NotebookLM prueba nuevos estilos visuales para sus infografías: así cambiaría la forma de resumir información

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Ilustración digital colorida de una inteligencia artificial colaborando en la creación de una presentación visual, con gráficos en pantalla y una figura humana observando.

Dentro de NotebookLM, las infografías se han convertido en una de esas herramientas que, cuando las pruebas en serio, empiezas a echar de menos en cualquier otro sistema de notas. La idea es sencilla: tomas fuentes (documentos, PDFs, apuntes, enlaces o material de referencia) y el sistema genera una síntesis visual que ayuda a captar lo importante de un vistazo. Como si alguien hubiera convertido tus páginas de lectura en un póster de estudio, pero sin que tengas que pelearte con cajas de texto y flechas mal alineadas.

Google ha ido ampliando capacidades en el último año para que NotebookLM sea más útil como asistente de productividad y estudio, y ahora parece que prepara un nuevo paso: ampliar la personalización estética de esas infografías. La información llega a través de Android Police, que cita una filtración atribuida al conocido filtrador TestingCatalog, donde se describen estilos visuales en pruebas que todavía no estarían disponibles para el público general.

Nueve estilos nuevos en camino y un “piloto automático” visual

Según lo publicado por Android Police, Google estaría probando hasta nueve estilos de personalización para Infographics en NotebookLM: Sketch, Kawaii, Professional, Anime, 3D Clay, Editorial, Storyboard, Bento Grid y Bricks. Junto a ellos aparecería una opción “Auto select”, pensada para que el propio sistema elija el estilo más adecuado según el contenido de las fuentes.

La novedad no es solo “ponerle un filtro bonito” al resultado. En una herramienta de síntesis, el estilo es parte del mensaje. Cambia el tono, el ritmo de lectura y hasta la manera en la que el ojo decide qué es prioritario. Es la diferencia entre leer un manual técnico con tipografía pequeña o ver un esquema limpio en una pizarra: la información es parecida, pero el esfuerzo cognitivo no lo es.

En la práctica, estos estilos parecen apuntar a que la misma síntesis textual pueda “vestirse” con distintos diseños y lenguajes visuales. Google no estaría cambiando únicamente colores o iconos; la filtración sugiere que el resumen se adaptaría a la maquetación y al “tono” visual elegido, lo que implica que el diseño podría influir en cómo se agrupan ideas, cómo se presentan pasos o cómo se priorizan conceptos.

Qué se puede personalizar hoy y qué aportaría esta capa extra

Actualmente, las infografías de NotebookLM ya permiten cierto margen de ajuste. Según la información compartida, el usuario puede escoger el idioma, la orientación, el nivel de detalle y añadir un prompt para orientar el resultado. Esto ya es útil: no es lo mismo querer un resumen rápido para una reunión que un repaso más completo para estudiar. También ayuda a evitar esos resúmenes que “dicen mucho y no dicen nada”, porque al ajustar detalle y contexto, el resultado tiende a ser más accionable.

La llegada de estilos visuales añadiría una capa distinta: no solo “qué” se resume, sino “cómo se muestra”. Imagina que tienes el mismo contenido sobre, por ejemplo, una comparativa de políticas de privacidad. En modo Professional podría presentarse como una síntesis sobria, tipo informe. En modo Bento Grid podría organizarse como tarjetas temáticas para revisar por partes, como si fueran fichas de estudio. En Storyboard, en cambio, podría priorizar el orden lógico y los pasos, útil si lo que quieres es entender el proceso y no solo los puntos clave.

Visto así, la personalización deja de ser un capricho estético y se parece más a elegir el formato de cuaderno adecuado: cuadriculado para matemáticas, rayado para redacción, en blanco para diagramas. El contenido no cambia, pero la forma de trabajarlo sí.

Cómo sería cada estilo: del “apunte a mano” al panel por tarjetas

La filtración, tal como la recoge Android Police citando a TestingCatalog, deja entrever el enfoque de algunos estilos con ejemplos que ayudan a aterrizar la idea. Sketch se describe como una opción para que el resumen se sienta más “dibujado a mano”, como esos apuntes con rotulador que intentan hacer la información memorable. Es un estilo que puede funcionar cuando buscas retención y asociación rápida: el equivalente visual a subrayar y hacer marginalia.

Bento Grid se plantea como un enfoque de “tarjetas”, algo muy alineado con cómo consumimos información hoy: módulos cortos, cada uno con su tema, para repasar sin perderte en un bloque único. Es parecido a ordenar tu escritorio con bandejas: no reduces lo que tienes, pero lo vuelves manejable.

Storyboard aparece como la opción más orientada a secuencias y pasos. Para temas que requieren claridad procedural —un flujo de trabajo, una explicación por fases, un tutorial, una cronología— este estilo puede ser especialmente útil. En vez de darte una lista de ideas, te guía como si vieras un guion gráfico: primero esto, luego aquello, y por qué.

Otros estilos como Editorial o Bricks sugieren un diseño más “de revista” o más modular, mientras que Anime, Kawaii o 3D Clay apuntan a una estética más marcada y expresiva. Aquí conviene ser objetivos: estos estilos pueden parecer frívolos en ciertos contextos, pero no hay que subestimar el impacto de la forma en la comprensión. Para algunos usuarios, un estilo más amable y visual reduce fricción y hace más fácil empezar. Como cuando eliges una app de hábitos: si te resulta agradable abrirla, tienes más papeletas de usarla.

Lo que todavía no se sabe: disponibilidad, rendimiento y control real

Un punto importante: estas opciones no estarían disponibles públicamente, así que todavía no hay manera de evaluar de forma completa cómo se comportan con fuentes reales, si respetan bien la fidelidad del contenido o si el “Auto select” acierta en la mayoría de casos. Android Police también deja caer una pregunta práctica: si estos estilos afectarán al tiempo de generación. Es una duda razonable, porque un diseño más complejo puede implicar más pasos de renderizado o más decisiones de maquetación.

Tampoco está claro el grado de control fino: si el estilo solo cambia el “envoltorio”, o si de verdad modifica cómo se estructura la información. Esa diferencia importa. Si el usuario elige Storyboard y el sistema reorganiza el contenido para encajarlo en una secuencia, puede ganar claridad… o introducir interpretaciones que no estaban en las fuentes si no se hace con cuidado. En herramientas de productividad, el equilibrio entre síntesis y precisión es delicado.

Un ecosistema que busca adaptarse a cada persona

Este movimiento encaja con otra línea de trabajo que se ha comentado recientemente alrededor de NotebookLM: la idea de una opción de “Personal Intelligence” para que el sistema aprenda de los chats del usuario y responda de una forma más alineada con sus preferencias. Si ambas piezas avanzan, el mensaje es claro: Google quiere que NotebookLM no sea solo un resumidor, sino una herramienta que se amolde tanto al contenido como al estilo de trabajo de cada uno.

En términos cotidianos, es como pasar de una cafetería que solo sirve “café” a otra donde eliges tu intensidad, tu leche, tu tamaño y hasta el tipo de taza. No hace que el café sea mágicamente mejor para todos, pero aumenta las probabilidades de que se ajuste a lo que tú necesitas.

Para quién puede ser útil: estudio, trabajo y creación de contenido

La expansión de estilos puede tener impacto en varios perfiles. Quien estudia puede beneficiarse de formatos que favorezcan repaso rápido y memoria visual, como Sketch o Bento Grid. Quien trabaja con informes puede preferir Professional o Editorial para compartir resúmenes sin que parezcan “demasiado informales”. Quien crea contenido o prepara presentaciones puede usar estos estilos como un borrador visual para estructurar ideas antes de pulirlas.

La clave está en que la personalización no se convierta en distracción. Si el usuario pasa más tiempo eligiendo estilo que trabajando con la información, se pierde el objetivo. En cambio, si el estilo correcto aparece como una elección rápida —o si el Auto select funciona de verdad— puede ser esa pequeña ayuda que hace más agradable y eficiente el proceso de comprender un tema.