OpenAI dio este 5 de mayo el paso más importante en su estrategia publicitaria desde que empezó a probar anuncios en febrero: ha lanzado una versión beta de ChatGPT Ads Manager, una plataforma self-serve que permite a cualquier empresa de EE.UU. comprar y gestionar anuncios dentro de ChatGPT directamente, sin intermediarios. Es la primera vez que el acceso no requiere pasar por una gran agencia ni tener el presupuesto mínimo de 250.000 dólares que exigía la fase piloto anterior.
La noticia la confirman el blog oficial de OpenAI y Axios, que cita al responsable de monetización de OpenAI, Asad Awan. El objetivo de negocio que la compañía ha comunicado a inversores es concreto: 2.500 millones de dólares en ingresos publicitarios en 2026 y 100.000 millones para 2030 (unos 85.500 millones de euros).
Qué ha cambiado respecto al piloto de febrero
El piloto de anuncios que OpenAI lanzó en enero-febrero de 2026 era restringido: un pequeño grupo de anunciantes seleccionados, acceso solo a través de agencias, modelo de precios por CPM (coste por mil impresiones) que empezó en 60 dólares y cayó a 25, y presupuesto mínimo de campaña de 250.000 dólares. Eso limitaba la plataforma a grandes marcas.
El lanzamiento de hoy cambia tres cosas fundamentales. Primero, cualquier empresa de EE.UU. puede registrarse, añadir un método de pago y lanzar una campaña. Segundo, el modelo de puja añade CPC (coste por clic) al CPM existente: el anunciante solo paga cuando un usuario hace clic en el anuncio, lo que alinea ChatGPT con los estándares de rendimiento del mercado publicitario digital. Tercero, el acceso también llega a través de socios tecnológicos: Adobe, Criteo, Kargo, Pacvue y StackAdapt, además de las grandes agencias Dentsu, Omnicom, Publicis y WPP ya presentes. El sistema de delivery —dónde aparece exactamente cada anuncio dentro de ChatGPT— sigue siendo controlado exclusivamente por OpenAI, no por los anunciantes.
Reuters reportó que el piloto de seis semanas en EE.UU. había generado más de 100 millones de dólares de ingresos, una cifra que justifica la aceleración de la plataforma. Para contexto, ChatGPT generó alrededor de 13.000 millones de dólares en ingresos totales en 2025 según datos citados por MarketScreener, principalmente de suscripciones.
Para entender la evolución: ChatGPT empezó a probar anuncios en enero de 2026 con la promesa de que los anuncios no influirían en las respuestas y que las conversaciones permanecerían privadas. El lanzamiento de hoy es el siguiente capítulo de ese mismo proceso.
Los principios declarados y sus límites reales
OpenAI mantiene tres principios que Awan repitió en la presentación del día: los anuncios no influyen en las respuestas del modelo orgánico, los anunciantes no tienen acceso a las conversaciones ni a los datos personales de los usuarios, y OpenAI retiene el control total sobre el delivery.
Además, hay un pixel de conversiones ya activo y una API de conversiones en desarrollo para medición. Próximamente llegarán pujas por coste por acción (CPA) y medición de terceros, aunque sin fecha concreta.
Lo que Awan no explicó con detalle es cómo OpenAI distingue entre una respuesta orgánica y una «influenciada» por los intereses de un anunciante presente en la plataforma. La promesa de independencia es verificable solo si hay auditorías externas. Los anuncios quedan fuera de los planes Plus, Pro, Business, Enterprise y Education: el modelo publicitario aplica solo a los planes Free y Go, lo que crea la distinción más clara que existe entre los distintos niveles de ChatGPT.
El debate sobre la publicidad en chatbots de IA y sus implicaciones para la confianza de los usuarios lleva meses activo, y este lanzamiento no lo cierra: lo escala.
Mi valoración
Llevo siguiendo el mercado publicitario digital desde 2012, y el lanzamiento del Ads Manager de ChatGPT es exactamente lo que el mercado esperaba. El piloto demostró que hay demanda y que la plataforma puede generar ingresos significativos. El self-serve democratiza el acceso y acelera el volumen de anunciantes.
Lo que más me convence del modelo de OpenAI frente a Google o Meta es la separación explícita entre orgánico y pagado: los anuncios se presentan como un bloque separado, no integrado en las respuestas. Lo que más me preocupa es la presión que crea el objetivo de 2.500 millones en 2026. Si el mercado no llega solo a esa cifra con el modelo actual, el incentivo para integrar la publicidad más profundamente en las respuestas —lo que OpenAI dice que no hará— será enorme.
El debate más sofisticado sobre los riesgos de fondo de la publicidad en chatbots lo planteó la investigadora Zoë Hitzig al dejar OpenAI: la publicidad no es estática, se optimiza, y la dirección de esa optimización rara vez es hacia más transparencia. El Ads Manager de hoy es el primer paso de un camino cuyo destino todavía está abierto.
Preguntas frecuentes
¿Quién puede comprar anuncios en ChatGPT ahora mismo?
Empresas con presencia en EE.UU. pueden registrarse en la versión beta del Ads Manager directamente. También pueden comprar a través de agencias como Dentsu, Omnicom, Publicis y WPP, o a través de socios tecnológicos como Adobe, Criteo, Kargo, Pacvue y StackAdapt. El acceso self-serve está en beta y se expandirá progresivamente.
¿Los anuncios aparecen en todos los planes de ChatGPT?
No. Los anuncios solo están disponibles para usuarios de los planes Free y Go. Los planes Plus, Pro, Business, Enterprise y Education están expresamente excluidos de la publicidad. Esta distinción es uno de los argumentos principales que OpenAI usa para justificar la suscripción de pago.
¿Qué tipo de datos tienen los anunciantes sobre los usuarios?
Según OpenAI, los anunciantes no tienen acceso a las conversaciones individuales ni a los datos personales de los usuarios. Las herramientas de medición —pixel de conversiones y futura API de conversiones— usan datos agregados que no permiten identificar a usuarios individuales. Los usuarios pueden desactivar la personalización publicitaria en la configuración de su cuenta.
