Anycubic Photon P1, análisis: una calidad de impresión extraordinaria y cada vez menos trabajo manual

Publicado el

Anycubic Photon P1, análisis: una calidad de impresión extraordinaria y cada vez menos trabajo manual

La nueva impresora 3D de resina de Anycubic combina una pantalla 14K, controles inteligentes, supervisión remota y un peculiar sistema opcional para trabajar con dos resinas. Tras imprimir tres modelos, la calidad de los resultados es lo que realmente marca la diferencia.

La Anycubic Photon P1 llega con una promesa muy atractiva: simplificar el proceso de impresión 3D en resina sin renunciar a la precisión. Sobre el papel, su característica más llamativa es la posibilidad de trabajar con dos colores o dos materiales mediante un kit opcional. Sin embargo, después de montarla, configurarla y completar varias impresiones, esa no es la función que más nos ha sorprendido.

Lo mejor de la Photon P1 es algo más básico y, al mismo tiempo, más importante: la calidad de impresión. Las piezas obtenidas durante la prueba presentan un nivel de detalle excelente, superficies limpias y una definición que sitúa a este modelo entre las mejores impresoras de resina que han pasado por nuestras manos.

Además, Anycubic ha mejorado notablemente la experiencia de uso. La pantalla táctil, los vídeos de ayuda, las comprobaciones previas, el control desde el móvil y la cámara interna reducen muchos de los pasos manuales y de las incertidumbres habituales en este tipo de máquinas.

Ficha técnica de la Anycubic Photon P1

CaracterísticaEspecificación
TecnologíaImpresión 3D en resina LCD/MSLA
Pantalla de exposiciónLCD monocroma de 10,1 pulgadas y resolución 14K
Resolución en los ejes X/Y16,8 × 24,8 μm
Volumen de impresión223 × 126 × 230 mm, aproximadamente 6,5 litros
Altura de capaDe 0,02 a 0,15 mm
Velocidad indicadaEntre 25 y 35 mm/h con capas de 0,05 mm y resina estándar
Fuente de luzCOB, lente Fresnel y máscara
Uniformidad de la luzSuperior al 92 %
NivelaciónAuto-Leveling 3.0 con retroalimentación
Eje ZDoble guía lineal con husillo de bolas
ConectividadUSB 2.0, WiFi y LAN de 2,4 GHz
SoftwarePhoton Workshop; compatible también con Chitubox, Lychee y Tango
Aplicación móvilCompatible con Anycubic App
ResinasCompatible con resinas Anycubic y materiales de hasta 8.000 cps
Sistema de doble materialDisponible mediante un kit opcional
Dimensiones366 × 338 × 539 mm
Peso13,6 kg

Un embalaje cuidado y un diseño más práctico

La primera impresión empieza antes de encender la máquina. La Photon P1 llega muy bien protegida, con los componentes internos inmovilizados y las superficies delicadas cubiertas para evitar daños durante el transporte. Es un aspecto en el que Anycubic suele cuidar los detalles y este modelo mantiene esa buena costumbre.

Una vez fuera de la caja, la impresora ofrece un diseño elegante y relativamente compacto para su volumen de construcción. Uno de sus cambios más prácticos es la tapa abatible con bisagra. En lugar de retirar por completo una cubierta voluminosa usando las dos manos, basta con abrirla hacia arriba. La bisagra puede mantener la tapa en diferentes ángulos, algo que facilita el acceso al depósito y ayuda a aprovechar mejor el espacio de trabajo.

También nos ha gustado el sistema de liberación rápida de la plataforma y del tanque de resina. No es necesario recurrir a una sucesión de tornillos ni a mecanismos especialmente complejos. La instalación resulta sencilla incluso para quien no haya utilizado antes este modelo.

Una puesta en marcha realmente guiada

La configuración inicial refleja uno de los mayores avances de la Photon P1 frente a generaciones anteriores. La pantalla táctil de 4,5 pulgadas ya no se limita a mostrar menús básicos: incorpora instrucciones visuales y vídeos que acompañan al usuario durante el montaje y la preparación.

Después de instalar la plataforma, retirar las protecciones y colocar el tanque, la propia máquina guía el proceso. La unidad probada llegó correctamente calibrada y no fue necesario enfrentarse a una nivelación manual complicada antes de comenzar.

La placa de construcción de acero presenta una superficie preparada para mejorar la adherencia de las primeras capas. En nuestra unidad también se apreciaba cierta rugosidad bajo una de las protecciones, pero no tuvo consecuencias negativas en las impresiones realizadas. Las piezas se mantuvieron correctamente sujetas a la plataforma y el acabado final fue excelente.

Del archivo STL a la impresora desde el móvil

Tras conectar la Photon P1 a la red WiFi, gran parte del flujo de trabajo puede controlarse desde la aplicación de Anycubic. Es posible elegir un modelo preparado, seleccionar la impresora y configurar parámetros como la exposición, la precisión o la velocidad.

En una de las pruebas utilizamos un archivo disponible en la plataforma y realizamos el laminado en línea sin pasar por el software del ordenador. La aplicación generó automáticamente los soportes, procesó el modelo y lo envió a la máquina. El proceso se acerca bastante a una experiencia de «siguiente, siguiente e imprimir».

Eso no significa que el ordenador haya dejado de ser necesario en todos los casos. La estatua del David de Miguel Ángel utilizada durante la prueba necesitó pasar por el software de escritorio porque la preparación automática inicial no mantenía la pieza correctamente. Como sucede con cualquier impresora de resina, la orientación, los soportes y los parámetros continúan dependiendo de la geometría de cada modelo.

La automatización facilita mucho el trabajo, pero no elimina por completo la necesidad de comprender el proceso de impresión 3D.

Comprobaciones inteligentes antes de imprimir

Antes de iniciar cada trabajo, la Photon P1 realiza una serie de comprobaciones que buscan reducir la posibilidad de fallo. Entre ellas se encuentran el test de nivelación, la detección de residuos, el control de la cantidad de resina y la verificación de la instalación de la plataforma.

El Asistente inteligente de impresión 3.0 también puede ajustar aspectos relacionados con la separación de las capas. El sistema Dynamic Release 3.0 monitoriza las fuerzas que se producen durante el despegado y adapta la altura y la velocidad de elevación, mientras que la compensación Light-Off 3.0 ajusta los tiempos de espera entre capas.

La denominación «inteligente» o incluso «IA» puede sonar grandilocuente, pero su utilidad práctica es muy concreta: la impresora recopila información mediante sus sensores y modifica el proceso para intentar mantener una impresión estable. Para el usuario, el resultado es una máquina que exige menos vigilancia y reduce algunos de los errores más comunes.

El control dinámico de temperatura del depósito también ayuda a mantener la resina en condiciones adecuadas, especialmente durante las primeras capas, cuando una buena adherencia resulta crítica.

La cámara interna es mucho más útil de lo que parece

Una de las funciones que más hemos agradecido durante la prueba es la supervisión remota mediante la cámara interna. Desde el teléfono se puede consultar el estado de la impresión, encender o apagar la iluminación interior y comprobar si el modelo continúa sujeto a la plataforma.

Quien haya trabajado con resina sabe que una pieza puede desprenderse y convertir varias horas de impresión en tiempo y material desperdiciados. Poder verificar desde el móvil que las primeras capas siguen en su sitio aporta tranquilidad, especialmente en trabajos de seis, siete o más horas.

La cámara no sustituye las precauciones habituales ni detectará por sí sola todos los problemas posibles, pero sí permite identificar rápidamente un fallo evidente sin permanecer al lado de la impresora.

Calidad de impresión: el auténtico argumento de compra

Para valorar los resultados imprimimos tres piezas, entre ellas un troll y una reproducción del David de Miguel Ángel. En ambos casos, la Photon P1 mostró una capacidad sobresaliente para reproducir detalles finos.

La pantalla monocroma 14K de 10,1 pulgadas ofrece una resolución de 16,8 × 24,8 micras en los ejes X/Y. A ella se suma el sistema óptico LighTurbo 4.0, basado en una fuente COB y una lente Fresnel, con una uniformidad de luz superior al 92 % según Anycubic. Sobre el papel son cifras llamativas; en la práctica se traducen en bordes definidos, texturas visibles y transiciones suaves.

El husillo de bolas y la doble guía lineal del eje Z también contribuyen a mantener la estabilidad a lo largo de la impresión. Después de limpiar las piezas con alcohol isopropílico y aplicar una ligera capa de imprimación para apreciar mejor el relieve, el nivel de detalle resultó evidente.

De todas las características anunciadas, esta es la que finalmente importa más: la Photon P1 produce piezas de una calidad extraordinaria y lo hace con un flujo de trabajo bastante accesible.

Dos resinas o materiales al mismo tiempo, pero con un kit opcional

La Photon P1 puede equiparse con un sistema de impresión dual formado por dos depósitos de resina independientes y sus correspondientes plataformas. Esto permite trabajar con dos colores o con dos tipos de resina dentro del mismo proceso, cada uno con sus propios parámetros de laminado.

Conviene aclarar dos aspectos. El primero es que el conjunto bicolor o multimaterial es un accesorio opcional. El segundo es que no se trata de una mezcla automática de colores comparable a algunos sistemas multicolor de filamento: la solución utiliza zonas y depósitos independientes.

Durante esta toma de contacto enseñamos el kit y su funcionamiento general, pero no realizamos todavía una prueba completa con dos resinas. Por tanto, su facilidad de configuración, la compatibilidad entre materiales y el ahorro real de tiempo quedarán pendientes para un análisis posterior.

Aun así, la idea resulta interesante para pequeños talleres, creadores de miniaturas o usuarios que quieran producir trabajos paralelos con distintos colores o materiales sin preparar dos máquinas independientes.

Lo mejor y lo mejorable

Lo mejor

  • Calidad de impresión y nivel de detalle excelentes.
  • Pantalla LCD 14K de 10,1 pulgadas.
  • Configuración inicial muy bien guiada.
  • Comprobaciones automáticas antes de imprimir.
  • Control remoto y envío de trabajos mediante WiFi.
  • Cámara interna realmente útil para vigilar impresiones largas.
  • Tapa abatible y mecanismos de liberación rápida.
  • Buen volumen de impresión de 6,5 litros.
  • Compatibilidad con resinas de alta viscosidad.

Lo mejorable

  • Para trabajos complejos sigue siendo recomendable preparar el archivo en el ordenador.
  • La impresión en resina continúa exigiendo guantes, ventilación, lavado y curado posterior.
  • Algunas de sus opciones inteligentes requieren conocer los parámetros adecuados para cada resina y modelo.

Conclusión: una impresora de resina muy completa que destaca por sus resultados

La Anycubic Photon P1 reúne muchas de las tendencias actuales de la impresión 3D doméstica y semiprofesional: automatización, conectividad, vigilancia remota y una interfaz más accesible. Todas ellas mejoran la experiencia, pero ninguna tendría demasiado valor si la máquina no ofreciera buenos resultados.

Por suerte, la calidad de impresión es precisamente su mayor fortaleza. Tras las primeras tres piezas, la Photon P1 se ha convertido en la impresora de resina con mejor acabado de nuestro equipo. Los detalles son nítidos, el proceso inicial es sencillo y la posibilidad de consultar el trabajo desde el móvil reduce considerablemente la incertidumbre de las impresiones largas.

El sistema de doble resina es una incorporación llamativa, aunque todavía debemos probarlo en profundidad y recordar que requiere un accesorio adicional. Incluso sin tener en cuenta esa función, la Photon P1 ya se presenta como una opción muy competitiva para miniaturas, figuras, prototipos y piezas artísticas que exijan una gran definición.

En definitiva, Anycubic no solo ha añadido más automatismos: ha construido una impresora que necesita menos intervención, ofrece más información al usuario y, sobre todo, imprime realmente bien.

Más información: página oficial de la Anycubic Photon P1

Publicado en

Comparte en: