Mozilla lanzó ayer un bloqueador de anuncios integrado en Firefox 155 para iOS. El bloqueador usa la API de bloqueo de contenido WebKit de Apple —la misma API que usa Safari— y el filtro comunitario EasyList. Está desactivado por defecto y hay que activarlo en los ajustes de Firefox. También tiene limitaciones claras que el propio Mozilla señala: no bloquea los anuncios que sirven los propios sitios web, no bloquea los anuncios en resultados de búsqueda, y los sponsored shortcuts de Mozilla —los resultados de búsqueda patrocinados en la pantalla de inicio de Firefox— tienen su propio tratamiento separado.
La noticia técnicamente correcta no es que Firefox iOS tiene ahora un bloqueador. Es que lo ha construido sobre la API de Apple porque, dos años y medio después de que la Digital Markets Act obligara a Apple a abrir el desarrollo de navegadores con motores propios en iOS, nadie ha enviado un navegador con un motor alternativo a WebKit para iPhone europeos.
Apple abrió BrowserEngineKit en marzo de 2024, con iOS 17.4, solo para la Unión Europea. La interfaz existe. Los requisitos técnicos para usarla existen. Mozilla y Google han construido prototipos de Firefox con Gecko y Chrome con Blink en iOS. Lo que no ha ocurrido es que ninguna de las dos empresas haya lanzado esa versión a usuarios reales.
¿Por qué nadie ha enviado un motor alternativo a iPhone todavía?
Mozilla lo explicó en enero de 2024: Apple ha implementado la apertura de motores de tal forma que obliga a mantener dos versiones separadas del navegador —una con WebKit para iOS no europeo y otra con el motor propio para iOS europeo—, una carga que Apple no tiene que asumir con Safari. Una «carga que Apple misma no tendrá que soportar», dijo un portavoz de Mozilla. No es prohibición técnica sino coste operativo asimétrico.
Microsoft cuantificó el coste en el otro lado: sus ingenieros midieron un prototipo con Blink un 28,6% más rápido que WebKit en Speedometer 3.1 en el mismo dispositivo. El rendimiento mejoraría con un motor alternativo, y esa diferencia del 28,6% en Speedometer es perceptible en la experiencia cotidiana, especialmente en páginas ricas en JavaScript. El problema es que llegar a ese motor en producción para usuarios europeos requiere una inversión que ningún navegador alternativo ha considerado justificada todavía.
Open Web Advocacy sigue reclamando a Bruselas que intervenga. Apple «ha tenido más de dos años para producir una solución compatible», dijo su director Alex Moore. La Comisión ha sido activa en otros frentes —Apple perdió su recurso de designación como gatekeeper ante el Tribunal General en julio — pero en el motor del navegador, nada ha cambiado desde marzo de 2024. Chrome también desactivó las extensiones Manifest V2 en este período —afectando a bloqueadores como uBlock Origin en escritorio—, lo que convierte el bloqueador de Firefox iOS en algo más relevante de lo que sería en un ecosistema donde Chrome no hubiera tomado esa decisión.
Mozilla hizo lo pragmático: construyó el mejor bloqueador que la API de Apple permite, integrado nativamente en Firefox sin requerir que el usuario instale una extensión. Frente a Brave, Opera o Vivaldi —que llevan años con bloqueo integrado en iOS—, Firefox llega tarde en este aspecto específico. Pero en el contexto más amplio, el lanzamiento de hoy es la señal más clara posible de que la DMA no ha cambiado la realidad del mercado de navegadores móviles: todos los navegadores en iPhone siguen renderizando con WebKit, y los que quieren ofrecer funciones avanzadas de privacidad tienen que hacerlo dentro de los límites que Apple define.
Desde el punto de vista del usuario europeo de iPhone que quiere privacidad en el navegador, la alternativa más eficaz sigue siendo Safari con sus propias funciones de bloqueo de rastreo —Prevención de Rastreo Inteligente— o Firefox iOS con el nuevo bloqueador activado. No hay diferencia de motor entre los dos. La diferencia es el modelo de negocio del fabricante y qué filtros aplican por defecto.
En wwwhatsnew.com llevamos más de dos años cubriendo el proceso de apertura del mercado de navegadores en iOS por el DMA, y la conclusión después de todo ese tiempo es que la apertura regulatoria sin presión de mercado no produce cambios. La regla existe desde marzo de 2024, los prototipos existen, pero ningún alternativo al WebKit ha llegado a los iPhone europeos. El agente de IA de código abierto OpenClaw, disponible en iOS y Android, es un ejemplo de cómo los desarrolladores independientes sí aprovechan los canales de la App Store para llegar a usuarios de iPhone con herramientas que antes no existían —la diferencia es que OpenClaw no compite directamente con una función nativa de Apple.
El bloqueador de Firefox para iOS es útil en la práctica para los usuarios que ya usan Firefox como navegador principal en iPhone —que son una minoría según los datos de cuota de mercado. El relato más relevante no es la función en sí sino lo que señala: que incluso Mozilla, con los recursos y la voluntad de implementar Gecko, ha preferido construir el mejor bloqueador que permite WebKit en lugar de mantener dos navegadores en paralelo. Eso dice más sobre los incentivos reales del mercado que sobre las ambiciones técnicas de Mozilla. El bloqueador de anuncios que Firefox iOS lanza hoy es la solución pragmática que tenían disponible.
La evolución de los modelos de búsqueda con IA está redefiniendo qué se espera de un navegador: cuando la pregunta ya no es «¿qué buscador uso?» sino «¿qué modelo de IA consulto?», el motor de renderizado del navegador se vuelve menos relevante que la integración con herramientas de IA. Esto puede ser, paradójicamente, lo que finalmente desplace la ventaja competitiva de Apple en iOS: no que los rivales lancen motores propios bajo el DMA, sino que los usuarios migren hacia apps de IA dedicadas —ChatGPT, Claude, Perplexity— que ya no necesitan un navegador tradicional para acceder a la información.
