aparecen en el carrito, con qué prioridad y quién decide qué oferta se muestra primero cuando dos venden lo mismo.
¿Dónde encaja en la carrera del comercio con agentes?
Universal Cart es la pieza «práctica» de una estrategia más amplia. La propia Google dice en su post que trabaja en dos frentes: agentes que actúan en nombre del usuario y herramientas que le dan control. El carrito pertenece al segundo grupo, el que todavía deja la última decisión a la persona.
Según TechCrunch, se suma a funciones como la búsqueda conversacional de productos en AI Mode o «Let Google Call», que usa un agente para llamar a tiendas cercanas y preguntar si tienen algo en stock. El mismo medio recuerda que Amazon y OpenAI también han añadido funciones de compra con agentes, en una carrera por que los chatbots sirvan para algo más que responder.
La escala de partida de Google es difícil de igualar: en el post de mayo, la empresa afirmaba que la gente compra a través de Google más de mil millones de veces al día. Con esa base, el movimiento de pagos no es menor. Hemos visto cómo otros actores del sector se preparan para lo mismo, como Mastercard al emitir tarjetas virtuales para que los agentes de IA compren en tu nombre, y Google ya había rediseñado sus anuncios de shopping para la era conversacional con Gemini.
Para el usuario estadounidense, Universal Cart resuelve una molestia real: comparar y seguir precios entre tiendas es tedioso y nadie echará de menos las veinte pestañas abiertas. Para el comercio, el cálculo es más delicado. Seguir siendo el vendedor oficial está bien, pero si el carrito, el aviso de precio y el botón de pago viven en Google, la relación con el cliente se debilita compra a compra.
Creo que el retraso respecto a lo prometido y el silencio sobre Europa dicen más que el anuncio. Google ha lanzado una versión prudente, sin las funciones más llamativas de mayo, en un mercado donde, a diferencia de la UE, no tiene encima una decisión reciente sobre autopreferencia. La pregunta para los próximos meses no es si Universal Cart llegará a Europa, sino en qué forma: un carrito que trate igual a todas las tiendas sería un producto distinto del que hoy funciona en Estados Unidos.
