Sacas una foto con el iPhone y se guarda como HEIC. Alguien te pide la imagen en PNG. Tu jefe quiere el documento en PDF, no en DOCX. Te descargas una imagen de internet y es un WEBP que tu visor por defecto no abre. Los formatos de archivo son el idioma que hablan los ficheros digitales, y usar el equivocado es como enviar una carta en un idioma que el destinatario no entiende. Esta guía te dice qué formato usar en cada situación, sin tecnicismos innecesarios.
Un formato de archivo define cómo se almacena la información dentro de un fichero. Determina la calidad, el tamaño, la compatibilidad y las funcionalidades disponibles. Elegir el formato correcto marca la diferencia entre una imagen nítida de 500 KB y un archivo borroso de 5 MB, o entre un documento que cualquiera puede abrir y uno que necesita software específico. Tras 15 años publicando contenido a diario, te aseguro que un mismo archivo puede pesar 8 veces más o menos según el formato elegido.
Formatos de imagen: cuál usar y cuándo
JPG (JPEG). El estándar universal para fotografías desde 1992. Usa compresión con pérdida: reduce el tamaño del archivo descartando información visual que el ojo apenas nota. Ideal para fotos, imágenes realistas y cualquier imagen con muchos colores y gradientes. No es bueno para texto, logotipos ni gráficos con bordes nítidos (se ven borrosos). Soportado absolutamente en todas las plataformas.
PNG. Compresión sin pérdida: no pierde calidad al guardarse. Soporta transparencia (fondo transparente), lo que lo hace ideal para logotipos, capturas de pantalla, gráficos con texto e iconos. Los archivos son más grandes que JPG para fotos, así que no lo uses para fotografías a menos que necesites transparencia.
WEBP. Creado por Google en 2010 como sucesor de JPG y PNG. Ofrece entre un 25% y un 35% mejor compresión que ambos con calidad similar, soporta transparencia y animaciones. Es el formato dominante en la web actual, aunque como explico en la comparativa de ventajas de WebP frente a JPG y PNG, todavía presenta limitaciones en algunas herramientas de edición y CMS.
HEIC/HEIF. Formato por defecto de las fotos del iPhone desde iOS 11 (2017). Ofrece la misma calidad que JPG con archivos un 50% más pequeños. El problema: la compatibilidad fuera del ecosistema Apple es limitada. Si necesitas compartir una foto HEIC con alguien que usa Windows o Android, conviértela a JPG (el propio iPhone lo hace al compartir por correo o apps de terceros).
SVG. Formato vectorial: en lugar de almacenar píxeles, almacena instrucciones matemáticas para dibujar formas. Se puede ampliar infinitamente sin perder calidad. Perfecto para logotipos, iconos e ilustraciones. No sirve para fotografías.
GIF. Soporta animaciones simples pero con paleta limitada a 256 colores y archivos pesados. Sigue usándose para memes animados, pero técnicamente está obsoleto. WEBP y AVIF (un formato aún más eficiente desarrollado por Netflix y la Alliance for Open Media) ofrecen animaciones con mejor calidad y menor peso.
Formatos de documento: más allá del PDF
PDF (Portable Document Format). Estándar ISO desde 2008, es el formato universal para documentos que deben verse igual en cualquier dispositivo. Ideal para contratos, facturas, informes finales, currículos… cualquier documento que no quieras que el receptor modifique. Se puede proteger con contraseña y firma digital.
DOCX. El formato nativo de Microsoft Word desde 2007. Ideal para documentos en proceso de edición o que necesitan ser modificados por otras personas. Si necesitas colaborar, DOCX (o Google Docs) es mejor que PDF. Si necesitas que el documento sea definitivo e inmodificable, conviértelo a PDF.
ODT. El equivalente abierto de DOCX, usado por LibreOffice. Menos común pero igualmente funcional. Compatible con la mayoría de procesadores de texto.
TXT/MD (Markdown). Texto plano sin formato (TXT) o con formato ligero (Markdown). Pesan prácticamente nada, se abren en cualquier dispositivo y son ideales para notas rápidas, listas y documentación técnica.
Formatos de vídeo y audio
MP4 (H.264/H.265). El estándar universal de vídeo. Compatible con todos los dispositivos, buena relación calidad-tamaño. H.265 (HEVC) ofrece la misma calidad que H.264 con archivos hasta un 50% más pequeños, pero requiere hardware más reciente para reproducirlo con fluidez.
MKV. Contenedor flexible que puede incluir múltiples pistas de audio, subtítulos y capítulos. Muy usado para películas y contenido de alta calidad. No todos los reproductores lo soportan nativamente (VLC lo abre sin problemas).
MP3. El formato de audio comprimido más universal desde 1993. Buena calidad a 320 kbps, compatible con absolutamente todo. Si necesitas máxima calidad: FLAC (sin pérdida, archivos más grandes). Si necesitas compatibilidad máxima: MP3.
AAC. Mejor calidad que MP3 a la misma tasa de bits. Formato por defecto de iTunes y Apple Music. Compatible con la mayoría de dispositivos modernos.
La guía rápida: qué formato para qué situación
Foto para compartir por WhatsApp o redes: JPG. Logotipo o imagen con fondo transparente: PNG o SVG. Imagen para web (blog, tienda online): WEBP. Documento final para entregar: PDF. Documento para editar entre varias personas: DOCX o Google Docs. Vídeo para compartir: MP4 (H.264). Música para escuchar: MP3 o AAC.
Cómo convertir entre formatos sin instalar nada
Para la mayoría de conversiones, no necesitas software de pago. Las herramientas online como CloudConvert, Convertio o el propio visor de imágenes de tu sistema operativo pueden convertir entre formatos. Si te encuentras con imágenes WEBP que necesitas en otro formato, hay herramientas específicas para pasar de WebP a JPG o PNG de forma rápida y sin instalar nada. En Windows, abrir una imagen con Paint y «Guardar como» permite cambiar entre JPG, PNG y BMP. En Mac, Vista Previa hace lo mismo desde Archivo > Exportar.
Para conversiones de vídeo, HandBrake (gratuito, código abierto) es la referencia: convierte entre prácticamente cualquier formato de vídeo con control sobre calidad y tamaño. Antes de manipular los originales, recuerda incluirlos en tu copia de seguridad: una conversión mal hecha es la forma más rápida de perder los archivos buenos.
Mi valoración
Mi consejo después de años publicando contenido digital: deja que el formato lo decida el destino del archivo, no la inercia de tu cámara o tu software. JPG si lo va a ver un humano en un móvil, PNG si necesitas calidad sin compresión y transparencia, WEBP si lo subes a tu web, PDF si lo va a firmar alguien y MP4/H.264 si dudas con un vídeo. La mayoría de «problemas con archivos» que veo a diario se resuelven simplemente convirtiendo al formato correcto en lugar de enviar el original tal cual te llegó. Cinco minutos de conversión te ahorran 15 mensajes pidiendo «¿me lo puedes pasar en otro formato?».
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi iPhone guarda fotos en HEIC y no en JPG?
Porque HEIC ofrece la misma calidad con archivos un 50% más pequeños, ahorrando espacio. Si prefieres JPG: Ajustes > Cámara > Formatos > Más compatible.
¿WEBP es mejor que JPG y PNG?
Para la web, sí: archivos más pequeños con calidad equivalente. Para imprimir o archivar, JPG (fotos) y PNG (gráficos) siguen siendo más compatibles con software de edición e impresión.
¿Puedo editar un PDF como un documento de Word?
Parcialmente. Word puede abrir y editar PDFs, pero el formato puede desordenarse. Adobe Acrobat permite edición nativa de PDFs. Para ediciones simples (añadir texto, firmar), las herramientas integradas en navegadores y apps de lectura de PDF suelen ser suficientes.
