La estrategia militar de China está dando un giro significativo con la integración masiva de drones autónomos de bajo coste, diseñados para operar en enjambres y responder rápidamente a escenarios de combate modernos. Estas tecnologías, antes vistas como experimentales, están encontrando aplicación real en la doctrina de guerra inteligente del Ejército Popular de Liberación (EPL).
El dron que parece un termo y lanza granadas
Uno de los desarrollos más llamativos presentados recientemente por el EPL es un micro dron con forma de termo térmico que pesa menos de un kilo. Esta pequeña aeronave no tripulada está equipada con un sistema de doble rotor que le permite cargar un peso desproporcionadamente alto en relación a su tamaño. Puede transportar hasta tres granadas y soltarlas silenciosamente sobre objetivos enemigos mientras transmite información en tiempo real.
El diseño modular de este dron incluye rotores plegables y compartimentos ajustables, lo que facilita su transporte y personalización en campo. Además, incorpora una unidad de procesamiento neuronal que permite a un solo operador gestionar varios drones simultáneamente. Esta capacidad multiplica la eficiencia del combatiente, permitiéndole ejecutar ataques coordinados sin apoyo adicional.
Una característica especialmente novedosa es su modo de despliegue: puede ser lanzado desde un lanzagranadas de 35 mm, lo que agiliza su uso en zonas de combate al combinar armamento clásico con tecnología autónoma.
FPV con guía de fibra: precisión sin interferencias
Otra línea de desarrollo destacada es la de los drones kamikaze FPV (vista en primera persona) guiados por cables de fibra óptica. Este sistema, inicialmente empleado en Ucrania, ha sido adoptado por el EPL debido a su capacidad para evitar interferencias electromagnéticas, un problema frecuente en entornos urbanos densos o con señales de jamming.
La fibra óptica se desenrolla en el aire como un hilo conductor, similar a los misiles guiados por cable, permitiendo que el operador controle el dron con gran precisión durante maniobras complejas. Esto es especialmente útil para vuelos a baja altura, cerca del terreno, o dentro de estructuras.
Empresas como Skywalker Technology ya comercializan kits de fibra que extienden el control de estos drones hasta 50 kilómetros, aprovechando que China produce el 60% de la fibra óptica del mundo. Este dominio industrial allana el camino para una producción masiva y escalable de drones resistentes a bloqueos.
La fabricación casera de drones por el EPL
Las unidades locales del EPL también están innovando por cuenta propia. En zonas rurales, algunos pelotones ensamblan drones caseros con piezas de bajo coste para lanzar morteros o granadas desde el aire. Inspirados en modelos previos como el Blowfish A2, capaz de disparar ocho proyectiles, estas nuevas versiones priorizan la ligereza y la rapidez de ensamblaje.
Este enfoque recuerda a los métodos improvisados que se han visto en conflictos recientes, como en Ucrania, donde se adaptan drones agrícolas para dejar caer minas antitanques. China cuenta con drones agrícolas robustos y con experiencia en la automatización de cultivos, por lo que podría replicar estas tácticas si lo considera necesario.
Apoyo de la academia y desarrollo antijamming
La investigación universitaria también está alimentando el crecimiento de estas capacidades. Un ejemplo es el SKP-880FM, un dron guiado por fibra óptica desarrollado por la Universidad Jiao Tong de Shanghái junto a Xuntian Optoelectronics. Este modelo fue probado con éxito en 2024 y destaca por su resistencia a interferencias electromagnéticas, lo que garantiza su utilidad en escenarios con guerra electrónica activa.
El objetivo de estos desarrollos es claro: no apostar por soluciones costosas o sofisticadas, sino por tecnologías que funcionen, puedan producirse rápido y escalarse según las necesidades del frente.
Ejercicios de defensa ante ataques con drones
El EPL no solo se centra en el ataque, sino también en la defensa. Las brigadas en el norte y el oeste del país están realizando ejercicios para camuflar posiciones, engañar sensores y neutralizar drones enemigos. Se busca que las tropas puedan adaptarse al uso masivo de drones FPV en entornos urbanos o rurales.
Estas maniobras incluyen desde el uso de terrenos naturales para ocultarse hasta el despliegue de técnicas de engaño visual y térmico. Al igual que un jugador de ajedrez que anticipa los movimientos del rival, el EPL entrena a sus soldados para neutralizar amenazas aéreas antes de que impacten.
Una visión clara de guerra descentralizada
La apuesta china por drones pequeños, modulares y controlados mediante inteligencia artificial apunta a un modelo de guerra descentralizada, donde cada unidad puede actuar de forma autónoma pero coordinada. Esto reduce la dependencia de centros de mando grandes y facilita la operación en zonas donde las comunicaciones tradicionales son poco fiables.
Con la combinación de IA, fibra óptica y diseños compactos, China está consolidando un ecosistema militar preparado para responder a las demandas de los conflictos del siglo XXI.
