Google ha comenzado a implementar una nueva forma de presentar los resultados patrocinados dentro de su motor de búsqueda, que podría aliviar un poco la molestia que generan en muchos usuarios. Aunque los anuncios seguirán apareciendo al principio de la página, ahora estarán agrupados bajo una etiqueta común y se podrán ocultar tras interactuar con ellos.
Hasta ahora, cada anuncio tenía una etiqueta individual de «sponsored» o «patrocinado», colocada junto al enlace. Esto hacía que se dispersaran a lo largo de los resultados, confundiendo a veces con contenido orgánico. Con la nueva actualización, todos los resultados patrocinados se agrupan en un bloque al inicio de la página. Ese bloque tiene una cabecera claramente identificable como contenido patrocinado, que se mantiene fija mientras se hace scroll.
Ocultarlos, pero no desde el inicio
Una de las novedades más llamativas es la opción para colapsar el bloque de anuncios. Una vez que se ha pasado por el grupo de resultados patrocinados, aparece un botón que permite contraer todo el conjunto. Si el usuario lo pulsa, los anuncios quedarán escondidos tras la cabecera de «patrocinados», y solo volverán a expandirse si se pulsa nuevamente.
Aunque esta función puede interpretarse como una mejora en la navegación, también implica una condición: primero hay que ver los anuncios. No existe la posibilidad de ocultarlos por defecto o desde el principio de la búsqueda. Google ha diseñado esta función para que la acción de «esconder» llegue solo después de haber visualizado el bloque patrocinado, lo cual no es casualidad.
Una decisión con interés económico
La estrategia es clara: Google mantiene la visibilidad inicial de los anuncios, lo cual es crucial para su modelo de ingresos. Al permitir ocultarlos solo tras mostrarlos, se asegura de que los usuarios al menos los vean antes de decidir si quieren ignorarlos. Desde el punto de vista publicitario, esto mantiene el valor de los espacios patrocinados y no afecta directamente su rendimiento ante los anunciantes.
El cambio también sigue una línea de decisiones anteriores de la empresa. Hace unos años, Google dejó de usar la palabra «anuncio» y pasó a «patrocinado», un término más neutro y menos invasivo, que recuerda al lenguaje utilizado por creadores de contenido e influencers en redes sociales. Esto ha sido criticado por diluir la distinción entre publicidad y contenido orgánico.
Reacción de los usuarios y contexto
Los cambios en la presentación de anuncios no han pasado desapercibidos. A lo largo de los años, Google ha enfrentado críticas por parte de usuarios y expertos en usabilidad, que argumentan que la diferencia entre los anuncios y los resultados orgánicos se ha vuelto menos evidente. Este nuevo sistema podría ser una respuesta a esas quejas, aunque limitada en su alcance.
Desde un punto de vista práctico, tener los anuncios agrupados y con la posibilidad de colapsarlos puede facilitar el escaneo visual de la página de resultados, especialmente en dispositivos móviles, donde el espacio es limitado. Es similar a ordenar primero los folletos publicitarios antes de leer el periódico: siguen estando, pero ya no estorban tanto si decides apartarlos.
La función está llegando tanto a versiones de escritorio como a dispositivos móviles, de forma progresiva. Aunque Google no ha detallado si estará disponible en todos los países de inmediato, el cambio forma parte de una estrategia más amplia de optimización de experiencia de usuario, sin comprometer sus intereses publicitarios.
Una mejora a medias
Para quienes buscan resultados sin distracciones, esta actualización puede representar un pequeño avance. Sin embargo, no es una solución total. El hecho de tener que visualizar primero el bloque patrocinado antes de ocultarlo deja claro que la prioridad sigue siendo proteger la visibilidad de los anuncios.
Sería comparable a permitir cerrar una ventana emergente solo después de que haya ocupado la pantalla por unos segundos: se agradece el cierre, pero la interrupción ya ocurrió. La experiencia de búsqueda mejora marginalmente, pero sin alterar la estructura de monetización de Google.
