Anycubic Kobra 4 Combo, review: tres semanas imprimiendo con ella y esto es lo que la ficha no te cuenta

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Anycubic Kobra 4 Combo, review: tres semanas imprimiendo con ella y esto es lo que la ficha no te cuenta

Montada en 15 minutos, calibrada en otros 15 y con una primera capa que no ha fallado ni una vez en tres semanas. La Anycubic Kobra 4 Combo cuesta 379 € e imprime en cuatro colores. Los ocho de la publicidad son otra historia, y te cuesta 219 € más.

El problema de las impresoras 3D multicolor nunca ha sido imprimir en colores. Ha sido llegar hasta ahí: cajas con cincuenta tornillos, nivelaciones manuales con folios, primeras capas que se despegan a las tres horas y te dejan un plato de espaguetis de PLA.

La Anycubic Kobra 4 Combo ataca exactamente eso. Llega montada al 90%, se nivela sola en 49 puntos y arranca a imprimir la misma tarde. Llevo tres semanas con ella al lado de una Kobra X y una Photon de resina, y esa es su verdadera propuesta: quitar de en medio todo lo que hace que la gente abandone la impresión 3D en la primera semana.

Ahora bien, hay cosas en su ficha comercial que conviene mirar de cerca antes de pagar. Vamos por partes.

¿De verdad se monta e imprime en 15 minutos?

Se monta en 15 minutos. Imprimir tarda algo más. Son dos cosas distintas y la web las junta en una sola frase.

El montaje real es tan simple como dice: quitar los cuatro soportes de transporte —uno en la base, otro enfrente y dos en los ejes verticales—, tapar los huecos con las tapas de plástico que vienen en la caja y atornillar el extrusor con sus cuatro tornillos. Sin forzar. En cuanto lo enciendes aparece un manual digital paso a paso, porque en la caja no viene ni una hoja de papel.

Lo que la web no te cuenta es lo que viene después. La nivelación automática de 49 puntos y la compensación de vibraciones tardan unos 15 minutos más, y hay que repetirlas cada vez que muevas la impresora de sitio. Así que la cifra honesta de caja a primera pieza son 30 minutos, no 15.

Ese proceso no te lo puedes saltar y tampoco deberías querer saltarlo. Es justo lo que hace que la primera capa salga bien, y la primera capa es donde se pierden la mayoría de las impresiones largas.

La primera capa: donde esta impresora se gana el dinero

Si tuviera que quedarme con una sola cosa de la Kobra 4 Combo, sería la homogeneidad térmica de la base. No es lo más vistoso de la ficha, pero es lo que más se nota.

Anycubic declara una repetibilidad inferior a 0,02 mm en los ejes X, Y y Z con el sistema LeviQ 3.0. La cifra en sí me dice poco; lo que sí me dice algo es que en tres semanas de pruebas no se me ha despegado ninguna pieza, incluido un portavelas con forma de zapato que estuvo 24 horas imprimiendo.

El calor se reparte de forma pareja por toda la placa PEI, y eso se traduce en que las esquinas no se levantan. Cualquiera que haya perdido una impresión de veinte horas por un warping en una esquina sabe exactamente cuánto vale eso.

A esto se suman la calibración dinámica de flujo, que ajusta velocidad y fuerza de extrusión en tiempo real, y la compensación de vibraciones mediante acelerómetro. Durante ese segundo proceso la impresora se sacude sola para aprender sus propias frecuencias de resonancia: no la toques mientras lo hace.

Cuatro colores, no ocho: la letra pequeña más cara

Ojo con esto. La ficha anuncia en primera línea «Impresión estándar de 4 colores, hasta impresión de 8 colores». En la caja viene una sola unidad ACE 2 Pro, y una ACE gestiona cuatro bobinas. Para llegar a ocho colores necesitas una segunda ACE 2 Pro, que no está incluida.

Las cuentas, con los precios de la web oficial en el momento de escribir esto: la Kobra 4 sola cuesta 279 €, el Combo con una ACE cuesta 379 € y el pack de 8 colores con dos ACE se va a 598 €. Es decir, la primera ACE te sale por 100 € dentro del combo, pero la segunda cuesta 219 €. Más del doble.

No es un engaño, está todo publicado. Pero si vas leyendo por encima y ves «hasta 8 colores» junto a 379 €, te vas a llevar una sorpresa al abrir la caja. Yo he impreso con cuatro durante toda la prueba, porque cuatro es lo que hay.

¿Son suficientes cuatro? Para el 90% de lo que imprime la gente, sí. Un logotipo a dos tintas, unos pendientes bicolor, una figura con detalles —todo eso se resuelve con dos o tres. Ocho colores es territorio de piezas muy específicas, y ahí el desperdicio de material se dispara tanto que probablemente no quieras ir.

El desperdicio de plástico, contado sin marketing

Toda impresora multicolor de un solo extrusor funciona igual: para cambiar de color tiene que purgar el anterior. Ese plástico se tira. La Kobra 4 lo expulsa por una zona a la izquierda de la base hacia un recogedor metálico.

Y aquí va un detalle práctico que no vas a encontrar en ninguna ficha técnica: lo expulsa con tanta fuerza que el plástico puede acabar a un metro de distancia. En mi mesa choca contra la impresora de resina que tengo al lado y cae al suelo. Ponle una barrera lateral desde el primer día o te vas a pasar la semana recogiendo churros de PLA por el estudio.

La limpieza automática del cabezal funciona bien y casi siempre deja la base despejada. Casi. De vez en cuando conviene retirar a mano algún resto pegado, con cuidado de no quemarse, porque si se queda ahí interfiere en la capa siguiente.

Lo bueno: ese plástico purgado sale en trozos limpios y homogéneos. Yo los guardo y los reutilizo para manualidades. No es reciclaje de verdad, pero es mejor que la papelera.

¿Es realmente rápida a 600 mm/s?

La cifra de 600 mm/s es la velocidad máxima. La velocidad por defecto, que es con la que vas a imprimir el 95% del tiempo, es de 300 mm/s. Y la aceleración recomendada es de 10.000 mm/s² frente a los 20.000 de pico.

Anycubic presume de un Benchy en 14 minutos y de imprimir «12 veces más rápido». Mi experiencia real: el portavesas con forma de zapato, a resolución alta —no máxima— y con un 20% de relleno, tardó unas 24 horas. Es una pieza grande, y ese es el punto: las cifras de escaparate se miden en piezas pequeñas con ajustes agresivos.

Comparada con la Kobra X que tengo al lado, la X gana en algunos momentos puntuales de velocidad. La diferencia no es dramática y la Kobra 4 compensa con otras cosas.

Lo más silenciosa que he tenido en el estudio

Esto me ha sorprendido de verdad. Anycubic declara 48 dB en modo estándar y 45 dB en modo silencioso, y por una vez la cifra encaja con la sensación.

Con la impresora funcionando a metro y medio se puede grabar vídeo, hablar por teléfono o trabajar sin molestia. Los cuatro motores sin escobillas independientes del ACE, con una vida útil declarada de más de 5.000 horas, tienen bastante que ver.

El secado activo a 65 ℃ mientras imprime es la otra función del ACE 2 Pro que merece la pena. El filamento húmedo produce hilos, burbujas y capas irregulares; tenerlo secando dentro del propio alimentador, sin pausas, se nota sobre todo en PETG.

Cámara, control remoto y lo que le falta

La cámara es de 720p con luz integrada y monitorización por IA que detecta objetos extraños y mararañas de filamento. Es la función que más uso, porque poder cancelar a distancia una impresión que va mal te ahorra horas y bobinas.

El pero: hay un solo ángulo y está fijo. He echado de menos poder alejar la imagen para ver la pieza completa. Sirve para detectar que algo va mal, no para valorar el acabado. Y 720p en 2026 sabe a poco.

En conectividad, sin quejas. La impresora aparece sola en la red local dentro de Anycubic Slicer Next sin tocar nada. Se acabó el USB de arriba abajo. Hay WiFi de doble banda, LAN y un modo local para quien no quiera pasar por la nube. Como ya vimos en nuestra review de la Anycubic Kobra X, la marca lleva un par de generaciones puliendo bien esta parte.

Lo que la Kobra 4 Combo no es

Esta es la sección que más te va a ahorrar disgustos.

No es una impresora para materiales técnicos. La ficha oficial lista PLA, PETG y TPU 95A, y añade que el TPU 95A no es compatible con el ACE 2 Pro. Traducido: el sistema multicolor solo funciona con PLA y PETG. Nada de PVA, así que no hay soportes solubles, y nada de ASA ni fibra de carbono. La Kobra X, por 150 € más, sí acepta PVA, PLA-CF, PETG-CF y ASA.

Y aquí hay una incoherencia en la propia tienda que conviene señalar: en la página del producto, dentro de los accesorios con 50% de descuento, te ofrecen PLA-CF y PETG-CF, que no figuran entre los materiales compatibles de esta impresora. En esa misma lista aparecen además una plataforma magnética para Kobra X, boquillas para Kobra S1 Max y una placa de refrigeración para Kobra S1. Mira bien qué añades al carrito, porque la mayoría de esos accesorios no son para tu máquina.

No es una impresora de gran formato. Los 260 x 260 x 260 mm dan mucho juego, pero si vienes buscando cascos a tamaño real necesitas otra cosa.

No sustituye a una impresora de resina. Para miniaturas, joyería o piezas con detalle micrométrico, el FDM tiene un techo físico. Si eso es lo tuyo, mira el análisis de la Anycubic Photon P1 y su calidad de impresión en resina.

Y no tiene doble husillo en Z. La ficha especifica un motor único con dos barras guía. Funciona perfectamente en este rango de precio, pero es una diferencia estructural real frente a modelos superiores.

Mi experiencia real, pieza a pieza

Portavelas con forma de zapato, un color, 24 horas. Partí de una imagen convertida a STL con uno de esos generadores automáticos, optimicé la malla para reducir el número de triángulos y la mandé directamente desde Slicer Next. Resolución alta, 20% de relleno. Salió entera, con el soporte junto al tacón bien resuelto y sin una sola capa desplazada. Es la prueba que más me importaba: pieza grande, muchas horas, adherencia impecable.

Pendientes en forma de hoja, dos colores, blanco y verde. Con el ACE conectado, cargar los dos filamentos es cuestión de meter los tubos y darle a extruir; una luz blanca te confirma que cada canal ha cogido bien el material. El resultado en la parte verde tiene una resolución que me dejó sorprendido, y eso que no estaba en ajustes máximos.

Lo que sí se nota sin ajustes máximos: algunos hilos finos entre partes de la pieza. Se resuelven subiendo la calidad o retocando la retracción, pero conviene decirlo: los perfiles por defecto están calibrados para ir rápido, no para el acabado perfecto.

Vengo de la Kobra 3 Combo, que ya analizamos en detalle en su día, y la diferencia más clara de esta generación no está en la velocidad ni en los colores: está en cuántas impresiones terminan bien a la primera.

Especificaciones completas

Impresión
Colores4 de serie con una ACE 2 Pro · hasta 8 con una segunda unidad (no incluida)
Volumen de impresión260 x 260 x 260 mm³
Velocidad300 mm/s por defecto · 600 mm/s máxima
Aceleración10.000 mm/s² recomendada · 20.000 mm/s² máxima
MaterialesPLA, PETG, TPU 95A (el TPU 95A no funciona con el ACE 2 Pro)
Boquilla0,4 mm de serie · 300 ℃ máx. · ampliable a 0,25 / 0,6 / 0,8 mm
Cama calientePlaca PEI de acero para muelles · 100 ℃ máx.
Mecánica y calibración
NivelaciónLeviQ 3.0 automática de 49 puntos · repetibilidad < 0,02 mm
ExtrusiónDirecta, de corta distancia
MovimientoX: raíl lineal · Y: doble barra lineal · Z: motor único con dos barras guía
CompensacionesVibración por acelerómetro · flujo dinámico · avance de presión
RecuperaciónTras corte de luz · detección de fin y enredo de filamento · omisión de piezas fallidas
ACE 2 Pro
SecadoActivo a 65 ℃ durante la impresión · control de humedad activo y pasivo
Motores4 sin escobillas independientes · vida útil declarada ≥ 5.000 horas
Cambio de filamentoUn 100% más rápido: 10 minutos menos cada 100 cambios (unos 6 segundos por cambio)
IdentificaciónAutomática en filamentos Anycubic · recarga con perfiles predefinidos
Conectividad y uso
PantallaTáctil capacitiva de 3,5″
Cámara720p con luz · detección IA de objetos y marañas · time-lapse
ConexiónWiFi doble banda 2,4/5 GHz · LAN · USB · modo local sin nube
SoftwareAnycubic Slicer Next · app Anycubic · sistema Kobra OS
Ruido≤ 48 dB estándar · ≤ 45 dB modo silencioso
Peso y medidas9,9 kg (455 x 445 x 461 mm) · ACE 2 Pro: 3,7 kg
Precio
Kobra 4 (sin ACE)279 €
Kobra 4 Combo (4 colores)379 € · precio habitual 499 €
Kobra 4 Combo + ACE 2 Pro (8 colores)598 €
Garantía1 año en impresora · 30 días de posventa · 14 días de devolución

Especificaciones y precios tomados de la web oficial de Anycubic España. Los precios de oferta pueden variar.

¿Qué dicen los compradores?

Poco, y eso también es un dato. En el momento de escribir esto la Kobra 4 Combo acumula una sola reseña verificada en la tienda oficial española, con una puntuación de 5 sobre 5.

Conviene leerla entera antes de darle valor: esa única valoración de cinco estrellas dice, textualmente, que la compra bien y el envío fatal. O sea, que la nota perfecta que verás en grande sobre el botón de comprar está sostenida por un comentario que en realidad se queja de la logística.

Es un producto reciente y no hay masa crítica de opiniones todavía. Si compras ahora, lo haces sin el colchón de cientos de valoraciones que sí tienen modelos anteriores de la marca. No es motivo para descartarla —yo la he probado y funciona—, pero sí para saber dónde te metes.

A favor

✅  La primera capa es sobresaliente: cero piezas despegadas en tres semanas, incluida una de 24 horas

✅  Montaje real de 15 minutos, con manual digital guiado paso a paso

✅  Silenciosa de verdad: se puede grabar vídeo con ella funcionando al lado

✅  Secado activo a 65 ℃ durante la impresión, no solo en reposo

✅  Se detecta sola en la red local desde Slicer Next, sin USB

✅  La cámara con detección IA evita tirar bobinas enteras en impresiones fallidas

✅  Relación calidad-precio muy fuerte a 379 €, y el pack de 4 kg de filamento por 9,90 € sale a 2,48 € el kilo

En contra

❌  Los «8 colores» del reclamo cuestan 219 € más: en la caja solo viene una ACE 2 Pro

❌  Materiales limitados a PLA, PETG y TPU, y el TPU ni siquiera funciona con el sistema multicolor

❌  Sin PVA, o sea, sin soportes solubles

❌  Cámara de 720p con un solo ángulo fijo y sin zoom

❌  El purgado sale disparado hasta un metro si no pones una barrera lateral

❌  Los 15 minutos anunciados se convierten en 30 contando la calibración obligatoria

❌  La lista de accesorios con descuento mezcla productos de otros modelos de la marca

¿Para quién es la Anycubic Kobra 4 Combo?

Para quien empieza. Es la respuesta corta y es la buena.

Tengo la Kobra 3 Combo, la Kobra X y esta, y si alguien me pregunta por dónde entrar en la impresión 3D multicolor sin pelearse con la máquina, la Kobra 4 Combo es hoy la respuesta más sensata del catálogo. Monta fácil, calibra sola, imprime silenciosa y acierta a la primera. Eso, para alguien que arranca, vale más que cualquier cifra de velocidad.

Si ya imprimes en 3D y necesitas fibra de carbono, ASA o soportes solubles, esta no es tu máquina: sube a la Kobra X y paga los 150 € de diferencia, porque los materiales compatibles justifican el salto por sí solos.

Y si lo que buscas es detalle fino para miniaturas, ninguna FDM te va a servir. Ahí el camino es la resina.

A 379 € con el filamento a 2,48 € el kilo, la ecuación sale. La compras sabiendo que imprimes con cuatro colores, con PLA y PETG, y dentro de esos límites hace su trabajo mejor que ninguna otra que haya tenido en el estudio por ese dinero.

Valoración

Anycubic Kobra 4 Combo
Calidad de impresión★★★★☆8,5
Facilidad de uso★★★★★9,5
Multicolor★★★★☆7,5
Versatilidad de materiales★★★☆☆6,0
Ruido★★★★★9,5
Software y conectividad★★★★☆8,5
Relación calidad-precio★★★★★9,0
NOTA GLOBAL★★★★☆8,4

Anycubic Kobra 4 Combo

Impresión en 4 colores · 260³ mm · secado activo a 65 ℃

499 €  379 €

Pack de 4 kg de filamento por 9,90 € añadiéndolo a la compra

Verla en la web oficial de Anycubic