Rivian, conocida por sus vehículos eléctricos orientados a la aventura, ha decidido ampliar su alcance tecnológico con la creación de una nueva empresa derivada: Mind Robotics. Esta compañía nace con el objetivo de aplicar la inteligencia artificial industrial a procesos físicos del mundo real, un movimiento que parece nutrirse directamente de la experiencia adquirida en la propia operación interna de Rivian.
La idea central es clara: si la inteligencia artificial basada en lenguaje ha cambiado la forma en que se gestiona información y se automatizan tareas cognitivas, su aplicación a la física del trabajo industrial podría tener un impacto incluso más transformador. RJ Scaringe, CEO de Rivian, explica que esta nueva empresa surge del deseo de tener un control directo sobre el diseño y desarrollo de soluciones robóticas avanzadas aplicadas a entornos industriales, optimizando los procesos de fabricación y logística.
Un proyecto con respaldo estratégico y financiero
Mind Robotics no parte de cero. Ha conseguido una ronda de inversión inicial de 115 millones de dólares, liderada por la firma de capital de riesgo Eclipse, cuyo socio Jiten Behl tiene lazos previos con Rivian. Esta conexión no es casual: Eclipse también participó en marzo en la financiación de «Also Inc.», otra escisión de Rivian centrada en micromovilidad.
Lo que diferencia a Mind Robotics es su enfoque en el uso de datos generados por las operaciones de Rivian como combustible para un «flywheel de datos robóticos«. Esta expresión, si bien algo críptica, sugiere un ciclo virtuoso donde los datos operativos se utilizan para entrenar y refinar algoritmos, que a su vez mejoran la eficiencia, generando más datos de valor.
El contexto del auge robótico
El anuncio de Mind Robotics llega en un momento clave para la tecnología industrial. Empresas como Tesla, General Motors y muchas startups emergentes están invirtiendo agresivamente en robótica humanoide y sistemas de automatización basados en IA. La industria está viendo una nueva carrera por conquistar los entornos físicos de trabajo, desde almacenes hasta líneas de producción, con máquinas cada vez más autónomas, adaptativas y colaborativas.
En este panorama, la apuesta de Rivian se alinea con una tendencia de integrar soluciones a medida dentro del ecosistema de la propia empresa. Es decir, en lugar de depender de proveedores externos de robótica, Mind Robotics podría desarrollar herramientas específicamente diseñadas para las necesidades de Rivian, lo que incrementa la sinergia y el potencial de mejora continua.
Un futuro aún por definir
Por ahora, los detalles concretos sobre qué productos o servicios ofrecerá Mind Robotics son escasos. No se sabe si trasladará personal de Rivian, como sucedió con la creación de Also Inc., y su presencia digital es prácticamente nula. Lo único visible es una solicitud de marca registrada que contempla un abanico muy amplio de posibilidades, desde maquinaria hasta vehículos e incluso «incubadoras para huevos», lo que sugiere que el equipo legal está cubriendo todas las posibles vertientes futuras.
El liderazgo de RJ Scaringe como presidente del consejo de administración de Mind Robotics refuerza la idea de que esta iniciativa no es simplemente una inversión pasiva, sino una extensión estratégica de la visión de la compañía. Scaringe ha dejado claro que quieren tener «influencia directa» sobre el rumbo de esta tecnología emergente, algo que sugiere una fuerte implicación en el desarrollo de soluciones propietarias.
Implicaciones para el sector industrial
La combinación de IA y robótica abre puertas a una redefinición de los procesos productivos. Desde la gestión automatizada de inventarios hasta brazos robóticos que aprenden de cada movimiento para perfeccionar su labor, el horizonte que plantea Mind Robotics es amplio. Si se cumple el potencial que se intuye en esta iniciativa, podría marcar un antes y un después en la forma en que las fábricas operan, haciendo más eficiente, segura y predecible la manufactura.
Por ejemplo, si un sistema de IA es capaz de predecir fallos mecánicos antes de que ocurran o de reconfigurar líneas de producción en función de la demanda, el impacto económico y logístico sería enorme. En ese contexto, tener una empresa como Mind Robotics dedicada exclusivamente a explorar y construir estas herramientas podría convertirse en una ventaja competitiva sustancial.
