Por qué los gatos prefieren dormir sobre su lado izquierdo: lo que revela la ciencia

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por que los gatos duermen sobre su lado izquierdo

Dormir parece algo sencillo: elegimos una posición cómoda y cerramos los ojos. Pero en el mundo felino, esa elección podría esconder un complejo mecanismo de supervivencia. Un reciente estudio internacional ha descubierto que los gatos prefieren dormir sobre su lado izquierdo, y no es casualidad: hay razones cerebrales y evolutivas detras de esta curiosa costumbre.

El estudio: miles de videos y un patrón claro

Un grupo de investigadores de universidades de Alemania, Italia, Canadá, Suiza y Turquía analizó 408 videos de gatos disponibles en YouTube. Para garantizar resultados fiables, se excluyeron grabaciones editadas o espejadas. Solo se consideraron escenas donde el gato estaba acostado de lado durante al menos diez segundos, con el cuerpo completamente visible.

El hallazgo fue claro: aproximadamente dos tercios de los gatos dormían sobre su lado izquierdo.

Cómo influye el cerebro en esta elección

Aunque podría parecer una simple coincidencia, los científicos plantean una explicación funcional: el cerebro felino está organizado de forma asimétrica, es decir, cada hemisferio se especializa en diferentes tareas.

Cuando un gato duerme sobre su lado izquierdo, su campo visual derecho queda más expuesto. Pero como la información visual captada por el ojo izquierdo es procesada por el hemisferio derecho del cerebro, esto implica que al despertar, el animal está en mejor posición para detectar peligros o movimientos rápidos.

El hemisferio derecho del cerebro está especializado en reacciones de huida, detección de amenazas y percepción espacial. Por lo tanto, dormir sobre el lado izquierdo podría permitir al gato reaccionar con mayor rapidez ante un depredador o una situación de riesgo.

Dormir bien, pero con un ojo alerta

A diferencia de los humanos, los gatos no bajan totalmente la guardia al dormir. Incluso en sus momentos de descanso, conservan parte de su atención encendida. Muchos gatos prefieren dormir en lugares elevados, donde tienen mayor control visual de su entorno, y ahora sabemos que también la posición corporal durante el sueño puede estar relacionada con su capacidad de respuesta ante amenazas.

Este hallazgo se alinea con otros estudios sobre lateralidad animal. Así como los humanos somos mayoritariamente diestros, los animales también pueden tener una «preferencia lateral». En los gatos, por ejemplo, se ha observado que los machos tienden a ser zurdos y las hembras diestras al realizar tareas como alcanzar comida.

Lo que esto dice sobre la evolución felina

Dormir no es una actividad exenta de peligro. En la naturaleza, cerrar los ojos implica quedar vulnerable durante varias horas. Los felinos, tanto salvajes como domésticos, han desarrollado mecanismos para minimizar ese riesgo.

El hecho de que la mayoría elija una posición que activa su hemisferio cerebral más preparado para detectar amenazas sugiere una adaptación evolutiva. Aunque nuestros gatos actuales viven en hogares seguros, su cerebro sigue cargando el legado de miles de años de selección natural.

Cómo observar este comportamiento en casa

Si tienes gato, puedes realizar tu propia observación. Fíjate en qué lado se acuesta tu felino para dormir la siesta. Hazlo varias veces al día durante una semana y anota los resultados. Es probable que también descubras una preferencia clara por el lado izquierdo, sobre todo cuando duerme completamente de lado.

Esta información puede ser últil incluso para veterinarios y etólogos al estudiar comportamientos o evaluar niveles de estrés en los animales. Y para los tutores de gatos, puede ser una curiosidad entrañable que ayuda a entender mejor las rutinas de su compañero felino.

Un campo que sigue despertando preguntas

El estudio, publicado en la revista Current Biology, abre la puerta a nuevas investigaciones sobre lateralidad cerebral en animales domésticos. ¿Ocurre lo mismo en perros? ¿Cambia esta preferencia con la edad o el entorno? ¿Podría influir el nivel de estrés o el tipo de actividad anterior al sueño?

Aunque por ahora la evidencia apunta a una razón neurológica, también podrían influir factores sociales, de salud o incluso anatómicos. Lo que está claro es que cada gesto de nuestros gatos está cargado de historia evolutiva y sofisticación cerebral, incluso al dormir.