El Tesla Roadster se anunció en noviembre de 2017 con una promesa de entrega para 2020. Han pasado casi nueve años y al menos ocho plazos fallados. Ahora The Information reporta, citando tres personas con conocimiento directo de los planes, que Tesla tiene programada una demostración del nuevo Roadster para este mismo mes de agosto de 2026 en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas. El vehículo llevará propulsores de gas frío desarrollados por SpaceX — el paquete internamente conocido como «A71» — y se elevará del suelo brevemente usando esos propulsores. No volará. Levitará.
Y nadie podrá estar cerca cuando lo haga, porque los propulsores son suficientemente ruidosos para causar daño auditivo a las personas. El coche irá sin conductor, operado a distancia, con los espectadores a varios cientos de metros.
Qué es exactamente el paquete de propulsores A71
Los propulsores de gas frío son sistemas que generan empuje liberando gas a alta presión a través de boquillas, sin combustión. SpaceX usa tecnología similar en el Falcon 9 y el Falcon Heavy para control de orientación y de balanceo en los cohetes durante los aterrizajes. Son silenciosos en comparación con un motor de cohete — pero no tanto como para tenerlos a menos de cien metros sin protección auditiva.
El A71 instala aproximadamente 10 propulsores donde irían los asientos traseros del Roadster. Elon Musk ha afirmado en anteriores comunicaciones que el sistema podría llevar el Roadster de 0 a 100 km/h en 1,1 segundos y elevarlo brevemente del pavimento.
La demostración planeada para agosto es significativamente más modesta que los planes originales. Hace un año, el concepto inicial tenía al Roadster subiendo por una rampa magnetizada estilo montaña rusa, virando invertido, recuperándose y manteniendo vuelo sostenido. Todo eso fue descartado. Una persona con conocimiento del programa lo resume: «Empezamos pensando que estábamos casi haciendo un avión y terminamos con algo más parecido a un levitador.»
Tesla previsualizó el prototipo A71 a Elon Musk en abril de 2026. No estaba listo. La demo se pospuso de abril a agosto. Musk, según Electrek citando fuentes internas, ha advertido a su equipo que la demostración puede salir mal — pero que será entretenida de todas formas.
El Roadster que llegó con nueve años de retraso
El nuevo Roadster no es el original. El primero — el biplaza que convirtió a Tesla en marca deseable en 2008 — fue discontinuado. El que se anuncia ahora es una segunda generación construida desde cero con estructura de fibra de carbono (una decisión que requirió contratar ingenieros de fabricantes italianos de coches deportivos), dos asientos y puertas de mariposa. El jefe de diseño Franz von Holzhausen declaró esta semana que el Roadster llegará «muy pronto». El vicepresidente de ingeniería de vehículos Lars Moravy dijo que «definitivamente está en desarrollo».
Tesla prevé dos versiones: la SpaceX Edition con el paquete A71, no homologable para circular en carretera, y que podría costar desde cientos de miles hasta potencialmente millones de dólares; y una versión estándar más reducida para uso convencional.
Tesla acumula un año complicado: el beneficio operativo bajo norma GAAP cayó un 57% interanual hasta 398 millones de dólares en el trimestre más reciente, y las acciones han perdido casi un 30% en 2026 mientras el Nasdaq ganaba un 15%. El Roadster es la única narrativa positiva de producto disponible en este momento — lo cual explica tanto la urgencia de la demo como el cuidado en no sobreprometer lo que el A71 puede hacer.
Rivian comenzó la producción del R2 en su planta de Normal, Illinois, en abril de 2026, añadiendo presión competitiva en el segmento de vehículos eléctricos de rendimiento que Tesla dominó durante años sin competencia real.
Mi valoración
Lo que más me convence de la decisión de proceder con la demo, incluso con ambiciones rebajadas, es la honestidad implícita. La versión sin conductor, con espectadores a cientos de metros por motivos de seguridad auditiva, es exactamente tan espectacular como puede ser el A71 en su estado actual. Intentar más habría arriesgado un fracaso público.
Lo que más me preocupa es el precio. Un Roadster SpaceX Edition que «podría costar millones» es un producto para un mercado de docenas o quizás cientos de personas en el mundo. Tesla necesita escala, no espectáculos. El punto de referencia correcto no es si el A71 impresiona en TikTok — es si el Roadster convencional (sin propulsores) llega al mercado a un precio que lo hace competitivo con el Porsche Taycan, el Ferrari SF90 o el Lamborghini Revuelto eléctrico.
El primer prototipo de avión eléctrico que realizó con éxito su primer vuelo demostró que los hitos de ingeniería espectaculares no garantizan la viabilidad comercial del producto. La demo del A71 puede ser el momento más impresionante en la historia de Tesla y no cambiar nada en las cifras de ventas si el Roadster convencional no llega a tiempo.
