Edge se viste de Copilot: el rediseño que Microsoft ya prueba en su navegador

Publicado el

Web Guide

Si usas Microsoft Edge a diario, pronto podrías sentir que entras en una aplicación distinta sin haberla cambiado. Según The Verge, Microsoft está preparando un rediseño importante de la interfaz del navegador y ya lo está desplegando en versiones de prueba como Canary y Dev, donde suelen aterrizar primero los cambios grandes antes de llegar al público general. La idea no es únicamente retocar iconos: el objetivo parece ser trasladar el “idioma visual” de Copilot a zonas clave de Edge, como si el navegador se pusiera el mismo uniforme que el asistente.

Para entenderlo con un ejemplo cotidiano, piensa en una cafetería de cadena que decide renovar sus locales para que todos se sientan iguales: misma tipografía en los carteles, misma paleta de colores, mismas formas en la barra y hasta el mismo estilo en el menú. No cambia el café, pero la experiencia se percibe distinta desde que pides hasta que pagas. En Edge, Microsoft está apuntando a ese tipo de coherencia visual con Copilot.

El “lenguaje Copilot” llega a Ajustes, menús y a la pestaña nueva

Los primeros indicios del cambio se ven en tres lugares muy visibles. Por un lado, la sección de configuración adopta un aspecto que, según The Verge, se parece “tal cual” al de la app de Copilot, con un estilo más redondeado y moderno. Por otro, aparecen menús contextuales actualizados, esos que salen al hacer clic derecho y que, aunque se usen en segundos, influyen mucho en la sensación de “producto cuidado” o “producto viejo”.

El tercer punto es especialmente simbólico: la pestaña nueva. Windows Central ha mostrado capturas donde esa pantalla, que suele marcar el tono del navegador cada vez que abres una ventana, pasa a parecerse mucho a Copilot. Es una decisión con carga estratégica, porque la pestaña nueva funciona como el recibidor de tu casa: no determina cómo es cada habitación, pero sí define la primera impresión. Si Edge quiere ser percibido como un navegador más centrado en IA, tiene sentido que ese “recibidor” lo comunique sin necesidad de que el usuario busque nada.

Windows Central también apunta a cambios como esquinas redondeadas y el uso de colores y fuentes alineados con Copilot. En conjunto, la sensación es la de un Edge que quiere integrarse visualmente con la identidad del asistente, no solo ofrecerlo como una función dentro del navegador.

No es lo mismo que “Copilot Mode”: el diseño va por libre

Un matiz importante de lo que se ha visto hasta ahora es que este rediseño no estaría ligado a un supuesto “modo Copilot” dentro del navegador. Dicho de otra manera, no parece un “skin” que se activa solo cuando usas funciones de IA: Microsoft estaría empujando el nuevo aspecto como base general, esté Copilot en primer plano o no.

Esto cambia el significado del movimiento. Si el diseño dependiera de un modo específico, se podría leer como una opción estética para quienes quieren una experiencia más “AI-first”. Si el diseño se convierte en el estándar, el mensaje es más directo: Edge quiere que la presencia de Copilot se sienta como parte natural del producto, incluso cuando estás haciendo tareas tradicionales, como gestionar favoritos, revisar permisos o ajustar privacidad.

La estrategia de Microsoft: evolucionar Edge, no lanzar “otro navegador”

En este contexto encaja una idea que ya había verbalizado Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI, en una entrevista con Notepad (la newsletter de Tom Warren). Suleyman dejó caer que el camino de Microsoft con Edge pasa por evolucionarlo, no por sacar un navegador nuevo “solo de IA”. Su frase, en esencia, apuntaba a que habrá una experiencia única en lugar de dos productos separados.

Traducido al día a día: Microsoft no quiere que pienses “voy a abrir el navegador normal” o “voy a abrir el navegador de IA”. Quiere que abras Edge y, dentro de esa misma herramienta, tengas el navegar de siempre y las funciones inteligentes cuando las necesites. En términos de adopción, es una apuesta pragmática. Cambiar de navegador cuesta hábitos, marcadores, extensiones y confianza; en cambio, mejorar el que ya está en el sistema reduce fricción.

Copilot frente a Fluent: dos estilos que no se parecen (y eso se nota)

Lo interesante es que el estilo visual de Copilot se aleja bastante de Fluent Design, el sistema de diseño que Microsoft ha usado de forma consistente en Windows y muchas de sus apps. Fluent tiende a ser sobrio, con jerarquías claras y un aire “de sistema”. Copilot, en cambio, tiene una personalidad más marcada y reconocible, con formas y decisiones estéticas que llaman más la atención.

Para un usuario, esto se percibe como cuando una marca cambia el diseño del salpicadero del coche: el motor puede ser el mismo, pero el tacto de los botones, la forma de las pantallas y la tipografía de los indicadores hacen que el vehículo se sienta nuevo o extraño. Llevar ese “salpicadero Copilot” a Edge puede reforzar identidad, pero también puede chocar con expectativas si el usuario espera el look clásico de Windows.

El origen del estilo Copilot y la sombra de Pi

The Verge recuerda que Copilot recibió este rediseño tras la incorporación de gran parte del equipo de Inflection AI a Microsoft en 2024. Esa pista ayuda a entender por qué el estilo de Copilot recuerda tanto a Pi, el asistente en el que trabajaba Inflection. No es solo una coincidencia estética: cuando un equipo se mueve, también viajan sus decisiones de producto, sus patrones de interacción y su “olfato” visual.

Aquí hay un detalle que suele pasarse por alto: el diseño no es maquillaje, es orientación. Una app con un estilo concreto te invita a usarla de cierta manera. Si Copilot tiene un look que sugiere conversación, ayuda contextual y una interacción más fluida, llevar esa estética a Edge puede ser una forma sutil de empujar al usuario hacia hábitos más asistidos por IA, incluso sin decirlo explícitamente.

¿Qué podría significar para Windows y para el ecosistema web de Microsoft?

Aunque lo que se ha visto está limitado a Edge en canales de prueba, The Verge plantea una lectura más amplia: si Microsoft está consolidando este lenguaje visual, podríamos acabar viendo elementos similares en otras propiedades web de la compañía y quizá en partes de Windows. No es una promesa oficial, pero la dirección tiene sentido: cuando una empresa encuentra una identidad que quiere imponer, tiende a expandirla para que todo “hable igual”.

Desde el punto de vista práctico, un diseño unificado reduce la sensación de saltar entre productos distintos. Desde el punto de vista estratégico, refuerza que Copilot sea la “cara” moderna de Microsoft, la pieza que cohesiona experiencias. La pregunta real es si esa cohesión se sentirá natural para el usuario o si se percibirá como una capa que se impone por encima de lo familiar.

Lo que conviene vigilar si eres usuario habitual de Edge

Para el usuario común, la parte visible será estética: curvas, colores, tipografía y nuevas pantallas. Para quien ajusta Edge al detalle, importan otras cosas: si los cambios en menús contextuales hacen más rápida o más lenta la navegación, si la nueva configuración mantiene la claridad, si la pestaña nueva prioriza utilidad o presencia de Copilot. A veces un rediseño mejora el “aspecto” pero empeora la memoria muscular, esa habilidad de encontrar opciones casi sin mirar.

También será clave ver si Microsoft acompaña el rediseño con mejoras reales de usabilidad o si el cambio se queda en coherencia visual. Un buen diseño no se mide por lo bonito que se ve en capturas, sino por lo cómodo que resulta después de dos semanas de uso.