La prohibición de redes sociales para menores en Australia está fallando: el 61% de los niños de 12 a 15 años siguen en las plataformas bloqueadas

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Jóvenes usando dispositivos móviles frente a pantalla con texto LAW 16+ 70% y cadenas digitales representando la prohibición de redes sociales para menores en Australia

Un estudio publicado por la Molly Rose Foundation y difundido el 13 de abril de 2026 revela que el 61% de los niños australianos de entre 12 y 15 años que previamente usaban redes sociales siguen teniendo al menos una cuenta activa en las plataformas que fueron prohibidas en diciembre. La encuesta, realizada en marzo de 2026 por YouthInsight a 1.050 niños, también encontró que el 70% de quienes han intentado saltarse la prohibición dicen que es fácil hacerlo. Más de la mitad (51%) de los menores afectados afirma que la ley no ha cambiado nada en su seguridad online. La fundación concluye que la norma no ha tenido un «impacto claro positivo ni negativo en el bienestar de los menores».

El contexto: la primera ley de su tipo en el mundo

El 10 de diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir por ley las cuentas de redes sociales para menores de 16 años. Las plataformas afectadas son Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, Reddit, X, Threads, Twitch y Kick. Las empresas deben «dar pasos razonables» para impedir que menores creen o mantengan cuentas, bajo amenaza de multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (28,9 millones de euros al cambio del 26 de abril de 2026). Cuatro meses después, los datos de la Molly Rose Foundation matizan considerablemente el discurso oficial.

Quién es la Molly Rose Foundation y por qué su crítica pesa tanto

Andy Burrows, CEO de la fundación, ha sido contundente: «Estos resultados plantean preguntas serias sobre la efectividad de la prohibición australiana y muestran que sería una apuesta de alto riesgo para el Reino Unido seguir el mismo camino ahora». La Molly Rose Foundation fue creada tras el suicidio en 2017 de Molly Russell, una adolescente británica de 14 años cuya muerte se vinculó a contenido de autolesión en Instagram, así que no es una organización sospechosa de estar minimizando los daños de las redes.

Su crítica no es a la intención de la ley, sino a su ejecución: si los niños pueden saltársela en cuestión de minutos (VPNs, cuentas con fecha de nacimiento falsa, pedir a un adulto que abra la cuenta o incluso máscaras de malla impresas en Temu para engañar al reconocimiento facial, según testimonios recogidos por Fortune), el efecto protector es marginal. Es un patrón parecido al que vimos cuando Brasil llevó a juicio a Meta y TikTok por la seguridad de los menores en 2024: la presión judicial obliga a maquillar el problema sin resolverlo.

Qué dice el gobierno australiano y qué responden los críticos

El gobierno de Albanese defiende el modelo y presume de haber sido replicado por otros países. Las plataformas reportan 4,7 millones de cuentas desactivadas o restringidas en los primeros 90 días. Pero los propios opositores australianos señalan que los menores están migrando a plataformas menos vigiladas, no abandonando la actividad. Discord, Telegram y servidores privados están viendo aumentos del tráfico adolescente del 23-31% según mediciones de SimilarWeb del primer trimestre de 2026.

Comparativamente, las medidas más quirúrgicas (como cuando TikTok limitó los filtros de belleza para menores en lugar de prohibir la cuenta entera) parecen tener mejor cumplimiento porque se aplican dentro del producto y no contra el usuario.

Actualización a 26 de abril de 2026

Tras la difusión del informe de la Molly Rose Foundation, varias actualizaciones relevantes: Fortune ha publicado el 25 de abril de 2026 un reportaje confirmando que parte de los adolescentes están usando máscaras de malla impresas en 3D y la Face ID de sus madres para saltarse la verificación facial. La Comisión Europea, el 15 de abril, lanzó su propia app de verificación de edad (testada en siete países, España incluida) basada en zero-knowledge proofs, que no comparte la fecha de nacimiento real con la plataforma. Reino Unido, que estudiaba copiar el modelo australiano, ha abierto formalmente un periodo de consultas hasta junio antes de decidir.

Mi valoración

Llevo desde 2014 cubriendo legislación digital de menores y este caso es paradigmático. Hay dos lecturas posibles. La optimista: 4 de cada 10 menores han salido de las plataformas, lo cual no es poco para una ley de cuatro meses, y las plataformas siguen ajustando sus sistemas de verificación. La pesimista, que me parece más realista tras revisar las cifras: los que se han ido son los que menos resistencia oponían, y los 6 de cada 10 que se quedan incluyen probablemente a los más enganchados y más vulnerables, que son exactamente los que la ley pretendía proteger.

Si a eso sumas el 70% que dice que es fácil saltarse el bloqueo, el mecanismo tiene un problema de diseño, no de implementación. La verificación de edad basada en selfies, fecha de nacimiento autoinformada o IDs gubernamentales es porosa. El argumento del sector tecnológico («haced plataformas más seguras, no prohibiciones») tiene aquí más peso del que los gobiernos quieren admitir. Malasia, Dinamarca, Reino Unido, Francia y una docena de países están observando Australia antes de legislar. El mensaje que les está llegando en abril de 2026 es complicado: no es que la idea sea mala, es que las herramientas para implementarla todavía no funcionan.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice exactamente el estudio de la Molly Rose Foundation?

Que el 61% de los menores australianos de 12 a 15 años que usaban redes sociales siguen teniendo cuentas activas tras la prohibición, que el 70% de quienes han intentado saltarse el bloqueo dice que es fácil, y que el 51% afirma que su seguridad online no ha cambiado nada con la ley.

¿Quién ha hecho el estudio y por qué es relevante?

La Molly Rose Foundation, una organización británica contra el daño en línea creada tras el suicidio de Molly Russell, adolescente de 14 años cuya muerte se vinculó a contenido de autolesión en Instagram. Su crítica pesa porque no proviene del sector tecnológico, sino de quien históricamente ha pedido más regulación. Si tienes hijos y quieres saber cómo gestionar su huella digital y la retirada de contenido de menores en Google, YouTube, Facebook, Instagram o TikTok, hay guías prácticas paso a paso.

¿Sigue defendiendo Australia la ley?

Sí. El gobierno de Albanese mantiene que la medida está funcionando y destaca los 4,7 millones de cuentas desactivadas en los primeros 90 días. Los críticos responden que los niños migran a plataformas menos supervisadas como Discord o Telegram, donde el control parental es aún más limitado.