Google ha presentado Disco como un experimento de Google Labs que intenta replantear algo tan cotidiano como abrir pestañas. La idea es sencilla de explicar y ambiciosa de ejecutar: en lugar de acumular enlaces como si fueran folletos desordenados sobre la mesa, el navegador usa Gemini 3 para entender qué estás intentando hacer y construir una herramienta a medida dentro de una pestaña.
Según Android Central y 9to5Google, el funcionamiento recuerda a un chat tipo asistente: escribes una petición, el sistema responde, propone enlaces y, cuando empiezas a abrirlos, entra en juego el componente diferenciador. CNET lo resume como una forma de generar “apps instantáneas” para presentar la información de manera más visual e interactiva, sin que tengas que programar nada.
Qué es GenTabs y por qué no es “una pestaña más”
El término clave aquí es GenTabs. En Disco, una pestaña no tiene por qué ser solo una página web estática. Puede convertirse en una “aplicación web interactiva” generada a partir de tus pestañas abiertas y del objetivo que le hayas marcado al sistema. Dicho con una metáfora doméstica: si navegar es cocinar con muchas recetas abiertas a la vez, GenTabs actúa como alguien que te ordena los ingredientes, te marca los pasos y te deja un plan claro en la encimera.
Google describe GenTabs como contenido “generado según tus pestañas y tu objetivo”. 9to5Google añade un matiz importante: el modelo observa las pestañas abiertas y el historial del chat para decidir qué tipo de herramienta construye. Eso implica que la “app” resultante no sale de la nada, sino de lo que ya has reunido, como si el navegador hiciera de archivador inteligente y, de paso, te montara un panel de control.
Ejemplos prácticos: del colesterol al viaje con calendario y mapas
Los ejemplos que se han mostrado ayudan a entender el enfoque. Android Central cuenta el caso de un plan de comidas de siete días orientado a controlar el colesterol. En vez de dejarte saltando entre artículos, tablas nutricionales y recetas, el navegador compila lo relevante y lo presenta como una app: días de la semana, menús para desayuno, comida y cena, y navegación rápida por cada jornada. Para mucha gente, esto puede sentirse como pasar de “apuntes en servilletas” a una agenda bien organizada.
9to5Google describe otro ejemplo centrado en un viaje para ver los cerezos en flor en Japón. Disco propone enlaces, sí, pero también genera un planificador con calendario, líneas de tiempo y mapas. La demostración incluye tarjetas con niveles de afluencia de gente en ciudades sugeridas y consejos para gestionar aglomeraciones. Hay incluso secciones que, al pulsarlas, actualizan la GenTab con información específica como tendencias históricas de floración o propuestas para alojamientos cercanos.
CNET menciona el aprendizaje como otro terreno natural: pedir una guía interactiva del sistema solar puede desembocar en un modelo 3D navegable. La promesa es que, cuando el tema es complejo, la interfaz deje de ser un “texto largo con scroll” y se convierta en algo manipulable, parecido a esos atlas escolares con pestañas y desplegables, pero en versión digital.
Interfaz y bases técnicas: Chromium por debajo, chat por delante
Disco no parte de cero. 9to5Google subraya que está construido sobre Chromium, la misma base tecnológica de Chrome, con elementos familiares como la estética y la lógica de las pestañas. La diferencia está en el protagonismo de la conversación con la IA. En una de las descripciones, aparece una columna de chat para escribir peticiones y un carril lateral para cambiar entre prompts, como si tu “barra de direcciones” también fuese un asistente de proyecto.
Otro detalle interesante es que el chat puede funcionar como barra de direcciones, aunque cuando visitas una web aparece una barra tradicional. Es una decisión de diseño que revela el objetivo: que el navegador no sea solo un visor de páginas, sino una especie de mesa de trabajo en la que se mezclan enlaces y herramientas generadas.
Google, según 9to5Google, insiste en que cada elemento generado se conecta con la web y enlaza a las fuentes originales. Es una afirmación relevante en un momento en el que muchos medios y creadores miran con recelo a los resúmenes automáticos, temiendo que el usuario obtenga lo esencial sin visitar la página. Aquí la intención declarada es mantener el vínculo con el origen, aunque el impacto real dependerá de cómo lo usen las personas y de qué tan visible sea ese “rastro” hacia las fuentes.
Productividad real y fricciones: cuando la IA ordena, pero también decide
La propuesta suena atractiva para tareas con muchas piezas: viajes, dietas, investigaciones, planificación de jardín. Android Central menciona que GenTabs puede crear desde juegos de emparejar hasta cuadrículas para planificar cultivos, colocando iconos de plantas como si fueran fichas en un tablero. Es fácil imaginar el beneficio: menos pestañas abiertas, menos “¿dónde estaba ese dato?”, más estructura.
La fricción llega por otro lado. Un navegador que interpreta tu objetivo puede acertar y ahorrar tiempo, o puede empujarte hacia una estructura que no querías. Un ejemplo cotidiano: si pides “organízame la cena” y alguien te devuelve un menú cerrado, puede ayudarte o puede irritarte si tú querías decidir plato por plato. Con GenTabs, parte del valor está en que refinas el resultado con lenguaje natural. La misma premisa que repiten las fuentes es clara: cuanto más específico seas, mejor funciona.
También está la cuestión estética y de carga cognitiva. En los comentarios recogidos por 9to5Google, hay quien percibe la interfaz como “ocupada” para ser un experimento temprano. Si el navegador se convierte en un panel con chat, carriles, pestañas y apps generadas, el reto será que no se sienta como una cabina de mando para cosas que, a veces, solo requieren leer dos párrafos y cerrar.
Privacidad y condiciones del experimento: lo que se registra y quién puede probarlo
Disco llega con etiqueta de prototipo. Google avisa, según Android Central, de que es una IA en fase experimental y que pueden aparecer fallos. También se abre una lista de espera, y 9to5Google indica que el despliegue inicial comienza en macOS y de forma limitada, con la idea de aprender rápido con un grupo pequeño.
El punto que conviene leer con calma es la recopilación de datos. Android Central señala que, mientras uses Disco, tu actividad —incluidos los chats con la IA y la navegación, como el contenido de las páginas visitadas— puede enviarse a Google y registrarse. En un navegador tradicional, ya hay telemetría y opciones de sincronización, pero aquí el contenido de lo que ves y lo que preguntas se convierte en “combustible” del sistema. Para algunas personas eso será un precio asumible a cambio de conveniencia; para otras, una línea roja.
El contexto: Gemini 3 como motor y la estrategia de llevar ideas a productos mayores
Disco se apoya en Gemini 3, presentado a finales de noviembre de 2025 según el texto de Android Central, con mejoras de comprensión y capacidades de programación. En el mismo periodo, se menciona la expansión a más países y ajustes de límites en planes como Gemini 3 Pro y “Nano Banana Pro” tras un pico de popularidad. Ese trasfondo importa porque explica por qué Google empuja experimentos que integran IA “a nivel de navegador”: si el modelo es más capaz, la interfaz puede aspirar a hacer más que responder preguntas.
9to5Google apunta una frase con implicaciones: las ideas más atractivas de Disco podrían acabar en productos más grandes, lo que sugiere un puente hacia Chrome. Si eso ocurre, GenTabs podría convertirse en una función integrada, como ha pasado antes con proyectos de Labs que se filtran a servicios principales. El salto, eso sí, exigiría resolver confianza, transparencia, rendimiento y control del usuario, porque un navegador es una herramienta íntima: ahí guardamos rutas, hábitos, búsquedas y decisiones.
