En abril de 2026, el ejército de Estados Unidos empezó a operar en la base aérea Shaw (Carolina del Sur) un sistema de drones que no usa baterías, no emite señal de radiofrecuencia y puede mantenerse en el aire mientras haya suministro de energía disponible. Se llama PowerLight ARC y funciona cargando los drones en vuelo mediante un haz de energía dirigida. La operación en la que se desplegó se llama OE-I (Operation Enduring Independence). No había habido confirmación pública hasta ahora.
El proveedor de los drones en la demostración fue Kraus Hamdani Aerospace, con el modelo K1000ULE, una plataforma de ala fija de alta eficiencia diseñada para vuelos de larga duración. La combinación del dron más el sistema de suministro de energía de PowerLight crea algo que hasta ahora era teórico: un vehículo aéreo no tripulado con autonomía prácticamente ilimitada y sin la huella detectora que generan las baterías convencionales o las comunicaciones RF.
Llevo más de una década siguiendo el desarrollo de sistemas no tripulados para defensa y este es el primer despliegue operativo real que conozco de un sistema de carga por energía dirigida en un entorno militar activo, no en un laboratorio.
Un dron sin firma RF: por qué es tan valioso en entornos de combate real
La firma de radiofrecuencia de un dron es su talón de Aquiles en zonas de conflicto moderno. Los sistemas de detección y neutralización de drones —los llamados C-UAS, Counter-Unmanned Aircraft Systems— funcionan principalmente detectando las emisiones de RF del control remoto, las baterías activas y los módulos de comunicación del vehículo. Eliminar esas emisiones hace al dron invisible para una categoría entera de sistemas de defensa.
PowerLight ARC resuelve el problema energético de otra manera: en lugar de llevar la energía a bordo en forma de batería, la recibe desde tierra mediante un haz de luz infrarroja de alta potencia. Los fotorreceptores del dron convierten esa energía en electricidad directamente. Sin batería convencional, sin receptor de RF activo, sin transmisor de control remoto en el espectro habitual de detección.
El K1000ULE de Kraus Hamdani es el vehículo idóneo para este tipo de sistema: su diseño de ala fija de alta eficiencia maximiza la distancia recorrida por unidad de energía, lo que reduce los requisitos del haz de suministro. En configuración estándar, el K1000ULE tiene una autonomía de varias horas; con el sistema PowerLight ARC, esa limitación desaparece mientras el sistema de tierra tenga línea de visión.
La demostración en Shaw AFB con el programa OE-I es el paso del laboratorio a la operación real. El ejército no despliega sistemas experimentales en bases operativas sin tener datos de campo suficientes. El hecho de que se haya hecho público indica que el sistema ha superado la fase de validación y está en la curva de integración en doctrinas de despliegue.
El problema que el PowerLight ARC no resuelve todavía
La línea de visión es la limitación central. El haz de energía dirigida que alimenta el dron requiere que el sistema de tierra pueda «ver» al vehículo en todo momento. En terreno urbano, montañoso o con obstáculos aéreos, esa continuidad no siempre es posible. La solución actual es desplegar múltiples estaciones de suministro en cadena para cubrir rutas con puntos ciegos, lo que complica la logística operativa.
La segunda limitación es la distancia efectiva. Los sistemas actuales de PowerLight tienen un alcance operativo limitado —los datos exactos no son públicos— que restringe el uso a operaciones de vigilancia perimetral, cobertura de instalaciones y apoyo a unidades terrestres en área conocida. No es un sistema para largas travesías autónomas sobre territorio desconocido.
Lo que sí resuelve, y bien, es la vigilancia persistente de instalaciones militares con mínima huella técnica. Una base como Shaw AFB, con perímetro extenso y necesidad de cobertura continua, es exactamente el caso de uso ideal. Los sistemas de drones convencionales requieren turnos de vuelo, rotación de baterías y frecuencias de control que generan patrones detectables. PowerLight ARC los elimina.
La combinación de vuelo persistente, sin firma RF y con bajo coste operativo una vez instalado el sistema de tierra es suficientemente novedosa como para que otros ejércitos aliados estén mirando con atención. Lo que pasó en Shaw en abril de 2026 no va a quedarse ahí.
